Juan Carlos I ha recibido este domingo, 20 de septiembre, el Premio Saint-Simon 2026 por ‘Reconciliación’, el libro de memorias escrito junto a Laurence Debray. El reconocimiento se ha entregado en La Ferté-Vidame, una localidad situada al oeste de París, donde el anterior monarca español ha acudido acompañado por varios miembros de su familia.
El acto ha permitido a Juan Carlos I volver a ocupar un lugar destacado en un acontecimiento relacionado con sus memorias, una obra que ya había recibido otro reconocimiento en Francia el pasado mes de abril. En esta ocasión, el Premio Saint-Simon ha distinguido el libro como la obra ganadora dentro del género memorialístico y el emérito ha aprovechado su intervención para explicar qué le llevó a poner por escrito su propia versión de los acontecimientos.
Juan Carlos I ha llegado a la ceremonia acompañado por su hija mayor, la infanta Elena, y sus nietas Victoria Federica e Irene Urdangarin. También han estado presentes su sobrina María Zurita, su ahijada Adélaïde d’Orléans y Álvaro y Antonella de Orleans-Borbón, además de diferentes personalidades relacionadas con la literatura y el arte.
Juan Carlos I explica qué significa para él recibir el Premio Saint-Simon
La entrega del Premio Saint-Simon ha permitido a Juan Carlos I pronunciar un discurso ante los asistentes. El anterior jefe del Estado ha mostrado su agradecimiento por un reconocimiento que ha relacionado directamente con España y con el propósito que tuvo al escribir sus memorias.
“Recibo este premio con enorme gratitud, por mí, pero también por España, a la que quiero tanto, y a la que, viva donde viva, perteneceré siempre”. Juan Carlos I ha explicado que el proyecto de ‘Reconciliación’ comenzó después de su salida del Palacio de la Zarzuela y durante su estancia en los Emiratos Árabes Unidos. Según ha relatado, la distancia respecto a España le permitió afrontar la escritura desde una perspectiva diferente y revisar una etapa fundamental de su vida.
“Yo empecé este proyecto de libro con Laurence Debray cuando abandoné el Palacio de la Zarzuela para encontrarme bajo cielos lejanos u hospitalarios, en los Emiratos Árabes Unidos. Necesité la distancia y la tranquilidad que me brindaba esta nueva tierra de acogida para replantearme mi destino. Entre dudas y heridas, pero muy lejos de la amargura, decidí hacer un último legado a los españoles, además de las instituciones democráticas que les permiten vivir en paz desde hace cincuenta años: escribir mi parte de verdad, con autenticidad y sinceridad”.
La intervención de Juan Carlos I ha girado así alrededor de la decisión de publicar sus memorias y de la intención de dejar por escrito su visión de una parte de la historia reciente de España. El premio ha servido como escenario para que el emérito explicara personalmente el origen del proyecto y el significado que atribuye al libro. El jurado del Premio Saint-Simon había definido ‘Reconciliación’ como un “testimonio excepcional”. El reconocimiento se encuentra vinculado al género de las memorias y la edición de 2026 ha distinguido la obra de Juan Carlos I y Laurence Debray.
Juan Carlos I relaciona el galardón con el duque de Saint-Simon
Durante su discurso, Juan Carlos I también estableció una relación entre su experiencia y la figura histórica que da nombre al premio. El duque de Saint-Simon fue un conocido memorialista francés y escribió sus memorias después de alejarse de la corte. El anterior monarca español ha utilizado esa referencia para explicar su propia decisión de escribir lejos del Palacio de la Zarzuela. Para Juan Carlos I, la distancia respecto al entorno de poder también tuvo importancia a la hora de afrontar el proyecto junto a Laurence Debray.
“Este premio me consolida en la categoría de los hombres que eligen dar testimonio antes que callar. Es una elección más temeraria que sensata la que he hecho, movido por la misión de escribir para la posteridad. Saint-Simon estaba en definitiva encargado de sellar una alianza entre nuestros dos países, un entendimiento indispensable que yo mismo he buscado siempre reforzar durante mi reinado”.
El Premio Saint-Simon está dedicado a la literatura memorialística. La edición de 2026 ha supuesto un nuevo reconocimiento para ‘Reconciliación’, después del galardón recibido por el mismo libro en Francia durante el pasado mes de abril. Para Juan Carlos I, la comparación con Saint-Simon ha servido también para subrayar el carácter testimonial que atribuye a su obra. El libro no se presenta únicamente como un relato de recuerdos personales, sino como el resultado de una decisión deliberada de dejar escrita su versión de los acontecimientos.
Laurence Debray celebra el reconocimiento a ‘Reconciliación’
Laurence Debray, autora junto a Juan Carlos I de ‘Reconciliación’, también ha valorado el premio concedido al libro. La escritora ha destacado la competencia que existía en la selección final y ha explicado que el resultado de la votación terminó siendo especialmente significativo.
“Es una sorpresa inesperada. Sobre todo, teniendo en cuenta que, en la selección final, nos enfrentábamos a dos pesos pesados: mi padre, el filósofo Régis Debray, y la cantante Patti Smith. Y ganamos por mayoría absoluta. En Francia, el Rey sigue siendo ante todo el hombre de la transición democrática ejemplar, a diferencia de España, donde su figura se ha visto ensombrecida por los últimos escándalos. Y creo que han valorado también el hecho que un rey no suele escribir sus memorias. Era un libro acontecimiento excepcional, mientras hay muchos intelectuales comprometidos y cantantes que publican las suyas”.
La escritora ha puesto de relieve de esta manera el carácter particular de la obra y la repercusión que ha tenido en Francia. El reconocimiento del Premio Saint-Simon se ha sumado al anterior Premio Especial del Jurado del Libro Político 2026, recibido por Juan Carlos I en abril en la Asamblea Nacional francesa.
El nuevo galardón ha convertido a ‘Reconciliación’ en protagonista de otra ceremonia pública en Francia. Juan Carlos I ha acudido acompañado por parte de su familia, en una jornada en la que la presencia de la infanta Elena y de Victoria Federica e Irene Urdangarin ha tenido especial relevancia.




