Si tienes menos de 35 años y vives de alquiler, el nuevo decreto de vivienda que negocia el Gobierno puede ahorrarte hasta 904 euros en tu próxima declaración de la renta. Vamos al grano con las cifras. El borrador de la norma, todavía pendiente de aprobación, incluye una deducción estatal del 10% sobre las cantidades abonadas durante el año, con un límite de 904 euros de ahorro fiscal real.
El ahorro para los inquilinos: deducción del 10%
El texto del decreto recupera una ayuda que ya existió antes. Los jóvenes de entre 18 y 35 años que vivan de alquiler podrán desgravar el 10% de las cantidades pagadas durante el año, siempre que sus ingresos no superen los 24.107,20 euros (el doble del IPREM). El límite máximo de desgravación es de 9.040 euros, lo que en la práctica significa un ahorro de hasta 904 euros en la declaración de la renta.
Es una cantidad modesta, pero puede marcar la diferencia para quien llega apurado a fin de mes. La deducción es estatal, así que no depende de la comunidad autónoma; si el decreto se aprueba, cualquier joven en esas condiciones podrá aplicarla.
Si el decreto sale adelante, los jóvenes podrían recuperar hasta 904 euros al año. Una cifra que no resuelve la subida de precios, pero que alivia el golpe del recibo mensual.
Los incentivos (y castigos) para los propietarios
Los caseros también encuentran razones de peso en el borrador para no subir los precios. Si al renovar un contrato bajan la renta al menos un 5%, la reducción en el IRPF por los rendimientos del alquiler alcanza el 100%. Dicho de otra manera: ese ingreso no tributa nada.
Si no hay bajada pero se mantiene el precio, la bonificación queda en el 70% en dos casos: cuando el inquilino tiene entre 18 y 35 años o cuando la vivienda se ubica en una zona tensionada (declarada así por la administración).

Y si el propietario decide subir el alquiler, el premio se convierte en un castigo. La deducción general del 50% (que ya existe) empieza a menguar. Con un incremento de hasta el 10% pasa al 40%; si la subida es de entre el 10% y el 20%, baja al 30%; y si se sube más del 20%, la reducción se queda en un escueto 15%.
La prórroga extraordinaria de los alquileres que venzan antes del 30 de junio de 2028 también está sobre la mesa. Si se aprueba, los inquilinos podrán pedir la extensión del contrato, y el casero no podrá negarse.
Además, el texto incluye un castigo fiscal a las Socimis (sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria) que tengan viviendas en cartera, un cambio que afectaría a grandes tenedores.
Lo que la letra pequeña no cuenta (y por qué necesitas tenerlo claro)
La deducción para inquilinos jóvenes no es nueva. Entre 2008 y 2014 existió una parecida a nivel estatal, y la eliminó el Gobierno de Mariano Rajoy. El intento actual choca con el mismo escollo de siempre: la negociación parlamentaria.
Junts y el PNV, imprescindibles para aprobar el decreto, aún no han dado el 'sí'. Desde Podemos piden que se busque el apoyo del PP si se incluye la reforma de la Ley del Suelo, mientras que Junts rechaza los decretos 'ómnibus'. El ministro Ernest Urtasun (Sumar) ve "espacio" para el acuerdo, pero la fecha del Consejo de Ministros sigue sin confirmarse.
Si el texto fracasa, todas estas bonificaciones volverán al cajón. Mientras, en la calle, los precios del alquiler siguen subiendo y la tasa de esfuerzo para los jóvenes supera el 40% en muchas capitales.
Es una propuesta que puede aliviar, pero no resuelve el problema de fondo: la escasez de vivienda asequible.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? El borrador del decreto incluye una deducción del 10% para inquilinos jóvenes y bonificaciones de hasta el 100% para propietarios que bajen el alquiler.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A jóvenes de 18 a 35 años con ingresos menores de 24.107,20 €, y a propietarios que renueven contratos sin subir el precio.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? De momento, esperar a que se apruebe. Si sale, deberás incluir la deducción en la declaración de la renta de 2027.



