El precio de la gasolina acaba de firmar su máximo anual y llenar el depósito ya supera los 100 euros. El litro se paga de media a 1,866 euros, un 2,88% más que hace una semana y casi un 30% más que a finales de junio. Son ya once semanas consecutivas de subidas.
Los datos proceden del Boletín Petrolero de la Unión Europea, la referencia semanal de los precios medios de los carburantes. El gasóleo no se queda atrás: repunta un 2,17% en una semana y se coloca en 1,834 euros por litro, tras el respiro puntual de la semana anterior. Ese descenso recogía los cambios en el impuesto especial de hidrocarburos (IEH), el tributo que grava los carburantes, cuya rebaja en el gasóleo es de 20 céntimos por litro desde el 1 de septiembre, mientras que en la gasolina pasó de 10 a 5 céntimos.
¿Cuánto cuesta llenar el depósito y por qué ha subido tanto?
Traducido a la compra real, llenar un depósito medio cuesta hoy unos 102,63 euros. Son 55 litros de gasolina que hace un año salían por unos 81,56 euros: unos 21 euros menos. En el diésel, el llenado se va a los 100,87 euros, 23,3 euros más que en septiembre de 2025.
Ojo al detalle. La gasolina se ha desmarcado al alza del diésel y ya cuesta más que él, algo poco habitual en el surtidor. El origen está en el encarecimiento del crudo desde el estallido del conflicto en Irán, un contexto que empuja los precios semana tras semana.
¿Estamos ante un récord histórico? No exactamente. Ambos carburantes siguen lejos de los máximos del verano de 2022, cuando en julio la gasolina llegó a 2,141 euros por litro y el gasóleo se quedó en 2,1 euros. Es un alivio relativo para quien mira la serie larga, pero no consuela a quien reposta hoy.
Qué significa para tu bolsillo (y qué puedes hacer ya)
En la práctica, la subida presiona el presupuesto familiar justo en un mes cargado. Cada llenado cuesta unos 21 euros más que el año pasado, y en el gasóleo la diferencia ronda los 23,3 euros. Súmalo a la vuelta al colegio, a la cesta de la compra y a la factura de la luz y tendrás la foto del mes. Y eso pesa.
Cuando el precio lo marcan el crudo y los impuestos, elegir bien dónde repostas es el margen que sí controlas.
¿Se puede reclamar? Aquí conviene ser clara: los precios de los carburantes se fijan libremente en cada estación de servicio, así que no hay reclamación posible contra la cifra del surtidor. Lo que sí está en tu mano es decidir dónde llenas: comparar precios antes de repostar es el primer ahorro real, porque las diferencias entre gasolineras de una misma ciudad se notan en cada depósito.

Antes de salir de casa merece la pena echar un vistazo a los precios oficiales de las gasolineras de tu zona, disponibles en el comparador público que mantiene el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Es gratis y evita sorpresas al llegar al surtidor.
Cómo ahorrar en combustible con lo que ya tienes
Aquí no hay milagros, pero sí hábitos que suman. La conducción eficiente es el primero: acelerar de forma progresiva, mantener una velocidad constante y usar marchas largas baja el gasto sin tocar el motor. A eso se añaden detalles baratos de mantener, como revisar la presión de los neumáticos una vez al mes, quitar del maletero el peso que no necesitas y retirar el portaequipajes cuando no lo usas. Todo suma.
Si tu coche admite elegir, el tipo de carburante también pesa: el diésel está hoy algo más barato que la gasolina, aunque esa ventaja se ha recortado y no siempre compensa el resto de costes de un vehículo diésel. Y si tienes en mente cambiar de coche, la comparación entre combustión, híbrido y eléctrico ya no es solo medioambiental: el precio del litro entra de lleno en las cuentas.
En cuanto a pedir explicaciones, si sospechas que una estación ha cobrado un precio distinto al anunciado en el surtidor, puedes reclamar primero en la propia estación y, si no hay respuesta, acudir a tu oficina municipal de consumo, o a la Junta Arbitral de Consumo. El arbitraje es gratuito para el consumidor y voluntario para la empresa; para dudas generales sobre tus derechos, la OCU, Facua o tu oficina de consumo pueden orientarte.
Con estos precios, lo que pase las próximas semanas depende de dos factores que no controlas: el crudo y los impuestos. Lo que sí controlas es dónde repostas y cómo conduces. Parece poco. No lo es.
🛒 La ficha de consumo
- ⚠️ Problema: El precio de la gasolina toca su máximo anual y llenar el depósito supera los 100 euros.
- 💸 Posibles consecuencias: Cada llenado cuesta unos 21 euros más que hace un año y presiona el presupuesto familiar.
- ✅ Consejos para solucionarlo: Compara precios oficiales antes de repostar, cuida los neumáticos y conduce de forma eficiente.
- 🏁 Resultado final: Ahorrar céntimos por litro es posible; las dudas sobre derechos se consultan en la OCU o en tu oficina de consumo.



