Adrian Newey no ha leído el libro y ya tiene respuesta. El ingeniero británico se ha plantado en la rueda de prensa de jefes de equipo del Gran Premio de Estados Unidos, en Austin, y ha contestado a lo que Christian Horner escribe sobre él en Drive, la autobiografía recién publicada del que fuera jefe de Red Bull. Sin dramas. Con una frase que resume mejor que un informe técnico aquellos años.
Lo que Horner escribe en su libro y por qué escuece
Vamos por partes, porque esto viene de lejos. Horner y Newey compartieron 19 años en Red Bull: primero los títulos de Sebastian Vettel entre 2010 y 2013, después el ciclo ganador de Max Verstappen entre 2021 y 2024. En medio, un desierto que se alargó hasta 2019 y que se comió la moral de medio garaje.
En 2014 aterrizaron los motores turbo-híbridos y Renault se quedó a contrapié. El coche que había diseñado Newey dejó de tener argumentos en pista. Ahí sitúa Horner la ruptura: su ingeniero había recibido una oferta de Ferrari y se lo estaba pensando. En Drive lo cuenta así: 'Me puse detrás de él y creía que él también estaba detrás de mí. Pero al primer signo de adversidad, Adrian quiso abandonar el barco. Me sentí muy triste por eso'.
Horner sostiene que dejó de poder confiar en su estrella técnica. En el libro escribe que, pese a la importancia de Newey para el equipo, 'ya no podía contar con él' y que su sociedad 'no era tan sólida como había creído'. Traducido a lenguaje de paddock: se enteró de la deriva por el retrovisor.
La réplica de Newey: 'No creo que Christian lo entendiera'
Newey no ha leído el libro. Lo dijo tal cual: 'No, todavía no he leído nada'. Y desplegó su versión de 2014 con la calma de quien lleva el asunto masticado una década. Su argumento es técnico y no admite muchas réplicas: si el fabricante de la unidad de potencia tiene un mal año, se acepta; si encima no muestra la más mínima intención de arreglarlo, la cosa cambia.
'Y eso es exactamente lo que nos pasó en 2014', añadió. Según su relato, la situación con aquel proveedor no cambió hasta el salto a Honda en 2019, cinco años después. De ahí su conclusión: 'No creo que Christian entendiera del todo eso, quizá. Pero yo estaba en conversaciones'.
Un jefe de equipo gestiona personas; un ingeniero gestiona problemas. Cuando el problema era el motor, la gestión se quedó sin herramientas.
El resto lo cerró sin rencor. 'Christian y yo seguimos siendo amigos. Soy padrino de su hija Olivia', recordó. En 2014 rechazó la oferta de Ferrari, renovó y empezó a repartir su tiempo con otros proyectos de la marca. Una década más tarde, en 2024, puso punto final a su etapa en Red Bull; al año siguiente aterrizó en Aston Martin, donde ocupa un cargo de máxima responsabilidad técnica.
Mientras unos revisan 2014, el otro habla de su propio futuro. Horner ha admitido en una entrevista reciente que podría no volver nunca al paddock y que puede vivir perfectamente sin ello. Después de dos décadas al frente de un equipo puntero y de ganar títulos con dos pilotos distintos, el que fuera uno de los grandes jefes de la última década mira ahora la F1 desde la distancia.
De Jaguar 2005 a Aston Martin: el paralelismo que sí se sostiene
En las entrevistas de promoción, Horner ha comparado el reto actual de Newey en Aston Martin con sus primeros años en Red Bull, los de la compra de Jaguar en 2005. Y Newey, curiosamente, le da la razón: 'Hay muchos paralelismos. Ambos equipos han tenido bastante lío con cambios de propietarios y de altos cargos. Toca desmontar silos y mejorar la cultura.
Horner tampoco ha cerrado la puerta al elogio: dijo a Sky Sports News que Newey es 'sin duda el mejor diseñador que ha visto la Fórmula 1' y que su historial 'habla por sí solo'.
El beef no es personal: son dos formas de entender un equipo. Horner, el gestor, sostiene que la lealtad se demuestra en el barco. Newey, el técnico, sostiene que no se puede exigir lealtad a quien te deja sin motor y no mueve un dedo. Los dos tienen parte de razón, y ahí está lo incómodo. En 2014 el problema no era la voluntad de nadie: era el reglamento y un propulsor. La trayectoria de Adrian Newey está llena de coches campeones, y eso no se construye abandonando barcos al primer golpe.
El salseo no frena el calendario. Austin acoge este fin de semana el Gran Premio de Estados Unidos dentro de un triplete, con la clasificación esta misma noche y la carrera el domingo. La mayoría de los aficionados apunta a un solo sitio: qué cara pone Horner la próxima vez que le pongan un micrófono delante y le pregunten por el barco.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Newey ha respondido al libro de Horner, que le acusa de querer abandonar Red Bull en 2014.
- 🔥 Por qué arde: porque señala a Renault como culpable del desierto y deja claro que sigue siendo amigo y padrino de la hija de Horner.
- 📲 Lo que viene: el GP de Estados Unidos en Austin este fin de semana, con la clasificación esta noche y la carrera el domingo.

