Maricarmen, la octogenaria desahuciada el pasado miércoles, 23 de septiembre, en Madrid, podrá volver a su casa. Sus representantes y Urbagestión han alcanzado un acuerdo tras más de cuatro horas de reunión mediada por la EMVS Madrid, según ha confirmado la empresa municipal.
El pacto contempla un nuevo contrato de alquiler de ocho años y una renta adaptada a sus ingresos. Está pendiente, eso sí, de que la propia Maricarmen lo convalide: continúa ingresada en el Hospital Gregorio Marañón y todavía no ha podido firmarlo.
¿Qué dice exactamente el acuerdo?
La consejera delegada de EMVS Madrid, Ana de Miguel, ha explicado en rueda de prensa que el contrato se suscribirá con arreglo a la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y al amparo del Servicio de Intermediación del Alquiler de la empresa municipal.
'El acuerdo permitirá a Maricarmen regresar al que venía siendo su domicilio con carácter inmediato por un precio que no supera el 30% de sus ingresos netos', ha señalado De Miguel.
De momento no hay una cifra cerrada: la renta no superará el 30% de sus ingresos netos, aunque el cálculo depende de la documentación que aporte la inquilina.
Su abogada, Beatriz Duro, ha apuntado que la renta será similar a la que abonaba antes del lanzamiento y que el contrato no incluirá 'ninguna particularidad especial'. La intención de la defensa es agilizar los trámites para que pueda volver a la vivienda cuando reciba el alta hospitalaria.
El pacto devuelve a Maricarmen la casa que ocupó siete décadas, pero llega con el desahucio ya ejecutado y la inquilina en el hospital.
El programa municipal ofrecerá a la inquilina asesoramiento jurídico, económico, técnico, y fiscal durante la vigencia del contrato. Para la propiedad incluye un seguro multirriesgo del hogar y otro de impago de las rentas.
¿A quién afecta y qué cambia en el debate de la vivienda?
La resolución llega días después del desahucio y de que Maricarmen fuera evacuada en camilla por sanitarios del Samur y trasladada al hospital. Su abogada valora el acuerdo de forma 'muy positiva', pero sostiene que ha llegado tarde. 'Esto llega tarde porque llega días después de su desahucio', ha lamentado.
Duro ha calificado de 'histórico' que una persona pueda regresar a una vivienda después de que se haya ejecutado el lanzamiento. La letrada pide que el caso se convierta en norma: 'Las administraciones tienen que trabajar en alternativas habitacionales antes de los desalojos forzosos', ha defendido.
El Sindicato de Inquilinas también vincula el pacto a la presión social. Su portavoz, Carolina Vilariño, ha sostenido que sin el acompañamiento sindical 'hubiese sido otro desahucio más sin respuesta'. La acampada instalada en la Puerta del Sol desde el sábado continuará.
La organización reclama la aprobación íntegra del llamado 'decreto Maricarmen', con medidas como la renovación automática de los contratos de alquiler, la regulación de los arrendamientos temporales y por habitaciones y la paralización de los desahucios sin alternativa habitacional.
El Gobierno mantiene su intención de aprobar el Real Decreto-ley de vivienda en el Consejo de Ministros de este martes, aunque el acuerdo sobre su contenido sigue abierto y varios de sus socios parlamentarios todavía no lo respaldan.
Cuatro intentos, 70 años y un precedente inédito
Maricarmen residía en la vivienda de la calle Alcalde Sainz de Baranda desde 1956. El contrato de renta antigua, con precios muy inferiores a los de mercado y firmado originalmente por su padre, se subrogó después en ella, que pasó a ser la titular. Urbagestión adquirió el inmueble en 2018 y acudió a los tribunales al considerar extinguido el arrendamiento.
Una sentencia inicial le dio la razón a la inquilina, pero la Audiencia Provincial falló después a favor de la propiedad y el Tribunal Supremo inadmitió en diciembre de 2023 el recurso de su defensa. El lanzamiento se ejecutó al cuarto intento, después de que cientos de personas pasaran la noche frente al edificio para tratar de impedirlo. El lanzamiento es el término jurídico del desalojo forzoso.
Setenta años en la misma casa.
Maricarmen tiene 87 años y una discapacidad reconocida del 50%. El desahucio desencadenó una marcha desde la Puerta del Sol hasta el Congreso bajo el lema 'Ni una Maricarmen más' y una acampada que sigue activa.
El acuerdo aún no es firme y depende de la decisión de la propia afectada. Si lo acepta, podrá regresar a la vivienda cuando reciba el alta hospitalaria. Sus pertenencias siguen dentro del inmueble: no hubo tiempo de recogerlas antes del desalojo, según ha recordado su abogada.
Queda la firma. Y queda, sobre todo, el debate sobre cómo evitar que estas situaciones lleguen hasta el final. La defensa confía en que el conflicto concluya 'de una forma mejor y más feliz para todos'. El Sindicato de Inquilinas mantiene su exigencia: que nadie vuelva a quedarse en la calle sin una alternativa habitacional.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: Maricarmen y Urbagestión han pactado su regreso a la vivienda con un alquiler de ocho años.
- 👥 Quiénes son los afectados: La inquilina, de 87 años y hospitalizada, y los colectivos que reclaman alternativas antes de los desalojos.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: El acuerdo llega tras el desahucio y coincide con el debate sobre el Real Decreto-ley de vivienda.




