Lestat ha vuelto a Prime Video. Y esta vez no viene a quejarse: viene a cantar, a girar y a contarlo todo desde su propio lado. La tercera temporada de Entrevista con el vampiro —titulada El vampiro Lestat— ya está disponible en la plataforma y, en la redacción, ya la hemos devorado entera en una sentada. Veredicto rápido: merece la pena cada minuto.
De narrador silencioso a divo del rock: así es el nuevo Lestat
Después de dos temporadas viéndolo todo a través de los ojos melancólicos de Louis (Jacob Anderson), ahora es el propio Lestat quien agarra el micrófono. El vampiro aristocrático se ha convertido en una estrella del rock con gira multitudinaria incluida, y utiliza ese escenario para reescribir su historia. La premisa es un caramelo para cualquier seguidor de Anne Rice: por fin escuchamos su versión, la que él cree que ha sido injustamente manipulada.
Sam Reid vuelve a meterse en los colmillos del personaje con una entrega que le exige hasta cantar. Y lo hace sin que la serie derive en un musical de Broadway; cada canción funciona como una escena dramática más, con la intensidad justa para no romper el tono gótico que tanto nos flipa. Vamos, que Lestat no se ha vuelto un Ed Sheeran con capa.
Sam Reid: «Lestat no es un arrogante, solo quiere que le quieran»
La gran revelación de esta temporada no viene del guion, sino de las declaraciones del propio Reid. El actor asegura que la arrogancia de Lestat es pura fachada, una máscara que el vampiro se ha puesto durante más de 250 años para protegerse. Según cuenta, debajo de toda esa teatralidad y violencia hay un tipo que solo busca cariño y aceptación. Una lectura que conecta de lleno con el tono emocional de las novelas originales y que le da una capa extra al personaje.
Ojo con esto: las comparaciones con Tom Cruise eran inevitables, pero Reid las encaja con una naturalidad que ya quisieran otros. Sabe que cada generación tiene derecho a construir su propio Lestat, y el suyo es más vulnerable, más roto y, a ratos, más divertido. La química con el espectador funciona desde el minuto uno.
Detrás de cada colmillo hay un corazón que solo busca un abrazo, aunque Lestat lo pediría con una guitarra eléctrica.
Más allá del drama: la tercera temporada como carta de amor a los fans de Rice
Esta nueva entrega combina terror gótico, romance y música sin perder la esencia de la saga. La producción ha sabido equilibrar la espectacularidad del tour rockero con los fantasmas de un personaje que lleva siglos intentando encontrar su lugar. Reid insiste en que no es un musical al uso, y se nota: las canciones están al servicio del drama, no al revés.
Si algo demuestra esta temporada es que El vampiro Lestat entiende mejor que nunca el material de Anne Rice. La serie, que llegó a AMC+ en Estados Unidos y aterriza aquí mediante Prime Video, consolida un universo que ya tiene legión de fans — te puedes empapar del contexto en la entrada de Wikipedia si necesitas un repaso.
El cierre de la temporada deja claro que este vampiro es mucho más que un divo narcisista. Detrás de esa imagen de estrella inmortal, Reid cree haber encontrado una verdad mucho más sencilla: un ser que, después de siglos de existencia amor y pérdidas, sigue buscando lo mismo que cualquier mortal.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Lestat de Lioncourt, interpretado por Sam Reid, ahora narrando su propia historia tras dos temporadas en boca de Louis.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? El vampiro se convierte en estrella del rock para limpiar su imagen y, según su actor, solo busca que le quieran de verdad.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? La mezcla de terror gótico y gira musical, unida a la entrega total de Reid, ha reventado los timelines de los fans de Anne Rice.




