Así se celebra Halloween en la Estación Espacial: disfraces caseros a 400 km de la Tierra

La NASA repasa dos décadas de disfraces a bordo de la ISS: un vampiro en 2007, Darth Vader en el módulo Kibo y hasta un Elvis ruso. Todo fabricado con materiales de la estación, porque no hay otra opción.

Sin puertas, sin niños y con las golosinas flotando: Halloween también se celebra en la Estación Espacial. La NASA ha reunido en una galería las fotos que las tripulaciones han hecho a lo largo de los años, y el resultado es la mejor prueba de que el ingenio no necesita gravedad.

A 400 kilómetros de altura no vale eso de bajar al chino a por una capa. Cada disfraz se fabrica con lo que hay a bordo: cinta, bolsas, contenedores, retales. El atrezzo de la mejor fiesta del sistema solar cabe en un armario de dos metros cúbicos.

El vampiro interior y otros clásicos de órbita

La galería repasa expediciones concretas, con nombre y apellido. En 2007, durante la Expedición 16, Clayton C. Anderson se echó una capa negra a la espalda y, según la página oficial de la estación en la NASA, sacó a relucir 'su vampiro interior'. Dos años después, la Expedición 21 presentó a la ingeniera Nicole P. Stott con una falda naranja sobredimensionada que en la Tierra habría dado problemas para pasar por una puerta y aquí era, simplemente, una falda.

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El salto al meme llegó con la Expedición 57. Dentro del módulo Kibo, el ruso Sergei Prokopyev se marcó un Elvis, el comandante de la ESA Alexander Gerst apareció como Darth Vader y Serena Auñón-Chancellor tiró de bata de científica. Ciencia y ficción en el mismo pasillo presurizado, que es exactamente donde deberían estar.

La cosa siguió con Mario Bros., Spiderman y todo Star Wars. En 2022, la Expedición 68 usó contenedores de carga como parte del vestuario y se fabricó bolsas para pedir caramelos: Koichi Wakata, Frank Rubio, Nicole Mann y Josh Cassada hicieron trick or treat sin salir de casa, que en su caso es un laboratorio que da una vuelta al planeta cada 90 minutos a 28.000 kilómetros por hora. Pedir dulces a esa velocidad tiene un mérito que no se mide en caramelos.

La microgravedad no perdona el postureo: un disfraz que en la Tierra queda digno aquí flota, se arruga y acaba pareciendo otra cosa.

No es solo calabazas: es el calendario entero

Halloween es la excusa más fotogénica, pero no la única. En 25 años de presencia humana continua en la estación se han celebrado Acción de Gracias, Navidad, Hanukkah, Año Nuevo, cumpleaños y fiestas nacionales de medio mundo. Cada una con su liturgia adaptada a la microgravedad.

La comida es el ejemplo más claro. Los menús se eligen antes del lanzamiento con nutricionistas y especialistas del Laboratorio de Sistemas Alimentarios Espaciales del Centro Espacial Johnson, en Houston, y las cápsulas de carga que llegan antes de una fecha señalada traen provisiones extra: almejas, ostras, pavo, judías verdes, salmón ahumado, caramelos, glaseado, mantequilla de almendras, y hummus. Sí, hummus. También hay regalos pequeños que flotan, adornos y videollamadas con la familia.

Lo que esta galería dice de nosotros (y de la NASA)

Aquí llega el momento de la opinión. La NASA podría haber publicado un comunicado solemne sobre la moral de las tripulaciones y la importancia de mantener rutinas en entornos extremos. En vez de eso, ha soltado un carrusel de adultos con capas y lo ha titulado, textualmente, 'El terror continúa'. Eso es marketing bien entendido: el espacio vende mucho más cuando parece habitable que cuando parece un PDF.

Y hay un detalle que casi nadie mira. Estas fotos son la prueba cutre y entrañable de algo bastante serio: la capacidad de improvisar. La misma tripulación que se fabrica una bolsa de caramelos con un contenedor es la que resuelve un fallo de sistema con cinta americana y una llamada a Houston. La creatividad no es un adorno de la misión, es parte del protocolo.

La comparación obligada son las navidades a bordo, con pavo y videollamada, o los turistas espaciales que se dejan una fortuna por ver la Tierra desde arriba y no se disfrazan de nada. Ahí está la diferencia: un disfraz en órbita no se compra, se construye. Y todo lo construido a bordo tiene algo de declaración de intenciones.

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Mañana, 31 de octubre, hay Halloween en la Tierra y, con casi toda seguridad, también en la estación. No sabemos qué se les ocurrirá este año. Tampoco sabemos si el disfraz aguantará las tres primeras vueltas al planeta. Eso sí, será casero.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? La NASA reúne fotos de astronautas celebrando Halloween en la ISS desde 2007.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Demuestra que improvisar con cuatro trastos es una habilidad operativa, no un adorno.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Es un meme entrañable y, de paso, la mejor campaña de la NASA.