El FC Barcelona alcanzó la gloría en el 2015 al conquistar un nuevo triplete en su palmarés, gracias a un juego excelso y un poco más directo que en otros años; pero con la posesión característica de bandera. Esa final contra la Juventus fue realmente sublime y pese a las dificultades se impusieron de gran forma; no obstante, paradójicamente esa fue la última noche realmente impresionante del club azulgrana que a partir de allí a pasado sin pena ni gloria en una competición que se ha convertido más una fábrica de tristezas que la bendición que debería significar.
Desde esa ocasión en el 2015, el conjunto blaugrana se ha presentado en distintos escenario y aunque en algunos de ellos los árbitros los hayan salvado, en siguiente ocasión la caída ha sido mucho peor que si los hubieran dejado fuera en las primeras de cambio. El ridículo que han sufrido ha sido monumental en los últimos años y una vez más vuelven a experimentar esa sensación ante una Juventus que les ha agarrado la medida, pero se nota aún más el pesar en este Barça que, sin duda, es el que peor nivel ha exhibido en los últimos tiempos. Las derrotas han sido duras, pero ya hay tantas que a muchos barcelonistas les costará saber cual es peor.
Juventus muestra la realidad del Barcelona
Entre las gestas más difícil que hay es dejar al equipo catalán en paños menores y la Vecchia Signora se ha encargado de hacerlo una vez más gracias a un buen Cristiano Ronaldo, un magnífico Buffon y a la apatía general de un equipo que se encomendó de nuevo a Messi que lo intentó, pero que solo no es suficiente. En esta edición de la Champions League 2020-2021, el Barcelona dependía de si mismo para ser primera de grupo y desperdició la oportunidad de forma clamorosa al ceder 0-3 ante una Juventus buen plantada que en todo momento buscó como morder al rival.
Cristiano Ronaldo abrió la cuenta desde el punto penal luego de que el árbitro pitara una falta algo rigurosa de Araújo sobre el portugués. Poco después, el conjunto italiano siguió con su asedio y fue McKennie quien culminó una gran jugada con una tijereta prácticamente solo ante el portero. Ya en el segundo tiempo Cristiano cerró la cuenta nuevamente de penal para otra noche negra se suma a la cuenta de un Barcelona que avanza segundo y que ahora se verá las caras contra rivales muy duros.
La noche más nefasta del Barcelona
Para el Barcelona no hay una peor noche que la vivieron en Lisboa contra el Bayern Múnich. En el año más atípico en la historia del fútbol, la Champions League tuvo que jugarse en la capital de Portugal en unas eliminatorias a partido único a partir de los cuartos de final, fue justo en esa instancia que el Barça y el conjunto bávaro se midieron; pero no pudo ser peor rival para los blaugranas.
Un equipo alemán muy superior, física y tácticamente, le pasó por encima y no le dio oportunidad al Barcelona de despertar en ningún momento. El autogol de Alaba y el tanto de Luis Suárez solo sirvieron para maquillar el ridículo que les ocasionaron los goles de de Müller (por partida doble), Perisic, Gnabry, Kimmich, Lewandowski y Coutinho (con doblete). La humillación ya es historia de la Champions y será una noche imborrable en la memoria de una afición culé que se está acostumbrando a sufrir.
Esa remontada en Anfield aún duele
Los blaugranas llegaron muy bien a las semifinales de la Champiosn League 2018-2019. Se habían impuesto en el Camp Nou por 3-0 ante el Liverpool e iban encaminados a lo que parecía se convertiría en un nuevo triplete; porque en LaLiga lideraban con holgura, ya estaban en la final de Copa del Rey y solo una catástrofe en el partido de vuelta podría sacarlos de la final de Champions, el problema es que la catastrofe si se dio con un ridículo monumental.
Klopp afrontó el partido sin Firmino ni Salah, pero Origi tomó un protagonismo que nadie se esperaba con un doblete que se combinó con los dos goles de Wijnaldum para que firmarán una de las remontadas más épicas que se recuerden, ante todo un equipazo y con tantos elementos en contra. El Barcelona decayó en su juego de forma increíble, algo que quedó más que escenificado con ese último gol de Origi después del córner de Alexander-Arnold. Luego de eso los azulgranas no encontraron su juego, se perdieron inexplicablemente al punto de que también cayeron en la final de Copa del Rey y si esa derrota ente los reds se hubiera dado unos 15 días antes, pues también hubieran perdido la Liga; porque botaron allí casi toda la ventaja que tenían. Ese partido marcó un antes y un después en este Barça que desde entonces está aún más roto.
En Roma no hubo explicación
Un año antes de la debacle de Anfield también vivieron otra noche negra y esta vez en la ciudad eterna: Roma. Allí llegaban con un amplio favoritismo tras vencer en la ida de los cuartos de final al conjunto romano por 4-1; sin embargo, los fantasmas aparecerían y cuando muchos bromearon una remontada que sería milagrosa, pues esta se originó de una forma tan sorprendente como épica con un AS Roma que siempre creyó en sus posibilidades ante este Barcelona.
Dzeko se encargó de abrir el marcador muy temprano para darle esperanzas a un equipo formidable. Después, antes de la hora de partido, el bosnio se coló en el área y un jalón de Piqué provocó el penal que marcaría De Rossi para dejar la eliminatoria a solo un gol de la remontada de la Roma; algo que sucedería gracias al tanto de cabeza de Manolas. El griego le dio la puntilla final a un Barcelona que se impuso en LaLiga y en la Copa del Rey, pero que una vez más quedó a deber en la Champions; en la que dio muestras de que ya tenían heridas que no se habían curado.
Una Juve que pinchó el globo ficticio
Sin duda cuando se dice que la Juventus le encontró la medida a este Barcelona, eso es porque es completamente cierto y todo comenzó con esa goleada que le propinaron en los cuartos de final de la Champions League 2016-2017. En esa instancia se enfrentaron ante un conjunto blaugrana que venía envalentonado gracias a una de las remontadas más grandiosas y a la vez tan polémicas que se recuerden; no obstante, rápidamente el equipo italiano se hizo cargo de reventar ese falso globo de la felicidad que los árbitros le habían creado al club catalán con un contundente 3-0.
Gracias a los goles de Dybala, por partida doble y con una actuación pletórica, y de Chiellini, la Vecchia Signora le demostró al Barcelona que su remontada ante el PSG había sido tan ficticia como las elecciones en un país comandado por dictadores. Esa goleada fue prueba fehaciente de que realmente el Barça de Luis Enrique ya había acabado y que además dejaría algunas secuelas, que como se ve justo ahora, ya han madurado para probar que el fin de una época comenzó justo con el primer ridículo de esta escuadra culé unas semanas antes de este.
PSG reveló las primeras grietas
Siempre que juega el Barcelona la expectación es máxima, pero en esta Champions League 2016-2017 era un año especial debido a que buscaban acabar con un dominio que estaba ejerciendo el Real Madrid tanto en España como en Europa. No obstante, esta edición sería la primera en la que el conjunto blaugrana comenzaría un declive que muy pocos se dieron cuenta en ese momento o quisieron obviar y que con el correr de los años se ha demostrado que fue en esa edición que la primera grieta se abrió para llegar al paraje desolador que hay en la actualidad.
Quienes se encargarían de demostrar que este Barcelona ya estaba exhibiendo claros síntomas de que algo comenzaba a pasar fueron los jugadores de un PSG pletórico al que solo unas semanas después uno de los últimos ataques de inspiración de los blaugranas, combinada con una amplia colaboración de Aytekin y su cuerpo arbitral, se encargarían de dejarlos fuera de los octavos final. Sin embargo, en la ida los goles de Di María (doblete), Draxler y Cavani harían añicos por 4-0 a un equipo que sufrió así el primero de una larga lista de ridículos en Europa y al que se puede considerar como el Génesis de la mala situación que vive ahora.




















































































































































































