¿Y si el televisor más barato del mercado no es en realidad tan barato? La OCU lleva tiempo analizando un fenómeno que inquieta a los expertos en ciberseguridad: los televisores de marcas blancas financian su bajo precio recogiendo y vendiendo los datos de todo lo que haces delante de la pantalla.
No hablamos de ciencia ficción. En 2024, investigadores de la Internet Measurement Conference demostraron que Samsung, LG, Sony y TCL envían capturas de pantalla del televisor cada pocos minutos a sus servidores. Con las marcas blancas, ese control es prácticamente inexistente.
La OCU y el sistema ACR: el espía que tienes enchufado en el salón
El sistema ACR (Automatic Content Recognition) es la tecnología que convierte tu Smart TV en una herramienta de vigilancia. Está activado por defecto en la mayoría de modelos desde el primer encendido, y la OCU advierte que la mayoría de usuarios acepta sus condiciones sin leerlas porque aparecen en el proceso de configuración inicial.
Lo que hace el ACR es tomar capturas de pantalla de forma silenciosa, analizar qué estás viendo y construir un perfil detallado de tus gustos, horarios e incluso tu ideología política. Ese perfil tiene un precio en el mercado de datos publicitarios, y es precisamente ahí donde los fabricantes de televisores baratos recuperan su margen comercial.
Por qué la OCU pone el foco en las marcas blancas y la Smart TV barata
La OCU ha sido especialmente crítica con los televisores de marcas sin reputación consolidada. A diferencia de Samsung o LG, que al menos permiten desactivar el rastreo en ajustes, muchas marcas blancas no ofrecen esa opción o la esconden en menús imposibles de encontrar para el usuario medio.
La Smart TV de bajo coste se ha convertido en el segmento de mayor crecimiento del mercado español, con modelos por debajo de los 200 euros que prometen prestaciones premium. El problema, según la OCU, es que ese precio no refleja el coste real: lo que no pagas en dinero, lo pagas con tu privacidad y tus datos personales.
Micrófonos, cámaras y datos que viajan sin que lo sepas
Más allá del ACR, muchas Smart TV incorporan micrófonos activos para el control por voz y cámaras para videollamadas o reconocimiento de gestos. La OCU recuerda que estas funciones pueden activarse sin que el usuario lo perciba, convirtiendo el televisor en un dispositivo de escucha permanente dentro del hogar.
En enero de 2026, el estado de Texas demandó a Sony, Samsung, TCL, LG y Hisense por recopilar datos de usuarios sin consentimiento real. Aunque las grandes marcas cuentan con equipos legales que gestionan este tipo de litigios, las marcas blancas que distribuyen sus modelos en España operan desde jurisdicciones donde el control regulatorio es mucho más laxo.
Cómo saber si tu televisor te está espiando ahora mismo
El primer paso que recomienda la OCU es acceder a los ajustes de privacidad del televisor y buscar la opción "Publicidad personalizada", "ACR" o "Reconocimiento de contenido". Si está activada, desactívala de inmediato. En marcas blancas, esta opción puede aparecer bajo nombres genéricos como "Mejora del servicio" o directamente no aparecer.
El segundo indicador es revisar los permisos de las aplicaciones instaladas. Una aplicación de recetas de cocina que solicita acceso al micrófono o a la cámara está tomando más de lo que necesita. La OCU insiste en que los usuarios tienen derecho a revocar esos permisos en cualquier momento, aunque no todos los fabricantes lo faciliten.
| Riesgo | Marcas reconocidas | Marcas blancas |
|---|---|---|
| ACR activado por defecto | Sí, pero desactivable | Sí, frecuentemente sin opción de desactivar |
| Acceso al micrófono | Controlado y auditable | Sin auditoría independiente |
| Cámara integrada | Con aviso de uso | Sin indicador de actividad |
| Cumplimiento RGPD en España | Supervisado | Variable o inexistente |
| Transparencia en política de datos | Parcial | Muy baja o nula |
Qué recomienda la OCU para protegerte en 2026 y los próximos años
La OCU prevé que la presión regulatoria europea obligará a los fabricantes a ofrecer configuraciones de privacidad más visibles antes de 2027, pero mientras esas normas llegan, la responsabilidad recae en el consumidor. El consejo más directo de los expertos es simple: si no usas la conexión a internet del televisor, desconéctalo de la wifi.
Para quien no quiera renunciar a las funciones conectadas, la OCU recomienda priorizar marcas con certificación europea de privacidad, revisar los permisos cada vez que se instale una nueva aplicación y, en el caso de las Smart TV con cámara, cubrirla físicamente cuando no se use. Un televisor barato puede salir muy caro si el precio final lo pagan tus datos.





