Radamel Falcao se ha sincerado como nunca sobre el partido que le partió la carrera justo antes del Mundial de Brasil 2014. El colombiano admite ahora que, si hubiese analizado al rival con otros ojos, se habría plantado ante su entrenador. Y el fútbol quizá habría tenido otro final.
La declaración ha caído como un jarro de agua fría para la hinchada cafetera, que siempre se preguntó qué habría pasado si el Tigre hubiese liderado a aquella Colombia de Pekerman. El delantero, actualmente sin equipo, ha echado la vista atrás en una charla íntima donde se le ha escapado una confesión que deja cicatrices abiertas.
Qué ha dicho exactamente Falcao
“Necesitaba minutos. Este es un partido fácil como para empezar a retomar el ritmo. Si yo hubiera hecho un análisis más profundo del rival, me hubiera opuesto así el entrenador me quisiera poner”. La frase es de Falcao, en una entrevista recogida este martes, y retrata la confianza equivocada que le llevó a la mesa de operaciones.
El contexto era una eliminatoria de Copa de Francia ante el Chasselay, un equipo de la cuarta división. El técnico Claudio Ranieri le dio la titularidad para coger ritmo tras unas semanas parado. Falcao aceptó sin rechistar, pero ahora reconoce que fue un error garrafal.
“Nunca pensé que iba a pasar lo que pasó. Ni siquiera me opuse al entrenador cuando me lo dijo”, remató el delantero, consciente de que esa lesión de ligamento cruzado anterior le robó el que habría sido su primer Mundial como estrella absoluta.
Lo que Falcao llora doce años después no es la rotura, sino la ligereza con la que saltó al campo.
El día que un geógrafo le quebró la rodilla al goleador
Aquel 22 de enero de 2014, el Mónaco visitaba el estadio de Chasselay. Falcao abrió el marcador temprano y todo parecía un trámite. Pero a los 39 minutos, en el área rival, Soner Ertek, un defensa semiprofesional que compatibilizaba el fútbol con sus clases de geografía, se barrió sobre su pierna izquierda.
La imagen congeló a Colombia entera: el Tigre retorciéndose en el césped a escasos cinco meses del pitido inicial en Brasil. El parte médico fue demoledor: rotura del ligamento cruzado anterior, entre seis y siete meses de baja. Justo lo que no se podía permitir.
Pekerman aguantó la esperanza hasta el último día, pero tuvo que comunicarle que no entraba en la lista definitiva. Colombia aterrizó en el Mundial sin el referente que había metido dos goles a Chile en Barranquilla para sellar la clasificación. Aquel empate a tres, con Falcao firmando los dos últimos desde el punto de penal, pasó de ser un billete a la gloria a un recuerdo doloroso.
Y si Falcao hubiese jugado en Brasil 2014
Sin él, la selección cafetera hizo historia al alcanzar los cuartos de final con un James Rodríguez estelar que se llevó la Bota de Oro. Pero siempre quedó el runrún: ¿habría dado el salto al podio un equipo con Falcao en punta y James a la espalda?
Lo que cuenta ahora el propio jugador no cambia el marcador, pero sí añade un matiz cruel. La decisión de jugar aquel partido intrascendente se tomó en un segundo, y doce años después Falcao sigue sin perdonarse la falta de intuición. Es un aviso para navegantes: en las Copas de Francia, un geógrafo aficionado puede reescribir la historia de un Mundial.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Radamel Falcao, el Tigre, y el Mónaco de Ranieri en enero de 2014.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Falcao confiesa que jugó un partido de Copa contra un rival de cuarta división sin oposición, se rompió el cruzado y se quedó sin Mundial.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque después de doce años, el propio Falcao admite que fue un error garrafal y que hoy se habría negado a jugar.

