El Govern catalán creará un registro de sistemas IA para que ninguna decisión laboral se tome sin supervisión humana. La medida llega con una inversión de 1.000 millones de euros hasta 2030 y se aprobará mañana, martes 15 de septiembre.
El anuncio lo hizo este lunes el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante una conferencia en Barcelona coincidiendo con el ecuador de la legislatura. Según recoge El Periódico, el Govern creará un observatorio catalán de IA y mercado de trabajo con un registro de sistemas algorítmicos para 'saber dónde, cómo y para qué se utiliza esta tecnología'.
Un registro para saber dónde y cómo decide la IA
El registro que se aprobará mañana busca que las empresas y administraciones identifiquen los sistemas de inteligencia artificial que usan en el ámbito laboral. La Generalitat quiere blindar los derechos laborales de los trabajadores catalanes y evitar que un algoritmo actúe sin control.
El objetivo no es prohibir la inteligencia artificial, sino someterla a un principio claro: 'ninguna decisión algorítmica actúe sin supervisión humana'. En la práctica, la medida orienta a que un responsable revise los casos en los que un sistema automático pueda cambiar las condiciones de trabajo de una persona.
Y aquí viene lo importante para el trabajador: la supervisión humana no depende solo de una futura sanción. La inversión comprometida por el Govern —1.000 millones de euros hasta 2030, según El Periódico— da al anuncio una pata presupuestaria y no solo discursiva.
El registro busca blindar los derechos laborales sin prohibir la inteligencia artificial: exige supervisión humana y deja un rastro visible de cada decisión.
Cómo aterriza en los derechos de los trabajadores
Traducido al día a día: la empresa que use un sistema de IA para repartir turnos, puntuar productividad o seleccionar personal debería dejar espacio para que una persona revise y, en su caso, corrija la decisión automática. La supervisión humana se convierte en la condición previa para que el algoritmo opere.
El registro ayudará a que esos sistemas no queden ocultos. Si un algoritmo decide quién entra, quién sale o cuánto descansa, la Administración quiere saberlo. La medida no prohíbe la IA, pero exige trazabilidad y control humano, una diferencia clave para el mercado laboral.
La supervisión humana ya marca la regulación europea
La medida no llega en un vacío normativo. En la Unión Europea, la futura aplicación del reglamento de inteligencia artificial ya identifica como alto riesgo a buena parte de los sistemas usados en empleo y gestión de personal. La exigencia de supervisión humana es una pieza central de esa regulación, y el registro catalán busca alinear el mercado laboral con esa lógica antes de que las obligaciones se desplieguen por completo.
La diferencia entre un registro obligatorio y un simple observatorio es relevante. Los observatorios recopilan datos y publican informes; los registros obligan a identificar sistemas y responsables. Que el Govern hable de blindar derechos laborales sugiere un enfoque sancionador, aunque el detalle aún no se ha publicado.
Sobre la mesa queda el alcance real del registro. No será lo mismo aplicarlo solo a las empresas públicas que extenderlo a toda compañía con algoritmos de gestión de personal. El despliegue dependerá del texto concreto que apruebe el Govern y del calendario posterior del observatorio.
El foco en las próximas semanas estará en la letra del acuerdo y en qué organismos asumen el control del registro. Para el trabajador catalán, la promesa es concreta: ningún algoritmo podrá decidir sin la última palabra humana.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Govern de Salvador Illa creará un observatorio de IA y mercado de trabajo con un registro de sistemas algorítmicos.
- Por qué te importa: Ninguna decisión algorítmica podrá actuar sin supervisión humana en el ámbito laboral.
- A quién afecta: Trabajadores y empresas que usan sistemas de IA en decisiones de empleo en Cataluña.
- Hacia dónde vamos: El Govern detallará el alcance del registro y el calendario de despliegue del observatorio.



