3Leche evaporada Hacendado
La leche evaporada de Hacendado no era un producto más del lineal de lácteos: era la alternativa low cost con la que miles de hogares sustituían a las marcas de fabricante más caras desde finales de 2018, cuando la cadena la incorporó a su surtido de la mano del proveedor Lactiber León. Se vendía en packs de tres bricks de 200 mililitros por alrededor de 1,60 euros, un precio muy inferior al que pedían las referencias clásicas tipo Nestlé, que es justo la categoría a la que salió a hacer competencia. Elaborada con leche parcialmente desnatada a la que se ha extraído cerca de dos tercios del agua, apenas necesita tres ingredientes (leche, estabilizante y espesante) y aporta unas 109 calorías por cada 100 gramos, lo que la convertía en un comodín con una relación calidad-precio difícil de igualar en los supermercados españoles.
Su verdadero valor residía en la cocina, no en el vaso de desayuno: por su textura, más densa que la leche líquida pero más ligera que la nata, era un aliado casi imprescindible para espesar salsas, montar cremas, enriquecer purés o dar cuerpo a postres y a la repostería casera sin disparar la factura de la compra. Esa versatilidad la situaba como el sustituto económico de la nata para cocinar y de los preparados lácteos de gran marca, y explica que su retirada deje un hueco difícil de cubrir con las alternativas que siguen en el lineal. Para los aficionados a la cocina que la tenían siempre en la despensa, su ausencia no es un simple cambio de surtido, sino la pérdida de una referencia asequible y de larga conservación que resolvía desde la bechamel del día a día hasta el postre de última hora.
