Ben Simmons se ha roto el tendón de Aquiles en un entrenamiento a tres días del estreno de los Sacramento Kings. El base australiano pasará por el quirófano y dice adiós a la temporada antes de que suene el primer balón. Sí, otra vez.
Lo confirmaron desde la propia franquicia, que ha visto cómo su apuesta de verano se rompía antes de poder usarla. Simmons, 30 años, se lesionó este domingo mientras ultimaba la puesta a punto para el debut ante los Clippers, fijado para la madrugada del miércoles al jueves.
El tres veces All-Star había firmado un contrato de un año y 3,5 millones con el equipo californiano. Un acuerdo de mínimo riesgo y máxima fe en un jugador parado.
El general manager Scott Perry lo fichó después de verlo en un entrenamiento de verano, con la espalda ya en orden y las piernas respondiendo. En esos minutos dejó 10 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias con un 54% en tiros de campo.
Iba a ser el base suplente de Darius Acuff Jr., el rookie llamado a llevar el timón. Ese era el plan. El plan ha durado lo que dura un entrenamiento de octubre.
La imagen que deja la noticia no es la de un partido perdido, sino la de alguien a quien el cuerpo le ha vuelto a ganar la partida justo cuando había encontrado la puerta de vuelta.
Hay carreras que se rompen en una jugada y otras que se rompen en un entrenamiento de domingo sin testigos.
Del pase de Atlanta al quirófano: la carrera que no arranca
Para entender por qué esta lesión pesa tanto hay que rebobinar. Simmons llegó a la NBA como número 1 del draft de 2016, se hizo ídolo en Philadelphia y con 2,06 metros y esa visión de juego de base grande se ganó comparaciones con LeBron James.
Y luego llegó la eliminatoria de 2021 contra los Atlanta Hawks. Un aro vacío, una bandeja que no tiró, y un pase. Ese gesto se convirtió en el resumen de todo lo que vino después: la grada de Philadelphia le dio la espalda y él no volvió a vestir la camiseta de los Sixers.
En febrero de 2022 salió traspasado a Brooklyn dentro de la operación por James Harden. En los Nets, los problemas de espalda se comieron lo que quedaba del proyecto. A mediados del curso 2024-2025 lo cortaron y terminó la campaña en los Clippers.
Después, un año entero en el dique seco. La 2025-2026 completa sin jugar, peleando con una espalda que llevaba años avisando. El regreso estaba montado, el contrato firmado y el rol definido. Solo faltaba la parte que nadie controla. Nada nuevo.
Qué significa esto para los Kings (y para él)
Vamos por partes. Para Sacramento, el golpe es de gestión: pierde a un base suplente con experiencia y se queda con la rotación corta justo cuando empieza el calendario. No es un drama de clasificación, es un problema de profundidad.
Para Simmons, el cálculo es más frío. Un contrato de un año por 3,5 millones era su ventana para revalorizarse. Esa ventana se cierra antes de abrirse, y a los 30 años y con un historial que ya incluye espalda y Aquiles, el mercado no va a ser amable.
El tendón de Aquiles es una de las lesiones más traumáticas del baloncesto. Hay precedentes de jugadores que volvieron a un nivel alto —el caso de Kevin Durant es el más citado—, pero la lista de regresos a medias es igual de larga. Y aquí se suma el historial: no es una lesión aislada.
Lo que sí está claro es que el mensaje que publicó en redes no es el de alguien que piensa en retirarse: 'Esta lesión es otro capítulo en mi viaje, pero no el final de mi historia'. Añadió que la adversidad no le define, sino cómo responde a ella.
Hay algo de guion trágico en todo esto: el chico que llegó con el cartel de heredero y que ahora es noticia por el enésimo intento de volver. La carrera de Simmons se ha convertido en una cuenta atrás permanente. Fin del plan.
Los Kings debutan esta semana sin él y con la sensación de haber perdido una apuesta que no llegaron a jugar. Simmons empieza la rehabilitación con una temporada por delante y otra por detrás en el historial. Los próximos meses dirán si el 'no es el final de mi historia' era optimismo o la última bala.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Simmons se rompió el tendón de Aquiles entrenando y se pierde la temporada con los Kings.
- 🔥 Por qué arde: Era su última oportunidad de relanzar una carrera que llevaba un año parada por la espalda.
- 📲 Lo que viene: Quirófano, meses de rehabilitación y un futuro en la NBA que vuelve a estar en el aire.


