La pensión ha subido un 2,7% en 2026, pero tu cuenta corriente lo nota al revés: este año puedes cobrar menos neto que el pasado.
Hacienda ha confirmado lo que muchos jubilados temían: la progresividad del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, el impuesto que pagas por tu pensión) hace que la subida bruta se diluya e incluso, en algunos casos, la pensión neta sea inferior a la de 2025. Afecta a los más de 9 millones de pensionistas en España y, de rebote, a quienes en el futuro se incorporen al sistema.
Vamos por partes. La revalorización automática de las pensiones, ligada al IPC, garantiza un aumento del 2,7% en el ingreso mensual de todos los jubilados. Pero ese ingreso extra también tributa, y al hacerlo, parte se queda en las arcas de Hacienda. Como el IRPF es progresivo (cuanto más ganas, mayor porcentaje te retienen), ese 2,7% puede empujar a algunos pensionistas a un tramo de retención más alto, lo que les hace pagar proporcionalmente más impuestos.
¿Por qué sube la pensión pero baja el neto?
El sistema del IRPF funciona por tramos. No es que todo tu sueldo tribute al mismo tipo: pagas un porcentaje bajo por los primeros euros y cada vez más según vas ganando. La pensión media en España ronda los 1.250 euros; la máxima supera los 3.000. Un incremento del 2,7% sobre una pensión alta puede suponer unos 80 euros más al mes, pero de esos, Hacienda se lleva una parte que puede ser mayor que la del año pasado. Y si además el pensionista tiene otros ingresos (alquileres, planes de pensiones) el efecto se multiplica.
La letra pequeña: el tipo de retención que Hacienda aplica a tu pensión no es fijo; se calcula a principio de año según una estimación. A final de año se regulariza en la declaración de la renta, y ahí es donde muchos pensionistas se llevan la sorpresa: les toca pagar porque el año anterior les retuvieron de menos. En 2026, con la subida, esa sorpresa puede ser aún más amarga.
La subida de la pensión del 2,7% no es tal si Hacienda se queda con una mayor tajada de lo que ingresa cada mes.
¿A quién afecta esto? No solo a los jubilados actuales
De entrada, a los 9,2 millones de pensionistas que cobran mensualmente una prestación contributiva. Pero el eco llega también a los jóvenes. ¿Por qué? Porque este maquillaje fiscal — como lo denuncian algunos expertos — es una forma de ocultar una pérdida de poder adquisitivo. Si cada año la pensión sube por el IPC pero el neto se estanca, en la práctica la pensión vale menos. Y eso afecta a la confianza en que la pensión futura que nos prometieron sea suficiente para vivir.

Además, a los trabajadores actuales les afecta indirectamente porque el sistema público de pensiones se financia con las cotizaciones de los que hoy tenemos nómina. Si los pensionistas pierden poder de compra, la economía se ralentiza, y eso no es buena noticia para nadie.
El precedente que ya avisó de esto
No es la primera vez que ocurre. Ya en 2022, cuando las pensiones subieron un 2,5% y el IRPF se quedó con una buena parte, muchas asociaciones de jubilados reclamaron que Hacienda ajustara los tramos. El Gobierno de entonces optó por subir las pensiones mínimas y no retocar los tipos, alegando que la revalorización era suficiente. El resultado: muchos pensionistas con ingresos medios se llevaron un disgusto al hacer la declaración. Este 2026 la historia se repite con una subida nominal del 2,7% que, en la práctica, para algunos será plana.
Aquí está el drama: la progresividad fiscal es justa en teoría, pero cuando no se actualizan los tramos al mismo ritmo que suben los salarios o las pensiones, se produce lo que los técnicos llaman 'progresividad en frío': un aumento de la carga fiscal sin que el contribuyente vea mejorar su renta real. Y eso es justo lo que está pasando con las pensiones este año.
Y no hablamos solo de grandes fortunas. Un pensionista con 1.500 euros mensuales y una subida de 40,5 euros al mes (el 2,7%) puede ver cómo el IRPF le retiene entre un 1% y un 3% más de esos nuevos ingresos, dependiendo de su situación. El detalle que cambia todo: si estaba justo en el límite de un tramo, el incremento bruto le empuja al siguiente tramo y paga más por los primeros euros también.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? La pensión bruta sube un 2,7% en 2026, pero la progresividad del IRPF puede reducir o anular esa ganancia en neto.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A los más de 9 millones de pensionistas actuales y, de forma indirecta, a las expectativas de pensión de los jóvenes.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Revisa tu retención y estate atento a la declaración de la renta del año que viene; podrías llevarte una sorpresa.




