Twin Temple han vuelto con Doomed Lovers, su tercer disco, y con la misma misión de siempre: que Satán cante baladas de amor.
El dúo lo forman Alexandra y Zack James, matrimonio también fuera del escenario. Desde 2019 defienden lo que ellos llaman doo-wop satánico: guitarras de baile de instituto de los cincuenta, coros de película romántica, y letras que invocan a Baphomet con una sonrisa. En España ya tocaron en 2022 y 2024, y están anunciados en el Azkena Rock Festival de 2027.
El disco que nació de un funeral, un perro y un pleito
La gran novedad de Doomed Lovers está en la producción. Detrás está Shooter Jennings, con nombres en su currículo como Brandi Carlile, Waylon Jennings y Marilyn Manson, y fue él quien los metió en los Sunset Sound Studios de Los Ángeles. Allí, cuenta Alex, seguía estando el piano con el que se grabó Purple Rain.
Escucharon a Roy Orbison y a Patsy Cline buscando un sonido clásico y devastador. El resultado es country, balada y rock & roll de los cincuenta, con arreglos de salón. Nada de trampas.
El álbum también carga con la mala racha de la pareja: la muerte de la abuela de Alex —su halmeoni, de raíz coreana—, la de su perro y años de pelea legal para poder publicar God Is Dead, el segundo trabajo, que no vio la luz hasta 2023. Doomed Lovers fue, en sus palabras, un intento de curar esas heridas.
Un dúo que canta celos y traición vestido de ritual satánico incomoda bastante más que cualquier blasfemia gritada.
La leyenda urbana les persigue desde hace años. El periodista conspiranoico Alex Jones les dedicó un episodio de InfoWars con la acusación de usar sangre de bebés asesinados en directo. Ninguna prueba, por supuesto. Solo capas, rituales y una estética que da pereza explicar dos veces.
Alex Jones, un despido y un padrino llamado Jack White
Este verano, el músico country Charley Crockett los despidió como teloneros de su gira. Su argumento: que pensaba que eran como Black Sabbath y no lo son. Traducción libre: alguien no escuchó un disco entero antes de firmar.
El contraste llegó con Jack White, que les pidió por redes sociales que abrieran su concierto de Los Ángeles del 29 de septiembre. Dicho y hecho.
Y en medio de todo eso, el episodio que da sentido a esta historia: veinte personas con un rosario cancelaron el concierto que iban a dar en Miércoles Santo. Veinte rosarios contra dos músicos con capas. Ganaron ellos.
Por qué el chiste les funciona mejor que un sermón
Conviene un precedente. Cuando Ghost empezó a llenar pabellones con su papa satánico, media industria repitió que era una broma de mal gusto. Hoy nadie discute el puesto de Tobias Forge. Twin Temple van por otra carretera —menos metal, más salón de baile— pero comparten la jugada: el satanismo ateo como herramienta retórica y no como teología.
¿Es postureo? Algo hay. Pero el postureo no sostiene tres discos. Y hay un detalle que se les escapa a quienes solo ven cuernos: Doomed Lovers es, en el fondo, un álbum de rupturas. Alex habla de celos, obsesión, traición y deseo como partes del amor que preferimos esconder, en en la estela de esas canciones tristes de los sesenta que citan en cada entrevista.
Lo subversivo no es mencionar a Satán. Es sostener que amar sin red de protección también es amor. Ahí, con capa o sin ella, aciertan.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Twin Temple publican 'Doomed Lovers', su tercer disco, producido por Shooter Jennings.
- 🔥 ¿Por qué importa? Porque convierten el pánico satánico de siempre en pop de salón con criterio.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Ni sangre de bebés ni misa negra: doo-wop sobre amar mal.




