Olivia Wilde ha presentado La invitación y ha confesado su fascinación por el cine de Cesc Gay. Dirige y actúa en un remake que llega con ovaciones desde Sundance y en el que el reparto lo completan Penélope Cruz y Edward Norton.
De Sentimental a La invitación: el remake que llegó de rebote
Lo primero es aclarar que Wilde no fue la primera directora convocada. Cuando aceptó la propuesta se encontró una adaptación bastante alejada de lo que después quedó en pantalla, y el guion lo firman Rashida Jones y Will McCormack. Antes de pasar página hizo los deberes: se puso Sentimental, la película de Cesc Gay, y se retorció de risa.
Aquella comedia le pareció sencilla y fértil, de esas que se dejan adaptar sin romperse. Entendió por qué había funcionado ya en varios idiomas y por qué el mismo conflicto funcionaba igual en culturas que no se parecen en nada. Con esa base, el rodaje se planteó casi como un laboratorio.
Su referencia no era un taquillazo, sino Doce hombres sin piedad. El método de Sidney Lumet era la referencia: ensayar, debatir y filmar en orden cronológico para que la película respirase. También miraba a Mike Nichols y a Maridos y mujeres. El guion cambió antes, durante y después del rodaje, y ella insiste en que eso fue una ventaja.
Penélope Cruz y una Pina que no estaba en el guion
Wilde lo tiene claro: Penélope Cruz es tan buena comediante como actriz dramática. En Hollywood la contratan a menudo como objeto de admiración, pero en España ha demostrado su vis cómica junto a Almodóvar. Ese era el registro que buscaba para Pina, un personaje que al principio ni siquiera se llamaba así.
La actriz madrileña insistió en llevar peluca rubia para alejarse de sí misma. 'Apenas se puso la peluca, se convirtió en otra persona', cuenta la directora. A partir de ahí improvisó: el baile en la oficina, el porro de la escena previa y un monólogo sobre la perimenopausia que salió de su propio conocimiento.
Una peluca rubia y una actriz dispuesta a improvisar valen más que cualquier campaña de marketing.
El fichaje de Seth Rogen llegó por otra vía. Wilde coincidió con él en un episodio de The Studio y salió convencida de que tenía que ser Joe. Reordenó el arranque del guion para entrar en la cabeza de ese hombre entumecido por la crisis de los cuarenta. Convencerle fue, según ella, lo más complicado del proyecto.
Por qué el hype está justificado (y dónde está el riesgo)
Aquí está el detalle que cambia la lectura. La invitación no es un remake al uso: es una película de parejas, de las que se sostienen sobre el diálogo y las interpretaciones. La terapeuta Esther Perel entró en el proceso y Wilde añadió en el montaje una frase de Oscar Wilde sobre no casarse nunca. El resultado, dice, deja al público con ganas de volver a verla acompañado.
¿Está justificado el hype? Con este reparto, el aval de Sundance y el ruido de premios que arrastra desde su debut, sí. El riesgo es el de siempre: el drama adulto con estrellas tiene menos hueco en las multisalas que un blockbuster. Y de momento no hay fecha confirmada para su llegada a los cines españoles.
Lo próximo será ver cómo responde la carrera de premios y, sobre todo, cuándo se anuncia el estreno en España. Ahí se sabrá si el boca a boca funciona igual de bien fuera de las alfombras.
Medidor de hype
Nivel de hype: 8/10. Un remake de una comedia española con Penélope Cruz, Edward Norton y Seth Rogen a las órdenes de Olivia Wilde no se ve todos los años. Las ovaciones en Sundance suman; la ausencia de fecha en España resta un poco (a ver cuánto tardan).
🎬 Corte final: lo que debes saber
- 🍿 Te lo resumo: Olivia Wilde dirige y protagoniza un remake de Sentimental, de Cesc Gay, con reparto de lujo.
- ⭐ El personaje clave: Penélope Cruz, convertida en una Pina rubia que improvisó buena parte de su papel.
- 📅 Fechas a tener en cuenta: Próximamente.



