El ataque a las obras del Valle de Cuelgamuros: pintadas franquistas e insultos a Sánchez

La maquinaria amaneció vandalizada con símbolos preconstitucionales y mensajes contra el presidente. La Guardia Civil investiga mientras el Gobierno denuncia los hechos.

La maquinaria que el Gobierno había empezado a mover este lunes para las catas en el Valle de Cuelgamuros ha amanecido este martes vandalizada con pintadas franquistas e insultos a Pedro Sánchez. La Guardia Civil ya investiga y el Ejecutivo denuncia un ataque directo a las obras de resignificación del antiguo Valle de los Caídos.

Los primeros equipos de perforación llegaron la mañana del lunes, aprovechando el cierre al público del recinto. El objetivo: ocho catas de terreno y penetrómetros para un estudio geotécnico previo a la transformación del conjunto monumental. Sin embargo, durante la noche del lunes al martes alguien irrumpió en la zona, cortó cables de la maquinaria, la dejó prácticamente inoperativa y la cubrió de pintadas con simbología franquista y ataques al presidente. Fuentes del Gobierno confirman que se había completado un sondeo y dos penetrómetros antes de la vandalización, según ha informado RTVE.

Qué ha encontrado la Guardia Civil

Tras recibir el aviso, la Guardia Civil realizó una inspección ocular en el lugar. Los agentes localizaron un cuchillo que, según las primeras impresiones, habría servido para cortar los cables. La máquina afectada, un equipo de sondeos y penetrómetros de la empresa Geotecnia in situ Madrid, ha sido trasladada al taller para peritar los daños. La denuncia formal la presentará la empresa propietaria una vez que el peritaje esté completo, detallan desde Moncloa.

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Los trabajos de prospección no necesitan licencia municipal de obra, pero la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos ya ha anunciado que pedirá explicaciones al Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial, gobernado por PP y Vox. El ataque nocturno añade presión a un proyecto que desde su aprobación, hace medio año, levanta ampollas entre los sectores que defienden el mantenimiento del conjunto sin cambios.

Un proyecto que busca romper la monumentalidad

El Gobierno aprobó en noviembre del año pasado, coincidiendo con el 50 aniversario de la muerte de Franco, la transformación del lugar. La propuesta ganadora del Concurso Internacional de ideas, bautizada como 'La base y la cruz', plantea una intervención que quiere "romper la axialidad" del monumento. Se creará una gran grieta en la explanada para invitar al diálogo, la pluralidad y una mirada más democrática, según explicó entonces el secretario general de Agenda Urbana, Iñaqui Carnicero.

El proyecto se articula en varias fases. Las catas actuales son solo un paso técnico previo, pero la carga simbólica que arrastra el lugar, convertido en un cementerio de guerra y símbolo de la dictadura, aviva cualquier movimiento alrededor de sus muros. La previsión del ministerio de Vivienda es que el estudio geotécnico se complete en las próximas semanas, aunque este sabotaje puede retrasarlo mientras se evalúan los daños.

El ataque se produjo en una noche sin visitantes, dejando la maquinaria inservible y salpicada de lemas franquistas.

Otra página en el pulso por la memoria

Este episodio recuerda a otros momentos de tensión en torno a la memoria histórica. La exhumación de Franco en 2019, también rodeada de protestas y recursos judiciales, o los ataques a placas y monumentos relacionados con la Guerra Civil cada vez que se reabre el debate. Quienes defienden la resignificación sostienen que el Valle debe transformarse en un espacio de reflexión, alejado de la apología del régimen. Quienes se oponen, entre ellos la Asociación para la Defensa, consideran que cualquier intervención altera un lugar de culto y de enterramiento.

La investigación de la Guardia Civil tratará de identificar a los autores del sabotaje. Las pintadas e insultos constituyen un delito de daños, al que podría sumarse un posible delito de odio o atentado contra la autoridad si se demuestra una intencionalidad política organizada. Mientras, el Gobierno ha evitado hacer declaraciones altisonantes y se ha limitado a trasladar los hechos y garantizar que los trabajos continúen en cuanto la maquinaria esté operativa. El siguiente paso será el peritaje de los daños, una factura que todavía no se ha cuantificado pero que recaerá sobre la empresa adjudicataria si no se localiza a los responsables.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: La maquinaria de las catas previas a la obra de resignificación del Valle de Cuelgamuros ha sido vandalizada con pintadas franquistas e insultos a Pedro Sánchez.
  • Por qué te importa: El ataque retrasa un proyecto público que busca transformar un espacio de memoria histórica en un lugar de diálogo y renueva el pulso político sobre el pasado franquista.
  • A quién afecta: Al Gobierno, como impulsor; a la empresa encargada de los sondeos; al Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial y a las asociaciones memorialistas y contrarias a la reforma.
  • Hacia dónde vamos: La Guardia Civil investiga y la firma propietaria presentará denuncia tras el peritaje. Las catas se reanudarán una vez reparada la máquina, pero el calendario de la obra queda pendiente de los daños.