¿Hasta cuándo dura el calor en Madrid? La AEMET ya anticipa cuándo podría volver el "ambiente otoñal"

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Isla de calor: por qué Madrid capital tarda más en refrescar que la sierra

Vista del horizonte de Madrid con las Cuatro Torres contra un fondo de montañas.

Madrid capital no se enfría al mismo ritmo que su entorno. El asfalto, el hormigón y los edificios acumulan calor durante las horas de sol y lo devuelven lentamente a la atmósfera por la noche, un fenómeno conocido como isla de calor urbana. Los estudios sobre la ciudad sitúan su ciclo diario con precisión: empieza a formarse hacia las 17.00 horas, alcanza su máxima intensidad sobre las 3.00 de la madrugada y se deshace en torno a las 6.00, cuando las zonas rurales ya reciben radiación y se calientan más rápido. En los episodios cálidos el contraste se dispara: durante la ola de calor de agosto de 2003, una estación del Puente de los Franceses, junto a la Casa de Campo, bajó hasta 17,6 °C, mientras la céntrica Plaza de Barceló apenas descendió a 23,3 °C.

La sierra, en cambio, responde a otra física. Colmenar Viejo, a unos 300 metros más de altitud que el Retiro, registra mínimas parecidas a las del parque madrileño, pero por un motivo distinto: su posición por encima del techo habitual de las inversiones térmicas le permite perder calor con facilidad. En los valles de montaña ocurre lo contrario, porque el aire frío se desploma y se acumula en las zonas deprimidas. La ciudad, mientras tanto, funciona como un acumulador que libera de noche la energía guardada en su entramado. Un trabajo de simulación cifra en 1,5 °C el aumento medio de las temperaturas nocturnas atribuible a la expansión urbana, con puntos que llegan a 7 °C más en verano. Por eso, aunque la AEMET anticipe un ambiente más otoñal y el calor ceda en el conjunto de la región, la capital tarda más en refrescar.

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