El hallazgo en la Catedral de Salamanca empezó como una obra contra la humedad y acabó destapando 2.000 años en 40 m².
Dos zanjas de menos de doce metros de largo por dos de ancho, abiertas a los pies de la Catedral Vieja, han sacado a la luz material que va de época romana a finales del siglo XIX. Cuarenta metros cuadrados: lo que en el centro de Madrid es un estudio con cocina americana. Aquí, dos milenios de vecinos apilados.
La excavación se hizo para construir una cámara de aire subterránea que cortara la humedad por capilaridad de los muros exteriores de la capilla de Talavera. O sea, se cavó para impermeabilizar. Y se acabó encontrando un yacimiento con dos mil años de solera.
El caldero que nadie esperaba encontrar
La pieza estrella es un caldero de bronce romano, pequeño, con el mango y el asa decorada. Apareció en el costado norte de la capilla de Talavera, a pocos metros de la Torre del Gallo, y ya está custodiado en el Museo de Salamanca. ¿Por qué tanto ruido por un cacharro? Porque la ciudad conserva poquísimo material romano más allá del Puente Romano, y eso lo explica la propia historia del teso: más de mil años de reformas medievales y renacentistas que borraron casi todo lo anterior. Para hacerse una idea del nivel de expolio, basta con pasarse por la entrada de la Catedral Vieja en Wikipedia y comprobar cuánto de lo que se conserva es medieval o posterior.
Un metro y medio más abajo del caldero, el equipo se topó con un pavimento de guijarros bajo un lecho de tejas, restos de un edificio arruinado y otras estructuras de la misma época. El informe habla de un espacio representativo más que una simple vivienda. Traducción: no era la casa de cualquiera.
En Salamanca no se cava para buscar historia: se cava para arreglar una gotera y la historia aparece a cobrar la factura.
Tumbas, una sacristía fantasma y un nombre mal puesto
Sobre las ruinas romanas apareció un muro con la misma orientación que la Catedral Vieja. El arqueólogo Manuel Jiménez, autor del informe, apunta a que pudo pertenecer a un templo cristiano anterior, de la primera repoblación. La necrópolis de la catedral lo corta por varios puntos, así que la cronología baila y la tesis está discutida. Ahí está la gracia del asunto.
Entre las sepulturas hay una que destaca: un sarcófago infantil más hondo que el resto, encajado en la fábrica románica. No es romano, eso está claro. Si tiene que ver o no con el templo previo es otra película. El crío, de momento, sigue dando que hablar más de lo que probablemente imaginó.
En la otra zanja salieron cerámicas bajomedievales mezcladas con romanas, parte de un pináculo desechado durante la construcción de la catedral y los cimientos de la sacristía de la capilla de Talavera, de los siglos XV o XVI y desaparecida a finales del XIX, con piedra labrada de aspecto renacentista reutilizada en uno de sus muros. El equivalente arqueológico a encontrar ladrillos de otra obra en el tabique de tu cocina.
Y un detalle para los amigos del rigor: lo que hoy llamamos 'Casa de la Cabeza' sería un error. Ese era el nombre del edificio derribado en el siglo XIX, no del actual. Nadie ha ido a corregir la placa, por lo que se ve.
Por qué el Teso de las Catedrales es un campo de minas
El Teso de las Catedrales fue el segundo cerro habitado de la ciudad, después del Cerro de San Vicente. Con los romanos, Salmantica se reorganizó y se quedó en este teso, abandonando el otro. El problema es que la remodelación medieval arrasó casi todo el registro anterior, así que Salamanca no puede presumir de Roma como presumen Cartagena o Zaragoza. La mayoría de las piezas todavía está por fechar.
De ahí que un caldero con asa decorada sea un acontecimiento y no una anécdota de museo provincial. Y de ahí que cualquier obra en el casco viejo se viva con la tensión de quien abre un paquete sin saber si dentro hay una joya o una multa.
El remate es administrativo y bastante cómico: la amenaza más urgente para esta zona no son veinte siglos de saqueos, ni los visigodos, ni el terremoto de Lisboa. Son los aspersores del riego del Patio Chico, que apuntan directamente a los sillares de arenisca y disparan la humedad del suelo. Patrimonio ya ha pedido al Ayuntamiento que cambie el sistema. Sobrevives a Roma, a los godos y a los seísmos, y te remata una manguera con temporizador.
¿Qué falta? Fechar bien las piezas (el informe presentado ante la Comisión Territorial de Patrimonio no se moja), decidir qué se hace con lo encontrado mientras la restauración de la capilla sigue en marcha, y resolver la pregunta que de verdad interesa: si había un templo cristiano antes que la catedral. Mientras tanto, el caldero ya está a salvo en el museo. Él sí.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Dos zanjas de 40 m² junto a la Catedral Vieja destapan un caldero romano, tumbas y muros previos.
- 🔥 ¿Por qué importa? Salamanca conserva poquísimo material romano y esto es material de primera.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta a los aspersores del Patio Chico, que llevan años regando piedra del siglo XII.




