El perfume de la princesa Leonor que no cambia nunca: su seña de identidad más discreta

Una experta en perfumería analiza la fidelidad de la princesa a una única colonia desde la infancia. Esa constancia dice más de su imagen pública de lo que parece.

El perfume de la princesa Leonor es el mismo desde niña y una experta ha explicado qué hay detrás de tanta fidelidad.

De la niña tímida a la mujer que entra sola en la universidad

Acaba de cumplir 21 años y la evolución se nota. Pasó de aparecer agarrada al brazo de los Reyes en los actos oficiales a moverse con soltura en el registro institucional, y también se la ha visto entrar en la universidad con ropa de cualquier estudiante y cero aspavientos. Leonor de Borbón es hoy una de las figuras que más se miran con lupa, y no precisamente por lo que dice.

Sobre lo que se pone se escribe mucho. Sobre lo que se echa encima, bastante menos. De ahí que Diez Minutos haya preguntado a una experta en perfumería por esa agua de colonia que, según se cuenta, la princesa usa desde la infancia y no ha soltado ni en los días grandes.

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Belén Navarro Gómez-Lechón, Fragrance Development Coordinator en Perfumes y Diseño (PyD), lo resume sin rodeos: 'La fidelidad a un único perfume puede ayudar a construir una imagen reconocible y coherente a lo largo del tiempo'. O sea, que la fidelidad a un único perfume construye una imagen reconocible aunque nadie lo haya decidido en un despacho.

Y funciona. Una fragancia repetida durante años se convierte en firma personal, en esa cosa que la gente identifica antes de saber ponerle nombre. No es glamour de alfombra roja. Es memoria.

La recomendación de la experta que choca con la teoría de la colonia única

Aquí viene el matiz, porque Navarro no es partidaria de una sola fragancia para todo: cree que la elección debería adaptarse a cada ocasión, igual que el vestuario o el maquillaje. Para el día a día universitario propone Kaos o LoveMe de las fragancias de Tous, frescas, versátiles, y juveniles. Para actos de especial relevancia, Rose Harmony de Nightology, un Eau de Parfum con rosa, flores blancas, castaña cremosa y un contraste de sésamo tostado. Para la noche, LoveMe The Amethyst Elixir, con cereza jugosa y fondo de almizcles.

Frente al armario que cambia cada temporada, oler siempre igual es la forma más silenciosa de decir que algo sigue siendo suyo.

Ojo con el detalle técnico. El agua de colonia es una categoría menos concentrada que un Eau de Parfum o un Parfum, así que dura menos, proyecta menos y pasa más desapercibida. Para un acto institucional de tres horas no es la opción más práctica, viene a decir la experta. En un contexto de peso, esa huella tan discreta se queda corta.

Por qué esta fidelidad es más rara de lo que parece

Las marcas ya no lanzan un perfume para todo el mundo: lo diseñan por perfiles de edad, con códigos estéticos y campañas distintas para cada generación. La Generación Z experimenta, descubre y rota; los consumidores adultos son los que se quedan con una fragancia de por vida. Por eso mantener la misma colonia a los 21 años es casi una anomalía en pleno 2026, con el escaparate cambiando cada trimestre y las redes enseñando estanterías enteras.

Y aun así, ahí está. El olfato es el sentido que mejor ancla los recuerdos: una fragancia que acompaña una ceremonia, un viaje o una entrega de premios vuelve años después con todo el contexto detrás. Leonor se ha construido una firma sin pronunciar una sola palabra sobre ella, y con el foco encima desde la infancia eso tiene más mérito del que parece. Sus próximas apariciones públicas servirán para comprobar si el ritual sigue intacto. La misma colonia. El mismo gesto.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? La princesa Leonor y un agua de colonia que la acompaña desde la infancia.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Ninguno: aquí el salseo es que no cambia de perfume ni queriendo.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque una experta ha puesto en palabras lo que proyecta tanta constancia.