Cuando iniciamos una relación de pareja, lo normal es hacer planes a largo plazo y soñar con llevarla hacia adelante sin poner ninguna fecha de caducidad; sin embargo, en ocasiones las cosas no marchan como quisiéramos, y por diferentes razones, se puede llegar a la conclusión de que lo mejor es poner fin a una relación que se siente que ya no va a ninguna parte.
Cada día aumenta significativamente el número de parejas que terminan en divorcio, y, lo más lamentable es que generalmente el daño causado es irreparable porque no se maneja la situación de manera asertiva. Si estás pensando en poner fin a tu relación, hay algunas cosas que debes tener en consideración, y aquí te las vamos a comentar.
Lo primero: ¿Estás seguro de que quieres terminar la relación que tienes con tu pareja?
Ninguna relación de pareja es perfecta, y en todas pueden darse periodos de subidas y bajadas que en determinadas ocasiones hagan pensar que ya no hay remedio y que todo se ha terminado. Ahora bien, por lo general, cuando se supera lo que surgió como detonante de los sentimientos encontrados, se cae en cuenta de que la unión no ha sufrido grietas.
Es entonces cuando lo primero que debes hacer es sincerarte. ¿Realmente deseas poner fin a tu relación? O, ¿simplemente están atravesando un momento de crisis que con los días puede superarse? Cuando la decisión de acabar con la unión está clara en tu mente, no tienes nada que pensar, pero si surgen dudas, la situación cambia y hay algunas cosas a tener en cuenta.
¿Qué hacer ante las dudas?
Lo primero que debes aceptar es que, con el simple hecho de que tengas dudas de si seguir o no en la relación, te encuentras ante un indicio de que algo serio está pasando. Vaya, te puedes molestar porque tu pareja deja la ropa tirada en todos lados, pero no por eso tendrás dudas de dejarle… El solo hecho de que surja la duda, es una señal que no puedes pasar por alto. Algo pasa, entonces:
- Reflexiona sobre tus sentimientos: Tómate un tiempo para analizar cómo te sientes realmente en la relación. Piensa en si todavía sientes amor y conexión emocional con tu pareja, o si hay señales de insatisfacción o desgaste.
- Busca apoyo externo: Un terapeuta puede ayudarte a explorar tus sentimientos más a fondo y brindarte orientación sobre cómo abordar tus dudas.
- Evalúa los aspectos positivos y negativos: Haz una lista de los aspectos positivos y negativos de tu relación. Esto te ayudará a tener una visión más objetiva de la situación y a evaluar si los aspectos positivos superan los negativos.
- Date tiempo para reflexionar: Date espacio para la reflexión y considera si hay cambios que se puedan realizar para mejorar la relación.
A veces, tu intuición puede guiarte hacia lo que realmente necesitas. Presta atención a tus instintos y a cómo te sientes en tu interior.
Temor a quedarte solo, lo primero que debes enfrentar para terminar una relación de pareja que no te hace feliz
Una vez que tengas claro que deseas poner punto final a la relación con tu pareja, uno de los temores que tendrás que enfrentar es uno muy común, y este es el temor de quedarte solo. Son muchas las personas que continúan en relaciones que los hacen infelices por esta razón.
Entonces, evalúa tu capacidad de autocuidado y podrás entender tu vida sin esa persona. Tu vida a su lado no comenzó desde el momento de tu nacimiento, así que no tienes que considerarte atado a un solo individuo. Con el tiempo seguramente conocerás a otras personas, e incluso, tu pareja también tendrá la posibilidad de iniciar una nueva relación.
Saca la voluntad para terminar una relación que no va a ningún lado y no pienses que harás daño
Bien sea que el amor se haya extinguido por falta de deseo, diferencias en el carácter o por infidelidades, una vez que se toma la decisión definitiva de terminar la relación de pareja, no hay vuelta atrás. Generalmente, pensar que le harás daño al poner fin a lo que tienen juntos, te lleva a no dar el paso. Por supuesto, a una persona que amaste, es normal no querer hacerle daño; sin embargo, debes considerar otros aspectos.
La peor herida que puedes causar a alguien que te ama es la que se causa por la mentira y la falta de honestidad. Es cierto, puedes tener sentimientos encontrados y sentir que será cruel terminarle; no obstante, mantener en pie una unión que no te hace sentir pleno, no solo te lastima a ti, sino que también daña a la otra persona, pues esta se mantiene bajo la creencia de que todo está bien… Mantener una relación de esta manera es peor que terminarla con honestidad. Pero ¿Cómo terminarla?
Elige el mejor momento para hablar con tu pareja
No existe el momento perfecto para terminar una relación de pareja, pues, obviamente será un momento difícil; sin embargo, puedes escoger un día y hora en el que ambos estén relajados y no exista ningún tipo de tensión en el hogar.
Puedes escoger un día de fin de semana en el que ambos estén descansados y con la mente en calma. Si tienen hijos, lo mejor será escoger un momento en el que estos se encuentren en la escuela o que no estén en casa, puesto que la conversación debe ser privada y sin interrupciones.
Lo que nunca debes hacer
Si elegir el momento adecuado se te hace algo complicado, entonces debes tener muy en cuenta lo que no debes hacer cuando quieras terminar la relación con tu pareja sin hacerle daño y en buenos términos. Algunas cosas a evitar son:
- No decidas terminar cuando tu pareja esté atravesando un mal momento. Si tiene algún problema de salud, ha fallecido un ser querido, está atravesando alguna crisis en el trabajo o está atravesado un momento complejo, mejor posponlo.
- Nunca le termines en medio de una discusión. Estar alterados y en medio de una discusión, solo hará que terminen siendo hirientes.
- No toques el tema en un lugar público ni mucho menos con testigos. Romper la relación debe ser algo en intimidad.
- Nunca le termines por mensajes de WhatsApp o correo. De hecho, si se trata de una relación a distancia la que deseas terminar, tómate el tiempo para organizar una videollamada y hablar con tranquilidad.
Lo primordial es actuar como una persona adulta y enfrentar la situación. Es mejor hablar desde el respeto y la empatía, ya que no se puede tratar como un tema impersonal algo que va de la unión de dos seres humanos que ha llegado a su fin.
Cómo preparar a tu pareja para informarle que decidiste poner fin a la relación
Si la relación está evidentemente rota, por mucho que no hayas querido hablar hasta ahora, para tu pareja debe ser evidente que algo sucede, pero que no te has atrevido a hablarlo abiertamente. Por esta razón, preparar la conversación puede resultar realmente sencillo.
Señalarle a tu pareja que deseas que se reúnan a solas porque hay un tema que quieres tratar, puede bastar para que ya ella suponga de qué va a ir la situación, especialmente si, tal como lo hemos señalado, se trata de una relación evidentemente rota o que no sale de una pelea.
Utiliza las palabras adecuadas
Las palabras acarician o destruyen, así que saber escoger las que vas a emplear para poner fin a la relación de pareja, pueden ser edificantes según las utilices. Asume tú la responsabilidad del fin de la relación, pues, así tu pareja esté llena de fallos, eres tú quien ha decidido poner punto final.
Puede parecer cliché, pero dejar claro que “No eres tú, soy yo”, puede funcionar muy bien. Además, evita decir: “Esto se acabó porque no tenemos futuro”; y, en este caso, señala que “No ves clara la situación y que prefieres ante las dudas, dejar todo hasta allí”.
Evita lastimar susceptibilidades en tu pareja
Sea cual sea el detonante de la finalización de la relación con tu pareja, lo único cierto y evidente es que ya se ha terminado lo que te mantenía unido a ella; por lo tanto, de nada sirve lastimar susceptibilidades.
No señales sus errores o manías. Al fin y al cabo ya no hay nada que reparar, y hacer énfasis en sus fallos y errores, solo le causará daño a su autoestima. Un “No siento química entre nosotros” hiere menos que decir “No me atraes sexualmente”, Ofrece palabras amables. Dile cosas como que es una persona inteligente, talentosa, sensible, pero que tú estás en otra sintonía y no te sientes cómodo.
Plantea soluciones prácticas que le faciliten el proceso a ambos
Es importante que dejes muy claro que tu decisión está tomada y que no hay marcha atrás. Por nada del mundo crees falsas esperanzas donde no las hay. Además, plantea soluciones prácticas ante la separación y no dejes cabos sueltos. Explica que has encontrado un lugar y que te marcharás de casa, o, si es tu pareja quien debe retirarse, plantea la posibilidad de darle el tiempo necesario para que consiga algo y pueda irse sin contratiempos.
Por último, pero no menos importante, dale tiempo a tu pareja para asimilar la decisión que has tomado. Pensar que estará feliz y como si nada es algo irreal. Tampoco esperes que sea tu amiga como si nada hubiese pasado. Con el tiempo es posible que esto suceda, pero en la inmediatez, comprende que es ella quien elige los términos en los que te verá ahora.