Sam Altman se sincera: el derroche en IA es la crítica más válida

El CEO de OpenAI reconoce que el despilfarro en infraestructura es la crítica más justa al sector. La utilización media de las GPUs es solo del 5% y NVIDIA se frota las manos.

El hombre que ha pedido más dinero para IA que nadie ahora dice que se está derrochando demasiado. Sam Altman, CEO de OpenAI, acaba de admitir en CNBC que la crítica más válida al sector es el despilfarro masivo. Sí, justo él.

La industria lleva meses con la calculadora echando humo. Según Goldman Sachs, las big tech y sus proveedores tienen en su hoja de ruta gastar más de un billón de dólares en chips, centros de datos y software. La pregunta incómoda es si esa inversión tendrá retorno algún día. Y Altman, que ha captado más capital que nadie para esta carrera, ha decidido responder con una sinceridad que descoloca.

La confesión que nadie esperaba del rey de la captación de fondos

Preguntado por las dudas sobre la viabilidad de la IA, Altman fue directo: 'Creo que es la crítica más válida a la IA en este momento'. Y añadió: 'Sé que están pasando cosas grandes, pero sé que hay muchísimo desperdicio'. También puso sobre la mesa las dos preguntas que se hacen las empresas que adoptan IA: cuánto tardarán en notar el impacto en sus ingresos y cuándo controlarán los costes. Unas cuestiones que llevan meses sobrevolando el sector, pero que hasta ahora solo se hacían los analistas más escépticos.

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Lo relevante no es solo lo que dice, sino quién lo dice. Altman no es un académico agorero ni un inversor con el culo al aire: es el tipo que ha conseguido que OpenAI pase de ser un laboratorio de investigación a una máquina de absorber fondos. Que hable de despilfarro es un giro de guion de los que te hacen revisar la cartera con los ojos como platos.

El 95% de las GPUs, de adorno: el dato que hiela la sangre

Porque los números que acompañan a esta sinceridad son de órdago. Un informe de Cast AI sobre 23.000 clústers de computación revela que la utilización media de las GPUs es de solo un 5%. Dicho en cristiano: el 95% del hardware más caro y avanzado del planeta está, literalmente, de decoración.

Parte de la culpa la tiene el FOMO. Como ya pasó con los semiconductores en la pandemia, muchas empresas están comprando chips de IA no porque los necesiten ahora, sino por miedo a quedarse sin ellos más adelante. El resultado es una acumulación preventiva que recuerda a los panic buyers del papel higiénico. Y mientras, NVIDIA factura 60.900 millones de dólares en 2024, un 126% más que el año anterior, sin preguntar si sus chips trabajan al 5% o al 100%.

El dato es demoledor: solo el 5% de la capacidad de cómputo se usa. Y los que venden las palas se hacen de oro.

Los grandes proveedores de la nube —Amazon, Microsoft y Google, que copan el 70% del mercado— tampoco pierden: cobran igual en en cualquier escenario, independientemente de que el cliente logre rentabilidad. Las cifras globales de infraestructura cloud superaron los 330.000 millones de dólares en 2024. El problema de fondo son los incentivos: quienes más poder tienen para frenar el derroche son los que menos ganarían parándolo. Y así nos va.

El precedente que todos ignoran (y el riesgo de obsolescencia)

Leer las palabras de Altman como un mensaje apocalíptico sería un error. Él mismo confía en que 'la industria lo resolverá rápido'. La historia está llena de etapas iniciales ruinosas que luego explotaron: Netflix perdió dinero a espuertas antes de dominar el streaming. Pero hay un matiz: en aquella burbuja puntocom, las empresas que vendían infraestructura también quebraron cuando el castillo de naipes se vino abajo. Aquí, NVIDIA y las nubes están ganando sin importar qué pase al final de la cadena.

Además, buena parte del gasto actual está atado a arquitecturas de GPU que podrían quedar obsoletas en un par de años si los modelos más eficientes piden otro tipo de hardware. Eso convertiría el despilfarro no solo en un problema de rentabilidad, sino en un cementerio de silicio sin ningún valor. Y, por el momento, nadie está tomando medidas para evitarlo.

Hype-O-Meter

Nivel de hype: 7/10. La confesión de Altman es ese momento en la fiesta donde alguien enciende la luz y ves que todos van demasiado borrachos. Tiene de importante lo que tiene de irónico: el mayor recaudador de la historia de la IA pidiendo control de gastos. Si esto no es material para una serie de HBO, que vengan y me lo cuenten.

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El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Sam Altman admite que el despilfarro en IA es la crítica más justa.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Los datos de infrautilización de GPUs (5%) confirman el desperdicio, mientras NVIDIA factura récords.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si la burbuja estalla sin ROI, el inversor minorista puede pagar los platos rotos; pero Altman cree que se arreglará.