La custodia de un perro tras el divorcio: Valencia valora su displasia de cadera

La Audiencia Provincial confirma la custodia compartida del golden retriever pese al cambio de residencia de uno de los dueños. El bienestar del animal y sus cuidados veterinarios han sido la clave.

La custodia de un perro tras un divorcio acaba de resolverse en Valencia mirando por encima de todo su salud. La Audiencia Provincial ha confirmado que un golden retriever con displasia de cadera seguirá compartiendo su tiempo por semanas alternas.

El caso: custodia compartida y un cambio de residencia

El caso arrancó con el recurso de uno de los propietarios, que vive en Cáceres y pedía cambiar la organización de la custodia. En lugar de semanas alternas, proponía periodos semestrales, alegando que para él era complicado cumplir el régimen actual. El perro ya es mayor y necesita estabilidad.

Demasiado trajín para un perro mayor.

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Ella defendió que atendía de verdad las necesidades del animal. Y recordó un dato que lo cambia todo: un golden retriever nacido en julio de 2014 arrastra un problema grave de movilidad y ha pasado por varias intervenciones.

La Sección Décima de la Audiencia mantiene los criterios que ya había fijado para modificar medidas. El cambio de residencia a Cáceres no se acreditó como algo ajeno a la voluntad del dueño, así que no justifica alterar lo acordado.

La displasia de cadera inclina la balanza

La decisión pesa más por el estado de salud del animal.

Un divorcio no puede dar la espalda al bienestar del animal: la estabilidad y los cuidados veterinarios pesan más que la comodidad de los dueños.

Según el informe veterinario que recoge la sentencia, el perro está muy bien cuidado, pero solo se recomiendan paseos cortos y necesita medicación y revisiones periódicas.

Aquí está la clave: el tribunal aplica el artículo 90.1.b) y mira por el bienestar del animal. Su edad y su delicado estado de salud desaconsejan largos viajes y cambios que interrumpan los cuidados que recibe en Valencia.

displasia de cadera perro

Por qué el bienestar del animal pesa más que el calendario

No es la primera vez que un tribunal español pone el bienestar del animal por delante de la logística de los dueños. Desde la reforma legal que reconoció a los animales como seres vivos dotados de sensibilidad, la custodia compartida de una mascota ya no se reparte como si fuera un mueble. La ley ya no considera a las mascotas simples bienes.

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Y es un avance real.

Lo más importante de esta sentencia es que la salud crónica de Santo es el eje de la decisión. Un perro con displasia de cadera necesita rutina, paseos cortos, y un control veterinario constante; partirlo en bloque con viajes largos podía perjudicarle.

La rutina salva vidas.

A quien esté pasando por un divorcio con animal de por medio, este fallo le deja una idea clara: documentar los cuidados veterinarios y la rutina del animal puede ser determinante. Y si hay dudas sobre su salud, el veterinario es siempre el primer paso.

No se trata de castigar a nadie, sino de proteger al animal.

🐾 Huella animal

  • ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: La justicia trata a la mascota como un ser sensible, no como un objeto.
  • 📌 De qué no tienes que olvidarte: Ante cualquier duda de salud, acude siempre a tu veterinario.
  • ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Documentar los cuidados veterinarios y la rutina puede decidir la custodia.