Los festivales vuelven a subir sus precios en 2026 pero agotan las entradas

El aumento de precios de los festivales no espanta a los asistentes

Año tras año los compradores lo comentan, pero las ventas no se reducen. El precio de las entradas de los grandes festivales en España sigue subiendo, como se ha evidenciado con el Mad Cool, Primavera Sound y BBK en Bilbao, así como de los pequeños eventos, pero ninguno parece sufrir en sus ventas. Con el festival catalán ya colgando el cartel de agotado, y el madrileño asegurando que está por vender todos sus abonos completos, no parece que de momento los asistentes abandonen estos eventos.

La realidad es que siguen siendo una oportunidad especial para ver a algunos artistas, y que siguen siendo una pieza clave dentro del calendario cultural del país. Pero su aumento de precios no es un fenómeno únicamente español, con los precios subiendo en todo el continente alrededor de un 10%. En el caso local el aumento ronda el 12%, cercano al dato del continente, pero con la venta de entradas manteniendo un dato positivo, las grandes promotoras no se ven obligadas a revisar sus precios.

Aunque los precios de las giras internacionales sigue aumentando, festivales como el Primavera Sound y BBK mantienen los precios de siempre
Aunque los precios de las giras internacionales sigue aumentando, festivales como el Primavera Sound y BBK mantienen los precios de siempre

Además, estos eventos son una parte clave del atractivo turístico del país. El año pasado estos eventos generaron unos 725 millones de euros en todo el país y, aunque otros eventos siguen siendo más importantes para atraer visitantes en el caso español —en particular los eventos deportivos—, los datos siguen siendo positivos y explican el esfuerzo de las comunidades autónomas por cuidar sus grandes festivales incluso cuando estos son blancos de críticas por ruido o por los problemas de tráfico que pueden generar.

Publicidad

NUEVOS FESTIVALES EN MADRID

En el caso de la capital, además, hay un esfuerzo claro por que aumente el número de grandes eventos. Solo en el recinto Iberdrola Music, hogar del Mad Cool, hay cuatro grandes festivales confirmados de momento: el Iberdrola Music Festival, el Reggaetón Beach Festival, la Coca-Cola Music Experience y el propio Mad Cool, pero hay más eventos fuera del mismo recinto.

Allí está el Río Babel, ahora en el recinto Miguel Ríos de Rivas, o el A Summer Story, que sigue dando uso a la Ciudad del Rock de Arganda; ambos siguen teniendo buenos números y haciéndose más ambiciosos con sus contrataciones, o los ciclos de conciertos de verano como las Noches del Botánico o el Alma Occident de Madrid. Pero, a pesar de que hay datos interesantes para el sector, no todos los eventos han podido sobrevivir a esta situación.

Está el caso del Tomavistas, que hace solo unos días confirmó que no celebraría su edición de este año con un comunicado de su organizador, o el DCODE de la Universidad Complutense, que tiene ya un par de años sin realizarse. Se suman los eventos que han sido expulsados de Torrejón de Ardoz, que de momento no tienen donde realizarse, así como algunos que no han considerado su edición de este año, como el caso del Kalorama Madrid.

Río Babel siempre ha sabido ser diferente a los competidores en el mundo de los festivales, apostando por trazar los puentes musicales de España y Latinoamérica.
Río Babel 2018. Fuente: Agencis

Lo cierto es que hace tiempo se habla de una burbuja de festivales en toda España, pero en particular en la capital. Si bien hay algunos que parecen bastante seguros desde el punto de vista económico, como el caso del Mad Cool, la situación del Tomavistas demuestra el daño que puede generar un solo año malo, sobre todo por lo costosos que se han hecho este tipo de eventos.

LOS FESTIVALES COMO FORMA DE ATRAER VISITANTES

Lo cierto es que se aprecia el esfuerzo de las grandes ciudades del país por dar plataformas a estos eventos. A pesar del aumento de los precios, los grandes festivales y conciertos son un imán de turistas, como lo han demostrado los datos de ingresos en hoteles o transporte durante los días en que Taylor Swift o Karol G visitaron Madrid, y se espera un pico en gastos similar con la visita de Bad Bunny en los meses de mayo y junio.

En ese panorama es lógico que Madrid, Barcelona, Bilbao y demás ciudades quieran mantener sus macrofestivales. Si bien estos no son suficientes para mantener toda la industria musical, también es claro que son ya una pieza permanente de la misma y que, además, son una pieza clave para seguir atrayendo visitantes nacionales e internacionales a las diferentes ciudades en un país donde el turismo sigue siendo una de las industrias clave de la economía.

Publicidad
Publicidad