3La comprensión lectora también cae a mínimos
La lectura es la competencia en la que España sufre el batacazo más profundo de esta edición de PISA, publicada el 8 de septiembre de 2026. El alumnado español de 15 años se queda en 451 puntos, diez menos que su anterior peor marca histórica, los 461 de 2006, y veintitrés por debajo de los 474 que logró en 2022. El retroceso acumulado en una década alcanza los 45 puntos, frente a los 27 de caída media de la OCDE, un ritmo que deja a los estudiantes españoles medio curso escolar por detrás del promedio del organismo (461) y también del de la Unión Europea (459). Como cada veinte puntos equivalen a un curso académico, solo entre 2022 y 2025 se ha perdido más de un año de aprendizaje en comprensión lectora, la competencia que los responsables del estudio describen como puerta de entrada al resto de las materias.
El desplome no afecta por igual a todo el alumnado: apenas un 2% alcanza los niveles altos de rendimiento en lectura, tres veces menos que la media de la OCDE (6%), mientras la proporción de estudiantes con bajo rendimiento ha crecido quince puntos porcentuales en una década. La OCDE lo atribuye al cambio de hábitos de lectura mediados por las pantallas: los alumnos ya no fallan con frases sueltas, sino ante textos de más de cuatrocientas palabras, el equivalente a una pantalla, y el porcentaje de "lectores apresurados" que responden rápido y mal casi se ha duplicado, del 6,6% en 2018 al 11,4% en 2025. Cerca de un tercio del alumnado no llega al nivel 2, el mínimo que exige la prueba para desenvolverse sin ayuda, en un contexto en el que el informe recuerda que leer en papel sigue asociado a mejores resultados que hacerlo en dispositivos digitales.
