Si tu cesta de la compra te parece cada vez más cara, la OCU acaba de ponerle cifras: en julio subió otro 0,5%. La organización de consumidores ha hecho público su estudio mensual sobre la evolución de los precios de 100 alimentos y productos de droguería en las principales cadenas de supermercados, y los datos no invitan al optimismo.
Qué ha pasado con los precios en julio
El estudio, que analiza las tiendas de Alcampo, Ahorramas, Carrefour, Día, Mas, Lidl, Mercadona y Supermercados El Corte Inglés, atribuye el repunte a la retirada de las ayudas a los carburantes y la electricidad, así como a la prolongación de la guerra de Irán. Todo ello ha provocado una nueva escalada de los precios, sobre todo en alimentos frescos y productos de droguería, según la la OCU.
Los productos que más suben (y los pocos que bajan)
Si desglosamos por partidas, el pescado lidera el encarecimiento con un 2,75% más, seguido de los productos de droguería e higiene (1,73%), frutas y verduras (1,18%), bebidas (0,65%), lácteos (0,42%) y carne y charcutería (0,24%). La única categoría que abarata es la de alimentos de despensa, que cae un 0,70% y que incluye los productos envasados y no perecederos de larga duración.
Sin embargo, donde más duele es en productos concretos: las ensaladas preparadas se dispararon un 22,95%, las sardinas un 17,93%, los pimientos verdes un 8,34%, las manzanas un 7,60% y el café molido un 5,76%. En el pasillo de limpieza, la OCU alerta de subidas notables en el limpia hogar universal (8,67%), las compresas (3,62%), el lavavajillas a mano (3,59%) y el gel de ducha (3,37%). Pequeños incrementos que, sumados a la cesta mensual, hacen mella.

La petición de la OCU: IVA 0% en todos los alimentos básicos
Con un IPC general que acumula un incremento del 23,9% en los últimos cinco años, y de alrededor del 36% en la partida de alimentos para el mismo periodo, la OCU vuelve a poner el foco en el IVA. Actualmente, los alimentos básicos tributan al 4%, pero la organización insiste al Gobierno en que se reduzca al 0%.
Además, la OCU defiende que esa medida debe incluir a la carne y al pescado, ya que, según su último Estudio de Solvencia Familiar, hasta un 40% de las familias tiene difícil o muy difícil afrontar su compra. “Si no se actúa, corremos el riesgo de que la alimentación saludable se convierta en un lujo”, explica la asociación.
La OCU reclama al Gobierno que elimine el IVA de todos los alimentos básicos, incluidos carne y pescado, para que comer no sea un lujo para millones de familias.
Hasta ahora, el Ejecutivo mantiene el IVA superreducido del 4% para pan, harina, leche, huevos, frutas, verduras, legumbres y cereales, pero no para la carne ni el pescado. La OCU pide que se extienda el tipo 0% a todos ellos y espera que la demanda sea atendida en los próximos meses, aunque por ahora no hay una respuesta firme.
Cómo proteger tu cesta de la compra mientras tanto
A la espera de que la medida se discuta en las instituciones, los consumidores pueden tomar algunas decisiones para amortiguar el golpe. Comparar el precio por kilo o litro entre marcas y elegir productos de marca blanca permite ahorrar hasta un 30% de media, según estudios de la OCU. Aprovechar las ofertas reales, elaborar un menú semanal y evitar los productos muy procesados también ayuda a contener el gasto.
La OCU recuerda además que el comparador de precios de su web permite seguir la evolución de los alimentos y elegir el establecimiento más económico en cada momento. Un pequeño esfuerzo que, con la inflación actual, marca la diferencia en el balance mensual del hogar.
🛒 La ficha de consumo
- ⚠️ Problema: Subida del 0,5% en la cesta de la compra en julio, con una inflación acumulada del 36% en alimentos en cinco años.
- 💸 Posibles consecuencias: Mayor presión sobre el presupuesto familiar, especialmente en productos frescos como pescado y fruta.
- ✅ Consejos para solucionarlo: Comparar precios, optar por marcas blancas y apoyar la petición de la OCU para bajar el IVA de los alimentos básicos al 0%.
- 🏁 Resultado final: Si el Gobierno reduce el IVA, los precios de los alimentos básicos podrían bajar, aliviando la carga económica de las familias.



