Zverev por fin rompe su maldición en Roland Garros 2026: así ganó su primer Grand Slam

El alemán derrotó a Flavio Cobolli en cinco sets después de más de cuatro horas de batalla en la Philippe Chatrier. A los 29 años, Zverev consigue su primer Grand Slam tras haber caído en las finales del US Open 2020, Roland Garros 2024 y el Open de Australia 2025.

Ya era hora. Alexander Zverev ha conquistado por fin su primer Grand Slam en Roland Garros 2026 y el mundo del tenis se ha parado para aplaudirle. Después de tres finales perdidas que parecían una maldición perpetua, el alemán se ha sacudido la presión a lo grande: venciendo al sorprendente italiano Flavio Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7(5) y 6-1 en un partido que duró más de cuatro horas y que tuvo todos los ingredientes del drama que más nos gusta.

La imagen del gigantón alemán (1,98 metros) llorando en la arcilla de la Philippe Chatrier resume lo que ha significado este título. Zverev ha sido durante años el eterno aspirante, el que se quedaba a las puertas. Pero en París, su tenis y su cabeza por fin dijeron 'basta'.

Salseo-O-Meter

Nivel de salseo: 9/10. Un tenista que arrastraba el cartel de 'casi' desde 2020, un rival revelación que nadie esperaba en la final y un quinto set que fue un monólogo histórico. Tiene todos los elementos para ser el drama tenístico del año.

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Así fue la final que rompió el maleficio de Zverev

El partido arrancó como un paseo para Sascha. Primera manga con un contundente 6-1, saque dominante y derechas profundas que dejaron a Cobolli con cara de no entender nada. Pero el italiano, que llegaba a su primera final de Grand Slam con la moral por las nubes, reaccionó como un veterano: se llevó el segundo set 6-4 y metió el miedo en el cuerpo del favorito.

El tercer set fue un pulso de saques hasta que Zverev apretó en el décimo juego y se adelantó 2-1. Todo parecía encarrilado. Pero entonces llegó el cuarto parcial, un tie-break de infarto que Cobolli se llevó 7-5 empujado por un crowd que ya soñaba con la sorpresa.

Zverev llevaba tres finales perdidas a cuestas y en ese tie-break parecía que la historia se repetía.

Ahí fue donde el alemán demostró de qué está hecho. En lugar de hundirse, jugó el mejor tenis de su vida en el quinto set. Quiebre rápido, dominio absoluto y un 6-1 que fue un martillo. La experiencia y el desgaste físico de Cobolli hicieron el resto. 'Esta vez, la historia tuvo un final feliz', dijo después con la voz rota.

Alemania, 30 años después: la sequía rota que emocionó a Becker

Zverev no solo se quitó un peso personal de encima. Con este título, se convirtió en el primer alemán en ganar un Grand Slam desde que Boris Becker levantó el Open de Australia en 1996. Tres décadas de espera para una de las potencias históricas del tenis, que había visto cómo su nueva generación se quedaba siempre a las puertas.

El propio Becker, ahora comentarista, reconoció que se le saltaron las lágrimas al ver a su compatriota besar la Copa de los Mosqueteros. En Alemania, el tenis vuelve a respirar. Y lo hace gracias a un tipo que se rompió los ligamentos del tobillo en esa misma pista hace cuatro años y que perdió una final aquí mismo en 2024. La vida da muchas vueltas.

¿Por qué este Grand Slam sabe a redención y no solo a triunfo?

La victoria de Zverev trasciende el resultado deportivo. Durante demasiado tiempo, se le ha acusado de no tener la mente lo suficientemente fuerte para los momentos grandes. Las finales del US Open 2020 (perdida ante Thiem tras ir dos sets arriba), la de Roland Garros 2024 (contra Alcaraz en un partido que se le escapó por los nervios) y la del Open de Australia 2025 le habían colgado el cartel de 'juguete roto'.

Pero en los despachos, los que le conocen de verdad siempre defendieron que Sascha era un campeón en diferido. Que solo necesitaba quitarse el seguro. Y París 2026 ha sido ese punto de inflexión. 'Hemos pasado por lesiones, por decepciones, por derrotas', dijo en la entrega de trofeos. 'Pero al final del día, somos campeones de Grand Slam. Y eso es lo que realmente importa'.

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La redención no es solo un cliché aquí: es que este partido lo ganó justo cuando más pesaba la historia, con un quinto set de libro. Y eso es lo que separa a los buenos de los grandes.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Alexander Zverev, que por fin gana un Grand Slam a los 29 años, y Flavio Cobolli, la revelación italiana.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Zverev remontó sus propios fantasmas: había perdido tres finales de Grand Slam y estuvo a punto de caer de nuevo en el cuarto set.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el llanto de Zverev y su abrazo final con el título simbolizan una historia de resiliencia que emocionó hasta al mismísimo Boris Becker.