Las 5 ocasiones en las que el rey Felipe VI se saltó el protocolo para acercarse a la gente de a pie

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Sant Llorenç des Cardassar (Mallorca), octubre de 2018: el rey con los pies en el barro tras la riada

Fuente: Casa de S.M el Rey

La riada del torrente de Ses Planes arrasó Sant Llorenç des Cardassar el 9 de octubre de 2018 y dejó doce muertos y un niño de cinco años desaparecido, con registros de hasta 232 litros por metro cuadrado en algunos puntos de la comarca. Tres días después, el viernes 12, y después de presidir el desfile de la Fiesta Nacional en Madrid, Felipe VI y Letizia se desplazaron al municipio mallorquín. Lo que estaba previsto como un recorrido institucional de hora y media se convirtió en un paseo de unas dos horas por calles todavía cubiertas de lodo. El rey, con americana a cuadros y camisa celeste sin corbata, y la reina, vestida de negro y con calzado sin tacón, caminaron entre el barro, saludaron a cientos de vecinos uno por uno y se detuvieron a escuchar a los voluntarios y a los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias. En lugar de las dos viviendas previstas, entraron en tres.

El episodio que mejor resume ese salto del guion es el de la escoba. Un voluntario llegado desde Santanyí, Óscar Tarela, que llevaba horas retirando fango, le ofreció al monarca el escobón con el que trabajaba. Felipe VI declinó el ofrecimiento —contestó que en ese momento no podía— y cerró el intercambio con un apretón de manos y una palmada en el hombro. El vídeo, grabado por un amigo y subido a Facebook, superó las 172.000 reproducciones, y su protagonista tuvo que aclarar que no buscaba vacilarle, sino reclamar ayuda de otra forma. Antes y después de ese momento, el rey se detuvo a fotografiarse con los vecinos, puso las manos sobre los hombros de dos jóvenes y se interesó por la búsqueda del pequeño desaparecido. Él mismo resumió la jornada señalando que en un sitio tan pequeño y de forma tan concentrada se entiende la dimensión de la tragedia.