Regularización de inmigrantes: los retrasos de la Seguridad Social dejan a miles sin contrato laboral

A pocas semanas de que acabe el plazo para solicitar la regularización, el atasco en la Seguridad Social impide que miles de inmigrantes obtengan su número de afiliación. Sin ese número, no pueden firmar un contrato laboral ni empezar a trabajar legalmente.

Si eres uno de los miles de extranjeros que esperan su regularización en España, esto te importa. Y mucho. Porque tienes la puerta abierta para trabajar legalmente, pero el sistema te la cierra en las narices por un papel que no llega. Los retrasos de la Seguridad Social están dejando a miles de inmigrantes sin contrato laboral, justo cuando el plazo para solicitar la regularización extraordinaria está a punto de expirar.

Indignómetro

Nivel de impacto social: 9/10. Afecta a más de medio millón de personas que buscan una vida digna, atasca sus proyectos y los deja en un limbo legal absurdo. Indignación garantizada en cualquier grupo de migrantes.

Qué está pasando con la regularización y por qué se atasca

Vamos por partes. El Ministerio de Inclusión ha puesto en marcha un proceso extraordinario para que miles de inmigrantes en situación irregular puedan obtener papeles. Una medida pactada entre el PSOE y Podemos que, según el Gobierno, beneficiaría a más de medio millón de personas. Hasta ahí, la promesa suena bien. El problema es la letra pequeña, o mejor dicho, la burocracia grande.

Publicidad

Para que un inmigrante pueda trabajar legalmente en España, necesita su número de la Seguridad Social, un código que asigna la Tesorería General de la Seguridad Social y que es imprescindible para que cualquier empresa te dé de alta. Sin ese número, no hay contrato. Y sin contrato, no puedes salir de la economía sumergida. Muchos solicitantes llevan semanas esperando ese número que nunca llega, a pesar de que su solicitud de regularización ya ha sido admitida a trámite.

El cuello de botella que nadie quiere ver

Desde Correos hasta las oficinas de Extranjería, las ventanillas echan humo. Miles de personas han presentado ya su documentación de forma presencial o telemática. Pero el Ministerio insta a seguir enviando solicitudes, incluso si faltan algunos papeles. La teoría es buena: no dejar a nadie fuera por un trámite menor. La práctica es un desastre cuando el 'papel menor' es precisamente el que te permite ganarte la vida.

Abogados de extranjería y trabajadores de las oficinas consultados por la prensa alertan de un atasco monumental. La Seguridad Social no da abasto para emitir los números a tiempo. Y aquí viene lo importante: el plazo para solicitar la regularización termina en apenas unas semanas. Quien no tenga su número para entonces se queda en un limbo peligroso: con la solicitud admitida pero sin posibilidad de trabajar legalmente.

Una historia que ya hemos vivido

Esto no es nuevo. En anteriores procesos de regularización, ya sea el arraigo laboral o el de formación, los retrasos administrativos han sido la tónica. La diferencia ahora es la escala: nunca tantas personas habían dependido de un solo número para empezar desde cero. Mientras la política celebra un pacto por la inclusión, la calle se topa con una realidad de oficinas colapsadas y funcionarios desbordados.

La comparativa es clara. En 2005, el último gran proceso de regularización masiva dejó cifras de empleo sumergido elevadas durante meses porque el sistema no estaba preparado. Nadie aprendió la lección. La tecnología ha avanzado, pero la gestión pública sigue siendo el mismo embudo. Si prometes medio millón de oportunidades, asegúrate de que la máquina que las materializa funcione. Exigir un número de la Seguridad Social sin asegurar su emisión ágil es como vender un coche sin motor.

Nadie debate en el ministerio la urgencia de quien no puede esperar más para trabajar y pagar su alquiler.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El proceso extraordinario de regularización de inmigrantes está en marcha, pero los retrasos en la asignación del número de la Seguridad Social impiden que los beneficiarios firmen contratos laborales.
  • Por qué te importa: Afecta a más de medio millón de personas y revela un fallo estructural que convierte un avance social en un calvario burocrático.
  • A quién afecta: A todos los inmigrantes en proceso de regularización que esperan un número para trabajar, y a las empresas que necesitan contratarlos.
  • Hacia dónde vamos: El plazo de solicitud se cierra en semanas. Si la Seguridad Social no agiliza, miles podrían quedar atrapados en una regularización sobre el papel pero sin efectos reales.