El Niño y la crisis del petróleo disparan los precios de alimentos como el cacao y la anchoveta: impacto directo en la cesta de la compra

La combinación del fenómeno climático y la crisis energética ha disparado los costes de materias primas como el cacao, el café o el arroz. Los expertos anticipan que el golpe más duro a la cesta de la compra se sentirá a mediados de 2027.

Si has ido al súper esta semana, habrás notado que el chocolate, el café o el arroz ya no cuestan lo mismo. El cacao se ha disparado un 63% desde mayo, el café un 48% desde principios de junio y el arroz acumula una subida del 37% en lo que va de 2026. Y no es casualidad: el fenómeno climático El Niño, unido a la escalada del petróleo por la crisis de Irán, está agitando una coctelera inflacionista que amenaza con encarecer la cesta de la compra durante meses.

Detrás de estas cifras hay dos fuerzas que se retroalimentan. La guerra en Oriente Medio ha encarecido el crudo y, con él, el transporte de mercancías y los fertilizantes. A eso se suma la llegada de un superNiño, un calentamiento anormal del Pacífico que según los meteorólogos podría alcanzar 2,4ºC por encima de su media histórica. El Niño (ese fenómeno climático que altera las lluvias y las sequías) está empezando a notarse en los cultivos.

Así te afecta la subida de la harina de pescado y el cacao

El caso más extremo es el de la anchoveta peruana. No la encontrarás en la pescadería: se usa para fabricar harina de pescado, esencial para los piensos de la acuicultura. Su precio se ha disparado un 94% desde 2020 porque el calentamiento del agua reduce la pesca. Eso encarece la cría de salmón, lubina o gambas y, tarde o temprano, lo pagarás al comprar pescado. El cacao, en cambio, es vulnerable a las lluvias torrenciales y a las sequías que El Niño provoca en África occidental. Los analistas de Goldman Sachs prevén una reducción de hasta un 5% en la cosecha mundial.

Publicidad

Lo que aún no has visto (pero llegará)

Las subidas que ves ahora en el súper son solo el anticipo. Según Erick Guaman, de AFI, el pico de los precios derivado de El Niño se notará a mediados de 2027. Los contratos de futuros de azúcar ya están descontando problemas para la cosecha de octubre, especialmente en Europa, donde la ola de calor actual está achicharrando la remolacha en Francia, Alemania y Polonia. India ya ha restringido las exportaciones para blindarse, y si otros países productores hacen lo mismo, los precios se dispararán aún más.

El Niño cesta compra

El café arábica ha subido un 48% desde junio, y la variedad robusta, de la que Vietnam es el principal exportador, se verá golpeada por las sequías. El arroz, básico en la despensa mundial, acumula un 37% de subida este año. India ya ha tomado medidas restrictivas, y si otros países la imitan, los precios se tensarán aún más.

El súper no sube de golpe, pero los porcentajes de hoy son el aviso de lo que pagaremos en 2027.

La inflación más pegajosa que el BCE no puede controlar

Como advierten los expertos, se trata de una inflación de oferta: suben los costes de producción y eso se traslada a los precios. A diferencia de la inflación que frena una subida de tipos, esta es mucho más difícil de combatir. El Banco Central Europeo ya ha tenido que mover ficha por el petróleo, pero El Niño mete una presión adicional que alarga la hemorragia. Los analistas de Goldman Sachs y Neuberger coinciden en en que el mercado no está valorando del todo este riesgo, y que la combinación de energía cara y alimentos más caros pondrá a prueba la resistencia de los hogares.

En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 💸 ¿Qué ha cambiado? El cacao, el café, el arroz y la harina de pescado han subido de precio entre un 37% y un 94% por El Niño y la crisis del petróleo.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A todos los hogares: la subida en origen se traslada a los productos del día a día, especialmente chocolate, café, pescado y arroz.
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Planificar bien las compras: los analistas prevén que lo peor llegue a mediados de 2027, pero mientras tanto conviene comparar precios y evitar el desperdicio.