La luz más barata del lunes 19 llega entre la 1:00 y las 2:00, a 129,55 euros por megavatio hora, frente a los 383,21 que se pagarán entre las 19:00 y las 20:00.
El precio medio de la jornada se queda en 231,36 euros por megavatio hora (MWh, la unidad con la que se mide la energía al por mayor: 1 MWh son 1.000 kWh). Es un 1,76% más caro que el domingo. Los datos los publica el Ministerio para la Transición Ecológica y los recoge Red Eléctrica, actualizados el domingo 18 a las 19:17.
En Canarias, el territorio al que se refiere esta información, esas cifras son la referencia para decidir a qué hora se pone la lavadora. Traducidas a la vida real: 253,66 euros de diferencia entre la hora más cara y la más barata. Poco más de 25 céntimos por cada kilovatio hora que consumas en un tramo o en el otro.
La hora más barata y la más cara del lunes 19
El suelo del día está clavado en la madrugada. Entre la 1:00 y las 2:00, el precio mayorista cae a 129,55 euros por MWh. El techo llega justo cuando la casa se enciende entera: entre las 19:00 y las 20:00, a 383,21 euros. Es el momento en el que coinciden la vuelta del trabajo, la cena y las pantallas.
Estas cifras son el precio del mercado mayorista, la referencia sobre la que se calcula la parte de energía de tu factura, sobre todo si estás en la tarifa regulada, el PVPC (el precio voluntario para el pequeño consumidor, el que se aplica por defecto a muchos hogares con contador inteligente). A ese precio hay que sumarle peajes, cargos e impuestos, así que tu recibo no se mueve ni de lejos en la misma proporción. Se mueve, pero no tanto.
La luz más barata del día cae a la hora en que casi nadie puede usarla; la más cara, cuando toda la casa se enciende.
Vamos con la cuenta que importa. Una colada en agua caliente ronda 1 kWh; un ciclo de lavavajillas, otro tanto. Mover esos dos consumos de las 19:00 a la 1:00 supone, en el mejor de los casos, unos 50 céntimos al día. Si lo hicieras todos los días del mes, la resta se acercaría a los 15 euros. Nadie hace eso todos los días, así que el ahorro real es más pequeño de lo que prometen los titulares. El gesto sirve, pero no cambia la factura por sí solo.
Qué mover a la madrugada y qué no merece la pena
Los aparatos que sí compensa programar son los que tienen depósito o temporizador: lavadora, lavavajillas y, sobre todo, el termo eléctrico. El termo es el que más pesa en una casa electrificada, porque calienta agua durante horas y le da igual hacerlo de noche. Si tienes tarifa con discriminación horaria, ahí está el dinero.
Lo que no se mueve es lo que más gasta. La calefacción, el aire acondicionado en verano, o la carga del coche eléctrico no se pueden desplazar a la 1:00 si a las 7:00 necesitas el coche lleno y la casa caliente. Ahí la horquilla de precios apenas sirve de nada, por mucho que la madrugada esté regalada.
Y hay un detalle doméstico que no sale en las tablas: poner la lavadora a la 1:00 en un piso con vecinos se decide con el oído, no con la calculadora. Si el edificio es de los de pared fina, el ahorro de 25 céntimos puede salir caro en quejas.
Por qué esta diferencia horaria importa más de lo que parece
El mercado eléctrico lleva años mandando la misma señal: consume de noche si puedes. Sobre el papel es impecable. En la práctica choca con una jornada que sigue concentrando el grueso del consumo en las mismas cuatro horas, y con una red que necesita que esos picos existan para justificar unas inversiones que luego pagamos todos en el término fijo.
La trampa es que el precio por horas traslada al usuario una responsabilidad que no siempre puede asumir. Quien vive solo, tiene jornada partida y llega a casa a las 20:00 no va a programar la colada a la 1:00 para rascar 25 céntimos. Quien comparte piso, menos todavía. Quien tiene hijos pequeños, directamente no puede. La flexibilidad de consumo es un privilegio de quien tiene tiempo, espacio y un electrodoméstico con temporizador decente.
Dicho eso, la información es útil y gratis. El precio de cada hora se publica la tarde anterior y se puede consultar en la plataforma de datos de Red Eléctrica. Si tienes pensado hacer varias coladas el fin de semana o poner el lavavajillas a mediodía, echar un ojo antes cuesta treinta segundos. Y si estás valorando cambiar de tarifa, conviene entender primero cómo funciona el PVPC antes de que te lo expliquen en una llamada comercial.
Lo que toca esta semana es sencillo: mirar a qué hora se pone el termo, si lo tienes, y programar los dos electrodomésticos grandes para la madrugada cuando puedas. El resto —la calefacción, el coche, el aire— seguirá mandando en la factura pase lo que pase entre las 19:00 y las 20:00.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? La franja de 1:00 a 2:00 es la más barata del lunes y la de 19:00 a 20:00, la más cara.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A los hogares con tarifa regulada o discriminación horaria que pueden programar lavadora, lavavajillas o termo.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Programar los ciclos entre la 1:00 y las 2:00 y consultar el precio de cada hora la tarde anterior.



