Los tentáculos de Marruecos en el Real Madrid de Florentino Pérez: Anas Laghrari, Ceuta y las sospechas del madridismo

El financiero marroquí Anas Laghrari se ha convertido en la sombra permanente de Florentino Pérez para el madridismo, presente en la Superliga, en la financiación del Bernabéu o la reforma que abriría el capital del club a inversores privados.

Hay un nombre que lleva meses repitiéndose en las tertulias radiofónicas, en los mentideros de Valdebebas y en las conversaciones de los socios compromisarios del Real Madrid sin que, oficialmente, aparezca en el organigrama del club. Ese nombre es Anas Laghrari, un financiero franco-marroquí nacido en Casablanca en 1984 que, sin ostentar cargo alguno en el Real Madrid, se ha convertido en la sombra permanente de Florentino Pérez y, para una parte creciente del madridismo, en uno de los responsables de algunas de las decisiones más discutidas del club en los últimos tiempos.

Laghrari empezó su carrera como analista en Calyon, el banco de inversión del grupo Crédit Agricole, y después pasó por Société Générale, entidad que en 2011 lo trasladó a Madrid para abrir una filial en España. Fue entonces cuando reconectó con Florentino Pérez, un viejo conocido de la familia, y esa relación evolucionó rápidamente de vínculo personal a sociedad estratégica. No fue casualidad. El padre de Anas Laghrari, también ingeniero, ya mantenía negocios con el presidente del Real Madrid antes de que su hijo se instalara en la capital española, lo que explica por qué el propio Florentino lo trata casi como un ahijado.

Esa cercanía personal tiene como consecuencia poder empresarial difícil de cuantificar pero, en realidad, fácil de rastrear. Laghrari fue socio fundador de Key Capital Partners, la firma que ha asesorado a Florentino tanto en el Real Madrid como en ACS, su empresa matriz, y que además ha participado en el diseño financiero de la reforma estatutaria que este año votarán los socios compromisarios. Tanto él como su esposa, la empresaria Ez Zahra Lahbabi, figuran entre los candidatos a socios representantes para esa asamblea que decidirá si los socios del Real Madrid pasan a ser accionistas. Es decir, el hombre que asesora la operación es, al mismo tiempo, parte interesada en votarla.

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Anas Laghrari, el arquitecto financiero que los socios del Real Madrid no han elegido

La huella de Laghrari en las cuentas del Real Madrid no es nueva. Fue pieza esencial en la financiación de la remodelación del Santiago Bernabéu, un proyecto que convirtió el estadio en un centro de negocio permanente, y trabajó codo con codo con José Ángel Sánchez, director general deportivo, siempre bajo el aval directo del presidente. Todo se ejecuta en coordinación con Sánchez y bajo el aval de Florentino, de modo que Anas Laghrari operaría con un margen amplio y una influencia que no necesita cargo definido para tener voz y voto.

Su papel se hizo público a escala europea cuando quedó vinculado a la Superliga como cofundador de A22 Sports Management, la sociedad que pilotó aquel torneo alternativo a la Champions League con el respaldo financiero de JP Morgan. El proyecto prometía 400 millones de euros para el campeón, frente a menos de 150 de la competición de la UEFA, y Laghrari fue su principal arquitecto financiero. Cuando la Superliga se desinfló en febrero de 2026 tras el abandono definitivo de Real Madrid y Barcelona, el marroquí no perdió peso en el organigrama informal del club. Al contrario, lo ganó.

Florentino Pérez en un acto empresarial
Florentino Pérez en un acto empresarial | Fuente: Agencias

Es en la actual reforma estructural donde su sombra se percibe con más fuerza. El plan de Florentino contempla crear una sociedad holding, abrir el capital a inversores privados y sortear la conversión del club en sociedad anónima deportiva mediante una ingeniería jurídica que permitiría vender una participación minoritaria de una filial mercantil sin tocar formalmente al Real Madrid Club de Fútbol. El inversor no compraría una acción del club, porque no existe, sino una participación de una sociedad dependiente, una fórmula que los asesores del presidente diseñaron precisamente para esquivar la transformación deportiva clásica.

Laghrari habría sido el interlocutor principal en las negociaciones con fondos como Sixth Street o el grupo LVMH de Bernard Arnault, según ha informado Vozpópuli, en un proceso que muchos socios interpretan como el primer paso hacia la venta parcial de un club que durante más de un siglo se ha definido por no pertenecer a nadie en particular.

Este verano, Florentino, preguntado por su hombre de confianza, se limitó a decir que es una de las personas más inteligentes que ha conocido y que simplemente les ayuda, una descripción que a ojos de buena parte del madridismo se queda corta para explicar el nivel de injerencia que se le atribuye. La ausencia de un delfín oficial en el club, sumada a la avanzada edad del presidente, alimenta la sensación entre los madridistas de que Laghrari no solo gestiona expedientes puntuales, sino que se perfila como un candidato natural a heredar parcelas de poder en la era posterior a Florentino.

Ceuta, Marruecos y las sospechas que no cesan en el madridismo

La polémica más reciente vuelve a poner a Marruecos en el punto de mira de los aficionados al Real Madrid. El pasado 16 de septiembre, antes del partido entre el Elche y el Real Madrid, ambos equipos salieron al césped con una camiseta que rezaba "Todos somos caballas", una iniciativa de la Asociación Valenciana de Empresarios en apoyo a Ceuta tras la crisis migratoria vivida en la ciudad autónoma. Kylian Mbappé, Vinícius Júnior e Ibrahima Konaté llevaron la prenda enrollada de forma que el mensaje no pudiera leerse, y Mbappé y Vinícius llegaron a quitársela incluso antes del saludo protocolar entre ambos equipos.

Vinicius y Mbappé con la camiseta de apoyo a Ceuta
Vinicius y Mbappé con la camiseta de apoyo a Ceuta | Fuente: RTVE

El club, lejos de reprochar la actitud de sus futbolistas por no acatar un acto que había acordado, explicó que se trataba de una decisión individual y no institucional, respetando las sensibilidades personales de cada futbolista, pero el gesto generó un aluvión de críticas dentro y fuera de España. Las imágenes se viralizaron rápidamente y colocaron a los tres jugadores en el centro de la polémica, sin que ninguno haya explicado públicamente los motivos de su decisión.

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En televisión se ha llegado a señalar el hecho de que uno de los asesores de máxima confianza de Florentino Pérez es marroquí y que el club está siendo condicionado por esa cercanía, un argumento que en la radio deportiva fue todavía más explícito al recordar que la amistad de Mbappé con el internacional marroquí Achraf Hakimi también podría haber pesado en la decisión de los futbolistas.

Todo el cruce de circunstancias es exactamente lo que ha disparado las sospechas sobre Laghrari entre la afición. Muchos madridistas sostienen que, de no existir un asesor marroquí con semejante ascendencia sobre el presidente, el club habría adoptado una postura mucho más contundente frente al desplante de sus futbolistas, en lugar de refugiarse en el respeto a la libertad individual.

La reacción del club llegó pocos días después, cuando Florentino Pérez viajó a Ceuta junto al presidente de honor José Martínez "Pirri", nacido en la ciudad, para firmar el libro de honor y trasladar su solidaridad a los ceutíes. El presidente insistió en que la visita no respondía a ninguna noticia reciente, sino que llevaba semanas preparándose junto al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, en un intento evidente de despejar cualquier lectura política del episodio de las camisetas.

Asimismo, días antes los aficionados criticaron duramente al club por no emitir ningún comunicado de apoyo a Ceuta ni preparar ningún acto en el Santiago Bernabéu (ahora Bernabéu a secas, por cierto), a lo que institucionalmente solo se respondió más adelante señalando en la página web oficial del Real Madrid que la Grada Fans, que se ubica en el fondo sur del coliseo blanco, hizo en el partido de Champions ante el Inter de Milán un homenaje a la ciudad autónoma mostrando banderas del territorio.

Grada Fans Ceuta y Marruecos
La Grada Fans con banderas de Ceuta (izquierda) y con una peña marroquí en 2025 (derecha) | Fuente: @FonsiLoaiza

Una Grada Fans que, por cierto, el año pasado contaba con miembros de la Peña Casa Madridista, una peña marroquí del Real Madrid que entró al estadio con un mapa que vulnera la legalidad internacional con la ocupación del Sáhara.

De igual forma, se ha hablado mucho de los negocios de Florentino Pérez con Marruecos, que se ha consolidado como un mercado exterior estratégico de primer orden para los intereses económicos del presidente del Real Madrid.

Lógicamente, nada de esto prueba una relación de causalidad directa entre la figura de Laghrari y las decisiones que está tomando últimamente el Real Madrid de Florentino Pérez, pero sí retrata un clima. El de un club cuyo círculo de máxima confianza incluye al banquero marroquí de máxima confianza con despacho compartido en operaciones de la Superliga, en la reforma estatutaria, en la financiación del Bernabéu y ahora en la propia arquitectura de una posible venta parcial de la entidad, mientras el presidente evita nombrar sucesor y los socios observan, cada vez con más inquietud, cómo un hombre sin cargo oficial concentra un poder que ni siquiera ellos pueden votar.