El teletrabajo, el confinamiento, la tecnología, la televisión, las plataformas de streaming...el mundo parece ponernos en bandeja el que cada vez pasemos más tiempo en casa y con ello llevemos una vida sedentaria. Hace muchos años que se habla de los peligros de ver la televisión durante demasiado tiempo. Pero ahora, con la gran variedad de ofertas que existen, es mucho más fácil dejarnos llevar por el efecto hipnótico de las pantallas. Y que conste que no se trata de plantear que la televisión sea algo nocivo de por sí, el problema está en nuestro estilo de vida.
Ver la televisión durante más de tres horas lleva aparejado un estilo de vida sedentario

Ver la televisión durante más de tres horas al día implica estar sentado ante la pantalla. En el año 2016, la revista de medicina The Lancet publicó un estudio en el que se mantenía que practicar niveles de actividad física de intensidad moderada durante una hora o 75 minutos al día, podría contribuir a prevenir gran parte del riesgo de la muerte por sedentarismo. Aunque este nivel de actividad solo borraría en parte el riesgo asociado a pasar muchas horas delante de la televisión.
Muchas horas ante la televisión son dañinas para las personas mayores

La investigadora del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Autónoma de Madrid, Elena Andrade participó en un estudio en el que se concluyó que el tiempo que se dedicaba a ver la televisión estaba asociado con un riesgo más alto en las limitaciones funcionales de las personas de edad avanzada. Resulta curioso que estas mismas limitaciones no se observaron con otros comportamientos sedentarios como leer o utilizar el ordenador. Y es que ver la televisión, es una actividad plenamente pasiva.
La televisión y las enfermedades sedentarias

Los estudiosos sostienen que el hecho de pasar muchas horas ante el televisor puede tener un impacto en nuestro organismo. Esto implica un mayor riesgo de padecer algunos tipos de enfermedades como la obesidad, la diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer. Ver la televisión durante periodos de tiempo continuados suele asociarse además a otros comportamientos nocivos para la salud, como el consumo de alimentos poco saludables que aportan un exceso de calorías.
En el podium de las actividades sedentarias

Parece ser que ver la televisión es la segunda actividad sedentaria más frecuente, solo superada por las horas de trabajo en la oficina.Un informe realizado por Barlovento Comunicación en el que se analizan y comparan los datos del tiempo promedio dedicado a ver la televisión de la manera tradicional y al consumo de internet, concluyó en que diciembre del 2019, los mayores de 18 años consumieron una media de 5 horas y 34 minutos de televisión al día, mientras la navegación por internet fue de 2 horas y 47 minutos diarios.
El consumo excesivo de la televisión puede tener impacto en la salud mental

Pero el consumo de la televisión durante periodos de tiempo continuados no solo puede tener un impacto en la salud física, también la mental puede verse resentida. En este sentido también se han realizado estudios sobre sus efectos perjudiciales en la salud mental. Curiosamente estos parecen afectar más a las mujeres mayores, Elena Andrade explicaba que “La conclusión de este trabajo es que las mujeres mayores -pero no los hombres- que pasaban más tiempo viendo la tele y menos en otros comportamientos sedentarios (con el ordenador y leyendo) presentaron mayor número de síntomas de depresión y de malestar psicológico”
Problemas mentales también en los niños

Los problemas mentales que se asocian a un consumo excesivo de la televisión son depresión y ansiedad, TDAH (Trastorno por déficit de atención e hiperactividad), problemas de sueño, El problema es especialmente grave en los niños que además presentan otros síntomas como un peor rendimiento académico y mayor impulsividad. Parece que los niños que pasan más de tres horas ante el televisor tienen una mayor propensión a mentir, a hacer trampas y a ser más pendencieros.
Los niños pasan cada vez más tiempo ante las pantallas

Además, debemos tener en cuenta que hoy en día, el tiempo pasado ante las pantallas. Ya sea viendo la televisión, trabajando en el ordenador o jugando a videojuegos es cada día mayor. Se trata de una actividad sedentaria que implica poca actividad física, pues se está sentado y, por lo tanto, un nivel bajo de consumo de energía. Los niños estadounidenses pasan una media de tres horas al día ante el televisor, a lo que hay que sumar el tiempo que pasan ante otro tipo de pantallas esto puede llegar a sumar entre 5 y 7 horas. Además, de favorecer el aumento de peso, esto puede provocarles problemas para conciliar el sueño y el riesgo de que desarrollen problemas de atención.
Los menores de dos años no deberían ver la televisión

Los expertos sostienen que los niños menores de 2 años no deberían pasar tiempo ante ningún tipo de pantalla. Los niños de edades superiores a los 2 años no deberían exceder el margen de 1 o 2 horas ante el televisor. Los padres deben de tratar de reducir el tiempo que las pantallas en general y la televisión en particular ocupan en su rutina diaria.
Reducir el tiempo ante la televisión para llevar una vida más activa

En general, se recomienda reducir el tiempo que pasamos viendo la televisión en beneficio de una vida más activa. En ese sentido, como cambiar de hábitos es bastante difícil. Los expertos recomiendan ir marcándose pequeños objetivos fáciles de cumplir que signifiquen pequeños cambios en la rutina diaria. Por ejemplo, si se está viendo un programa, aprovechar el tiempo de la publicidad para levantarse y moverse por la sala. Otra opción es aprovechar el tiempo dedicado a ver la televisión para realizar otras actividades como planchar o pedalear en una bici estática.
La televisión se compara con el tabaquismo

El hecho de pasar muchas horas ante el televisor causa efectos nocivos en el cuerpo que se comparan a los que provoca el tabaco. Además, debes tener en cuenta que los programas de televisión que nos presentan a personajes inestables también tienen efectos sobre nuestro estado de ánimo y emociones. El hecho de pasarse largas horas ante la televisión puede pasar factura a largo plazo. Así que ahora que lo sabes puedes poner los medios necesarios para tratar de revertirlos.























































































































































