Se niega por tercera vez a hacer pizza con piña y lo despiden en Australia

Davide Tamburella rechazó preparar una hawaiana para un evento de más de 15.000 dólares australianos en Brisbane. La Fair Work Commission archivó su reclamación por plazo y ahora tendrá que reiniciar el trámite de su visado.

Davide Tamburella se negó a poner piña en una pizza y ahora está sin trabajo, sin visado y sin razón judicial.

El hombre era jefe de cocina de La Costa, un restaurante italiano de Fortitude Valley, el barrio de marcha de Brisbane, que se vendía como un trocito de la Riviera en Queensland. Y Queensland, ojo al detalle, es el estado donde se cultiva el 99% de la piña australiana. O sea: el peor escenario posible para ponerse digno con la fruta.

La petición era de 15.000 dólares y al jefe le pareció razonable

Un cliente había contratado un evento por más de 15.000 dólares australianos y pidió pizza de jamón y piña. Tamburella se negó: como italiano, colocar esa fruta encima era 'un insulto a su cultura. No fue un arrebato aislado, era la tercera vez en cuatro años. Llegó incluso a pedirle a su jefe que se documentara sobre lo importante que resulta para los italianos que la pizza no lleve piña.

Publicidad

Elliot Ingram, el dueño, contó en redes que la petición del cliente le pareció razonable y que la piña influyó en la decisión, aunque pesó más lo que venía arrastrándose. En una reunión sobre su rendimiento salieron el lenguaje malsonante que el propio cocinero reconoció, su forma de comunicarse con el equipo, y varios momentos de frustración en la cocina, sumados a un aviso previo por escrito. Despido el 20 de mayo.

El despido le ha salido caro, y no por el sueldo

Tamburella acudió a la Fair Work Commission, el tribunal laboral australiano, con una reclamación por 'protecciones generales': la vía para denunciar que te han echado por un motivo que la ley prohíbe. Sostenía que había influido la lesión que sufrió al fracturarse dos huesos de la mano derecha contra una barandilla metálica.

Se le pasó el plazo. Esa reclamación hay que presentarla en los 21 días siguientes al despido y él los dejó correr. La comisionada Jennifer Hunt no vio motivos excepcionales para ampliarlo y archivó el caso sin entrar a valorar si negarse a poner piña estaba justificado.

Tres años de papeleo, una residencia a punto de caer y una pizza que ni siquiera era de su país: la batalla más cara de la hostelería moderna.

Lo peor llegó por otro lado. Llevaba más de tres años tramitando el visado 186, el que concede la residencia permanente con patrocinio de la empresa. Ingram asegura que retrasó todo lo que la ley le permitía el aviso a las autoridades esperando que se aprobara antes. No llegó a tiempo: Tamburella tendrá que empezar el trámite desde cero.

La hawaiana lleva dividiendo el mundo desde 1962

Para situarnos: la pizza hawaiana no es italiana ni hawaiana, como resume su entrada de Wikipedia. La inventó en 1962 Sam Panopoulos, un inmigrante griego que regentaba un restaurante en Canadá. Pasaporte canadiense, apellido griego, fruta tropical y etiqueta de italiana. Un desastre diplomático sobre cuatro masas.

Y ni siquiera en Italia hay unanimidad. Gino Sorbillo, uno de los pizzeros más conocidos de Nápoles, la metió a finales de 2023 en la carta de su local de la Via dei Tribunali, en versión blanca con tres quesos y piña caramelizada. Le cayeron críticas a mansalva. En el extremo opuesto, la pizzería Lupa Pizza de Norwich cobra 100 libras a quien quiera piña en una pizza que normalmente cuesta 12.

Aquí está el detalle que casi nadie mira: Ingram reconoce que en Australia la hawaiana es de lo más corriente y que llegaron a tenerla en el menú infantil. Es decir, el cocinero no se jugó el puesto por un capricho de cliente excéntrico, sino por el plato más estándar del país donde trabajaba. En sus 17 años de hostelería, dice el dueño, ha aprendido a elegir sus batallas.

Publicidad

La Costa cerró en julio, cuando venció el contrato de alquiler, por lo caro que sale mantener un local en la zona. Tamburella no ha respondido a la prensa y trabaja ya en otro restaurante italiano de Brisbane, donde no aparece la piña. Claro.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Un chef italiano en Brisbane rechazó por tercera vez poner piña en una pizza y lo despidieron.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Perdió el trabajo, la reclamación judicial por plazo y el visado que tramitaba desde hacía tres años.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Meme con daño colateral real: la dignidad napolitana sale cara en Australia.