La herida que dejará el fallecimiento de este personaje será imposible de cerrar para los habitantes de 'La Promesa'. Tras la angustia vivida por los disparos efectuados por el duque de Carril, la nueva jornada comenzará con una escena que encogerá el corazón de la audiencia. Pía entrará silenciosamente en la habitación del herido y se encontrará con una imagen devastadora. Ricardo estará velando en absoluta soledad el cuerpo ya sin vida de su hijo, siendo totalmente incapaz de asimilar la magnitud de su pérdida.
El antiguo mayordomo, completamente roto por el dolor y la impotencia, buscará consuelo y terminará rompiendo a llorar entre los brazos de la señora Adarre. Tras este primer impacto, el resto de los trabajadores de 'La Promesa' tendrán que afrontar la dura tarea de despedir a su compañero. Samuel será el encargado de oficiar una emotiva ceremonia donde todo el servicio le dará el último adiós.
Cristóbal comunicará la tragedia y se enfrentará duramente a Leocadia

La nefasta noticia no tardará en ascender por las escaleras hasta llegar a los oídos de la familia Luján. En su papel de mayordomo, Cristóbal comunicará de manera oficial el fallecimiento del muchacho a los señores de 'La Promesa'. Además, solicitará el permiso pertinente para poder organizar el velatorio de Santos dentro de las propias instalaciones del palacio. Alonso, demostrando empatía ante la desgracia, aceptará la petición de inmediato y ordenará que se prepare una despedida completamente digna, encargando un féretro adecuado para honrar la memoria del trabajador.
Sin embargo, Leocadia reprochará con dureza que el velatorio se organice bajo su techo, mostrando una actitud gélida. Esta profunda falta de sensibilidad provocará una reacción totalmente inédita por parte de Cristóbal. El mayordomo se rebelará contra su amante, recriminándole su frialdad y su nula humanidad en unas circunstancias tan dolorosas para todos los residentes de 'La Promesa'.
El estado crítico de Julieta despertará los peores miedos en 'La Promesa'

Mientras el servicio lidiará con la muerte, la zona noble se convertirá en el escenario de una nueva emergencia médica. Cuando todo apuntará a que Julieta evoluciona de manera favorable tras su intervención, su cuadro clínico dará un giro radical y sumamente alarmante. Teresa la encontrará sufriendo fuertes convulsiones y correrá desesperada a pedir auxilio. La joven entrará en un estado crítico que desatará el pánico generalizado entre los marqueses y sus invitados.
Esta recaída afectará de manera muy particular a Manuel. El heredero del marquesado presenciará la escena con auténtico horror, ya que la situación le hará revivir de manera inevitable los oscuros traumas que experimentó en el pasado con Jana. Ante el miedo inminente de perder a Julieta, Manuel reaccionará con vehemencia y exigirá a Alonso que acuda a la Guardia Civil para denunciar formalmente al duque de Carril, buscando acelerar su detención. Por si fuera poco, Manuel no logrará comprender la actitud de Ciro, cuya llamativa ausencia durante estos momentos de vida o muerte generará fuertes sospechas.
La inestabilidad reinará en cada rincón del palacio, especialmente porque la amenaza principal seguirá libre. Alonso reunirá a la familia para informar que las autoridades aún no han logrado localizar al responsable de los disparos. Nadie sabrá cuál será su siguiente movimiento, por lo que el marqués lanzará una advertencia para extremar las precauciones: “Tenemos que estar preparados”.
En medio de este clima, Vera vivirá su propio infierno personal dentro de 'La Promesa'. A la inmensa culpa que ya arrastrará por los trágicos sucesos, se sumará la implacable crueldad de Lorenzo. El militar no tendrá ningún reparo en responsabilizarla directamente por el fallecimiento de Santos.
Por otro lado, María Fernández decidirá que es el momento de actuar y confrontará directamente a Estefanía. Le afeará sin rodeos su ruin intento de chantajear a Carlo utilizando la mentira de un falso embarazo. En paralelo, el ámbito romántico también tendrá novedades, ya que Jacobo mantendrá una conversación con Adriano, implorándole que no cometa el error de apartar a Martina de su lado.
Finalmente, Teresa sorprenderá a Pía rebuscando en el despacho de Cristóbal. Al verse acorralada, la señora Adarre terminará confesando toda la verdad: la carta que busca desesperadamente no era para Beni, sino que estaba dirigida a Curro. Teresa accederá a ayudarla, pero ambas se toparán con un gran obstáculo cuando comprueben que el documento ha desaparecido sin dejar el más mínimo rastro.



