España no solamente tiene pueblos bonitos, sino que las carreteras también se destacan dentro ese cúmulo de bellezas que forman parte de nuestra geografía nacional. Por eso es que los turistas una vez nos visitan suelen quedarse y cogerle mucho aprecio a nuestra cultura, pues es única en el mundo y no tiene espacio a la comparación.
Es algo de lo que todos los días nos debemos sentir orgullosos, y, sobre todo, cuidar los escenarios que conforman nuestra amada España que queremos como la tierra que nos ha dado tantas alegrías sin rédito alguno.
Y es que, diariamente vamos por las vías en el coche, tenemos un destino que no espera, pero generalmente no le prestamos atención a ese recorrido. De ahora en adelante, si andas por estos lugares, sabrás que hay perfección para que sea un viaje de encanto de principio a fin. Aquí están las carreteras más hermosas que puedes encontrar.
Ruta de la Plata (Asturias, Castilla y León, Extremadura y Andalucía)

No hay duda de ello, una de las carreteras más bonitas de España lleva por nombre Ruta de la plata. Estamos en presencia de una belleza que la verdad tiene un sentido más que turístico, porque está enmarcada desde la historia, algo muy característico de nuestros pueblos y que este tipo de contextos también llevan consigo las raíces de los antepasados.
Es la puerta de Asturias, Castilla y León, Extremadura y Andalucía. Un verdadero encanto que tiene como génesis la llegada de los romanos a estas imponentes tierras, muy tranquilas como para que hagas un paseo en tu vehículo y puedas disfrutar de los paisajes, ofrece atardeceres que son un espectáculo para la vista que te hará entender cuán grandioso es esta nación.
Lagos de Covadonga (Asturias)

Es idílico lo que te puedes encontrar Asturias si andas por una de sus carreteras. Nos ubicamos específicamente en la de Lagos de Covadonga. Se trata de una fiel exponente de la circulación en España; tiene la característica de que estos lagos forman parte de la belleza ibérica y tú la podrás apreciar con todas las de la ley.
Las aguas del Enol, La Ercina y El Bricia constituyen a gran escala la magia de este paraje que, una vez te veas inmerso en él quedarás atrapado y no querrás irte. Tendrás una conexión con la naturaleza, está cercana a los Picos de Europa y los kilómetros que vas a recorrer son perfectos, simplemente debes disfrutarlo. Es importante que cojas tu coche y te aventures a una carretera como esta, espera por ti.
Ruta de los Pantanos (Madrid)

Madrid siempre ha hecho gala de sus atractivos y carreteras muy bonitas que nos llevan a pueblos y localidades que son una verdadera joya de nuestro territorio. Sin embargo, dentro de la multiplicidad que existen en España, traemos a una que se destaca y lo tiene todo para que si alguna vez tienes la oportunidad de pasar por allí te tomes un tiempo para contemplar su belleza.
Hablamos de la Turra de los Pantanos. Quizás has escuchado de ella, son unos pantanos y embalses que ofrecen rutas impresionantes, puedes estar cerca del pantano de San Juan, o un embalse que se llama la Jarosa y el mismo de El Atazar. Es la desconexión más inmediata de la urbe madrileña para que te escapes con tu coche por unas horas.
Ruta del Cares (Asturias – León)

En tiempos de pandemia, una forma de tranquilizar la mente en medio de todo este caos que nos ha cambiado la vida es sumando planes de diversión. Claro, respetando las medidas de bioseguridad. Por ello, una de las carreteras que puede ser tu próximo destino es la Ruta del Cares. Tienes la posibilidad de hacerla en tu coche, pero si eres amante del senderismo y quieres un momento diferente, puedes apuntarte a hacerla desde este sitio que es solo para valientes.
Se ubica en Asturias y León, estarás en una carretera que va hacia el desfiladero del río Cares. Irás próximo al Parque Nacional de los Picos de Europa que bien sabemos está marcado desde lo grandioso; te abraza para darte ese aire puro y fresco que veces necesitamos para seguir dándole batalla al trabajo diario.
Costa da Morte (La Coruña)

Llegar a Galicia significa tener un encuentro con esa cultura de España que ha ido pasando de generación en generación. Todos sabemos a la perfección que estas tierras suelen albergar un completo cimiento de historia; hay pueblos, leyendas, iglesias, monumentos, y esas tradiciones que están consolidadas en el ideario de la gente que perduran pese a los años. Muestra de ello, es que la Costa da Morte está incluida dentro de las carreteras más bonitas y quizás nadie te lo había dicho.
A pesar de que el pasado es oscuro, porque se dice que hubo muchas muertes y naufragios en siglos pasados, el litoral que tiene de fondo, prácticamente te hace olvidar todo y te lleva a vivir la máxima emoción estando en tu coche. El sonido de las olas de las playas te hará eco en tu oído, lo mejor que puedes hacer es bajarte del auto, levantar tu brazos y dejarte enamorar por la brisa que sopla en sus alrededores.
Sa Calobra (Mallorca)

Mallorca luce como es de costumbre, con mucho brillo y serenidad. Y si te vas a la Sa Calobra, realmente te sentirás la persona más privilegiada del mundo, es una de las carreteras más bellas de todo el planeta, no solo de España.
Vale destacar que es también peligrosa, pero igualmente la puedes apreciar, es una escapada que no olvidarás bajo ningún concepto. La misma tiene un aproximado de 13 kilómetros de longitud, posee curvas de 380 grados y su estilo es de serpiente. Anímate a conocerla si aún no has tenido la oportunidad.
Valle del Jerte (Cáceres)

Cerramos este listado de carreteras bonitas de España con Valle del Jerte. Para llegar a ella tienes que ir a Cáceres, un sitio caracterizado por la belleza e idealismo de sus espacios. Las flores de cerezos adornan armoniosamente las vías, será un recorrido lleno de colores, olores; las plantas suelen renovar sus flores de una manera fantástica y le otorgan majestuosidad a este sitio.
Claro, estas cerezas también las venden en la zona, puedes probarlas y te darás cuenta que son divinas. Puedes pasar por el pueblo Cabezuela del Valle o Jerte y está el Puerto de Tornavacas, un lugar de encanto que podrías contemplar solo en compañía de tus seres queridos.














































































































































































