4Pan de molde sin gluten Hacendado
El pan de molde sin gluten de Hacendado era uno de esos básicos que permitían a un celiaco comer un sándwich como cualquier otro, sin depender de tiendas especializadas ni de precios prohibitivos. La versión blanca se comercializaba en paquetes de 440 gramos y estaba formulada sin gluten y también sin lactosa, un doble requisito que pocas referencias de la competencia cumplen a la vez. Y no es un detalle menor: el gluten es precisamente el componente que da estructura y esponjosidad al pan, así que reproducir esa textura a base de almidones de maíz, tapioca y patata exige una formulación delicada y, casi siempre, más costosa. Conseguir un resultado aceptable a precio de supermercado convencional era lo que convertía a esta referencia en un imprescindible para quienes viven con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten, que no lo compran por capricho, sino como alimento de consumo diario para desayunos, meriendas y fiambreras escolares.
Su retirada del catálogo golpea, además, a un colectivo que no puede sustituirlo por cualquier pan de la estantería. Mercadona es una de las cadenas con un surtido sin gluten más amplio del mercado español, pero dentro de esa gama el pan de molde blanco era la puerta de entrada: el producto neutro que vale para toda la familia y el que muchos padres daban por seguro. Las opciones que permanecen, como las versiones multicereales o con semillas de la propia marca, se mueven en precios cercanos a los 2,70 euros el paquete y cambian sabor y textura, algo que no siempre aceptan los más pequeños. A ello se suma que una sentencia del Tribunal Supremo y la decisión del Ministerio de Hacienda rebajaron al 4% el IVA de los panes elaborados con harina exenta de gluten, reconociéndolos como producto de primera necesidad: precisamente el estatus que hacía de este pan de molde un artículo difícil de reemplazar para los consumidores que dependen de él a diario.
