Marta García, maestra jubilada de 60 años, pasa la escoba entre las tiendas de campaña de la acampada de la Puerta del Sol mientras recuerda cómo empezó todo. Esta semana contaba a The Guardian que la protesta por el decreto de vivienda (o 'decreto Maricarmen') que va a intentar aprobar el Gobierno arrancó con apenas diez tiendas y que la acampada se ha convertido en un campamento extenso en pleno centro de Madrid.
"Ahora somos más de 300 tiendas, y no para de crecer", decía para el tabloide británico, que presenta el campamento como una protesta contra lo que llama la economía rentista. Con ese enfoque, la plaza que en 2011 fue el símbolo de los indignados con el 15-M vuelve a abrir informativos y portadas de medio mundo.
Es solo un ejemplo de cómo la prensa internacional cuenta lo que está sucediendo en España. El Financial Times tituló que "España estalla en furia por la vivienda" tras el desahucio de una mujer de 87 años y explica estos días que la crisis de precios genera malestar en toda Europa, pero que el caso de Maricarmen ha cargado el asunto de una tensión especial en España. También señala que buena parte de los acampados son jóvenes que se ven como las principales víctimas de la situación.
En Estados Unidos, The New York Times describe a María del Carmen Abascal como un símbolo de la crisis de la vivienda después de que la policía derribara su puerta para desalojarla y de que ella pidiera a los españoles, en un vídeo, que pelearan por sus hogares. El diario subraya además que la presión recae sobre Pedro Sánchez, que había prometido convertir la vivienda en una prioridad.
La CNN eligió como titular la petición de la propia afectada, "Por favor, luchad", y añadió que su desahucio ha provocado una gran ola de solidaridad espontánea en varias ciudades y ha puesto el foco en uno de los problemas más urgentes del país. The Washington Post y Los Angeles Times titularon que el desahucio de la octogenaria había provocado una acampada en una plaza madrileña.

Asimismo, las protestas están cruzando fronteras e incluso la repercusión ha ido mucho más allá de Europa y Norteamérica. La australiana ABC News habló de una protesta multitudinaria y dedicó además un especial a los precios del alquiler en España. En Asia, Channel NewsAsia y el Taipei Times también se ocuparon del caso, y los despachos de Reuters han llevado la noticia a lugares como Pakistán, Chipre o Sudáfrica.
Francia y Bélgica ven en Sol algo más que una acampada
Los medios francófonos han seguido la protesta casi a diario. Le Monde recuerda que la movilización refleja un descontento arraigado y sitúa la vivienda como "un tema candente de cara a las elecciones generales previstas para el próximo año". France 24 destacó las pancartas y cómo los manifestantes quemaron carteles con las caras de los propietarios de Urbagestión, la empresa que compró el edificio de la anciana. La Croix describió la emblemática plaza cubierta de tiendas de campaña y calificó el caso de Maricarmen de "detonante del hartazgo acumulado". Sud Ouest, por su parte, advirtió de que los activistas se preparan para una pelea larga.
La agencia AFP, en una información reproducida por el belga La Libre, recogió el mensaje que el Sindicato de Inquilinas publicó en redes sociales: "O se hunde el sistema de alquiler o cae el Gobierno". La misma crónica recoge que un portavoz del Sindicato de Vivienda de Carabanchel aseguró que se quedarán el tiempo que haga falta, y que el Ayuntamiento, en manos del PP, reclamó que la plaza vuelva a la normalidad y acusó al Gobierno de consentir la acampada.
En cuanto a Reuters, recuerdan que tras la marcha de unas 30.000 personas surgieron decenas de tiendas en Sol en una evocación directa del 15-M. Euronews se limitó a detallar que la plaza amaneció el domingo con unas 150 tiendas y vigilancia policial constante, sin incidentes, pero también recogió las palabras de Gonzalo Álvarez, portavoz del Sindicato de Inquilinas, que pidió que la vivienda se trate "como una necesidad básica y no como un activo financiero".

Algunas cabeceras han ido más allá de la crónica y han entrado en la crítica política. Es el caso de Der Spiegel, que contrapuso el desalojo de Maricarmen con la imagen de un Gobierno que "habla de democracia, de derechos humanos o de Palestina". The Guardian, nuevamente, consideró difícil de entender que la rentabilidad inmobiliaria se impusiera al derecho a un hogar.
Los datos que la prensa extranjera usa para explicar el hartazgo por la vivienda
Para explicar al lector internacional por qué una sola mujer ha movilizado a un país, los corresponsales han recurrido a las cifras y a los testimonios. The Associated Press recogió la frase de Natalia Navarro, actriz de 27 años acampada en Sol: "La situación de la vivienda es insostenible". La agencia recuerda que España está entre los últimos países de la OCDE en vivienda pública de alquiler, que supone menos del 2 % del parque. Fortune cita la estimación del Banco de España, según la cual al país le faltaban unas 550.000 viviendas el año pasado, sobre todo en Madrid, Barcelona y Valencia.
El programa estadounidense Democracy Now! subrayó que el fondo que compró el edificio llegó a triplicar el alquiler de la anciana y cifró en más de 600 las personas acampadas frente a la sede del Gobierno regional. NBC News se fijó en la figura de un buitre colgada sobre el campamento, en alusión a los llamados fondos buitre, y en las concentraciones previas en 16 ciudades. La prensa anglófona editada en España ha reflejado también la polarización, como el caso de The Olive Press, que recogió que el líder de Vox, Santiago Abascal, llamó a los acampados "milicias de Sánchez".

Toda esa presión ha tenido consecuencias en muy pocos días. PSOE y Sumar cerraron un acuerdo este martes para aprobar en el Consejo de Ministros dos decretos de vivienda y pidieron al Congreso votarlos en un pleno extraordinario este mismo viernes. El escudo que impide desahuciar a personas vulnerables sin alternativa habitacional se amplía hasta 2030, pero Junts no comparte la renovación automática de los alquileres, así que el respaldo a esa parte no está garantizado. El Sindicato de Inquilinas ya ha anunciado que rechaza la división en dos textos, porque podría aprobarse el 'tibio' y rechazarse el que consideran importante.
Maricarmen, por su parte, verá mantenido su alquiler tras el acuerdo alcanzado entre su abogada y Urbagestión, un desenlace que su defensa atribuye a la presión popular.



