‘Iván & Hadoum’: la película queer que representa la lucha de clases en el cine español

Ian de la Rosa firma un debut valiente que cruza identidad trans, migración y explotación laboral en los invernaderos de Almería. Una historia de amor tan clásica como incendiaria que ya está dando que hablar.

Si hay un cine queer que merece la pena en 2026, ese es el que no se conforma con celebrarse a sí mismo. Iván & Hadoum, el debut de Ian de la Rosa, llega para revolver el avispero con una historia de amor que cruza identidad de género clase y migración en los invernaderos de Almería. Y no, no es otra postal bonita: es un puñetazo social que te deja pensando.

Un Romeo y Julieta entre tomates y sindicatos

La cosa va así: Iván (Silver Chicón) es un chico trans a punto de ser ascendido a gerente de uno de esos mares de plástico que alimentan Europa. Hadoum (Herminia Loh) es una trabajadora marroquí que planta cara a los jefes para defender a los suyos. Se enamoran, pero el amor no vive del aire ni de las buenas intenciones. Cada caricia está atravesada por la precariedad, los papeles y el miedo a perderlo todo.

Ian de la Rosa no se anda con rodeos: adapta a Shakespeare como quien tiende un tendedero entre dos mundos. La identidad trans de Iván no es ni un drama aislado ni una bandera hueca; es una pieza más de un engranaje brutal donde la clase obrera migrante se parte el lomo. La película sabe que la transfobia no entiende de sueldos, pero también que un ascenso puede comprar cierta protección… a costa de traicionar a quien amas.

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El guion va tejiendo pequeñas tensiones, roces, reconciliaciones. No hay villanos de cartón piedra, sino un sistema que aprieta por todos lados. Y cuando los amantes se encuentran a solas, la pantalla arde: la secuencia de sexo frente al mar es ya historia del cine LGTBI español, con una ternura y un descaro que no necesitan etiquetas.

El cine español sale de su burbuja (y esta vez de verdad)

No es la primera vez que el cine patrio coquetea con la diversidad. De 'La llamada' a 'Carmen y Lola' hemos visto de todo: desde monjas cantarinas hasta gitanas lesbianas que, sin querer, encerraban la homofobia solo en los márgenes. El peligro siempre ha sido hacer burbujas cómodas: tú eres queer, pero de clase media y sin problemas con la policía.

De la Rosa le da la vuelta al calcetín. Aquí la lucha sindical y la identidad de género no compiten: se necesitan. Hadoum no se calla ante los abusos y eso pone a Iván contra las cuerdas: si defiende a su chica, se queda sin trabajo; si calla, se vende. Es un nudo que muchas ficciones esquivaban con un final feliz de Orgullo despolitizado. Aquí no hay atajos.

La mejor baza del cine queer actual está en no aislar las identidades, sino en cruzarlas con todas las violencias del sistema.

Y ojo, que la cinta no es un panfleto. Tiene forma de drama clásico, con sus chispazos de armonía y sus giros previsibles (el desenlace se intuye a kilómetros), pero se agradece que no se deje domesticar por los laboratorios de guion ni las tutorías de festival. Es imperfecta, sí, pero late.

El cine que viene (si no lo estropeamos)

Comparada con los últimos taquillazos, Iván & Hadoum recuerda a lo mejor de 'Te estoy amando locamente' o la complejidad dialéctica de 'Maspalomas'. Pero aquí el foco está en los que no salen en los desfiles: los temporeros que madrugan para que nosotros tengamos tomates en enero. La película no juzga, solo muestra con una honestidad que duele.

¿Es una obra maestra? No. Le sobran algunas fugas abstractas que desconciertan y la mecánica del tercer acto chirría un poco. Pero su valentía al poner la clase en el centro, sin renunciar a la ternura, la convierte en el debut más necesario del año. Si el cine queer sigue por aquí, nos esperan unos Goya muy interesantes.

Lo que deja claro Iván & Hadoum es que ya no basta con salir del armario: hay que preguntarse para quién y a costa de quién. Y eso, en 2026, es un paso de gigante.

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El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Iván, un chico trans a punto de ascender, y Hadoum, una trabajadora marroquí que lucha por sus derechos.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Un amor imposible entre dos mundos que chocan por clase, papeles y supervivencia en los invernaderos almerienses.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque cruza lo queer con la explotación laboral sin edulcorantes y ya la comparan con Ken Loach.