El Thyssen revisa a Dalí bajo la mirada de Freud: la exposición Dalí Freud Thyssen que llena Madrid

La exposición Dalí Freud Thyssen plantea una lectura del pintor desde el psicoanálisis, con los relojes blandos como hilo conductor. Las salas de exposiciones temporales del museo registran una gran afluencia de público desde la inauguración.

La exposición Dalí Freud Thyssen se ha convertido en la cita cultural más comentada de Madrid este otoño. Desde el mismo día de la inauguración, las salas de exposiciones temporales del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza no han dejado de recibir visitantes.

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza propone leer a Dalí desde el psicoanálisis, y no como un ejercicio de erudición, sino como una llave para entender por qué sus cuadros desconciertan y atrapan a partes iguales. La muestra se articula en torno a esa fricción entre lo consciente y lo inconsciente que atraviesa toda su producción. No es una antológica al uso: el foco no está en la maestría del genio, sino en el proceso mental que hay detrás de cada imagen.

Qué vas a ver en la exposición Dalí Freud Thyssen

El recorrido se apoya en pinturas y documentos que reconstruyen el diálogo del artista con el padre del psicoanálisis, un vínculo que empezó en los libros y terminó en un salón de Londres. Dalí convirtió a Freud en su héroe de juventud y nunca abandonó del todo esa devoción. Para quien no lo conozca, conviene fijarse en cómo los objetos más cotidianos se cargan de sentido sobre el lienzo.

Publicidad

La metamorfosis de Narciso (1937) funciona como bisagra del relato. Fue la obra que Dalí llevó consigo al encuentro con Freud y la que provocó una respuesta inesperada. A partir de ahí, cada cuadro se mira como un fragmento de un pensamiento que no se detiene.

Hay otro hilo conductor que recorre las salas: el sueño como material de trabajo. Dalí quería sustituir la realidad por su sueño, no contarlo. Ese gesto, aparentemente sencillo, es el que separa al pintor de buena parte de sus compañeros de generación.

Dalí no ilustraba el psicoanálisis: lo usaba como un laboratorio para desmontar la realidad tal y como la conocemos.

Por qué los relojes blandos esconden a Freud

Los relojes que se derriten son la imagen más popular del surrealismo y, a la vez, la menos comprendida. El historiador del arte Juan Antonio Ramírez señaló que esas formas blandas conectan con la esperanza atávica de romper el tiempo. Las blanduras dalinianas esquivan simbólicamente el miedo a la castración, un asunto central en las reflexiones de Freud sobre el complejo de Edipo.

Dalí Thyssen Madrid

Hay más capas. Las derivas escatológicas que tanto incomodaban a André Breton enlazan con la identificación freudiana entre el pene y el excremento, sublimada en el non olet del dinero, esa idea de que el dinero nunca huele. La mayoría de las obras que cuelgan en estas salas procede de ese mismo impulso de sistematizar la confusión.

El método paranoico-crítico, ese procedimiento con el que Dalí convertía el delirio en sistema, sostiene todo lo anterior. El método paranoico-crítico consiste en leer lo irracional sin renunciar al control. El propio artista lo definió como una vía para generar el descrédito del mundo real.

El desencuentro entre Dalí y Freud que sigue resonando

El 19 de julio de 1938, ya exiliado en Londres, Sigmund Freud recibió la visita de un joven pintor catalán. La sordera y la enfermedad del anciano maestro no ayudaron a que el despliegue de fascinación que Dalí había preparado surtiera el efecto deseado. Freud lo describió como un joven español con cándidos ojos de fanático, y no era precisamente un elogio.

Publicidad

El episodio tiene miga. Tras ver La metamorfosis de Narciso, Freud le vino a decir que lo que buscaba en sus cuadros no era lo inconsciente sino lo consciente. No negó su maestría técnica, pero atisbó en él un caso sintomático de fanatismo. Ese desencuentro seguiría resonando mucho después.

Los años de la Residencia de Estudiantes fueron decisivos. Allí, entre la camaradería con Luis Buñuel y Federico García Lorca, Dalí devoró La interpretación de los sueños y entendió que había que mantener la mente abierta y practicar la asociación libre.

La estudiosa Laia Rosa Armengol ha subrayado el peso de la imaginación como origen de la magia en Giordano Bruno y la meditación freudiana sobre la fantasía en el arte. Queda una última huella de todo esto: en 1974 el pintor ilustró Moïse et le monothéisme de Freud para una edición de Art et Valeur, con una portada que reproducía el Moisés de Miguel Ángel interpretado a su manera.

La paranoia, advirtió Lacan, tiene que ver con lazos y conflictos familiares, y en Dalí se tradujo en una desconfianza permanente y en una inflación del yo difícil de igualar. El surrealismo cambió la hora cuando Dalí llegó.

Cómo y cuándo visitarla

La muestra se puede visitar en las salas de exposiciones temporales del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, en Madrid. Los horarios, las tarifas y las condiciones de acceso se actualizan con frecuencia, así que lo más fiable es consultar horarios y entradas en la web oficial del museo antes de organizar la visita. Conviene reservar con antelación: la afluencia de público se mantiene alta desde la apertura.

Para quien quiera llegar con el terreno abonado, la entrada de Wikipedia sobre el método paranoico-crítico resume el procedimiento en dos minutos. No hace falta ser un experto para disfrutar de la muestra. Basta con dejarse llevar por la primera sala y aceptar que el desconcierto forma parte del plan.

Ficha técnica

  • Título: Exposición temporal sobre Dalí y el psicoanálisis freudiano (consulta la denominación exacta en la web oficial).
  • Autor o autora: Salvador Dalí.
  • Qué puedes ver: Pinturas y documentos que reconstruyen el diálogo del artista con Freud, con los relojes blandos y el método paranoico-crítico como ejes.
  • Recinto y ciudad: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid.