Ayuso planta a Hacienda y boicotea la votación de la financiación autonómica pactada con Junqueras

Madrid pide al resto de comunidades del PP que no acudan para romper el quórum del Consejo de Política Fiscal y Financiera. El Gobierno central acusa a Ayuso de 'gamberrismo institucional'.

La financiación autonómica se vota este viernes y Madrid no piensa sentarse en la mesa.

Fuentes del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso han confirmado que la consejera de Hacienda, Rocío Albert, no acudirá al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) convocado por el ministro Arcadi España para aprobar el nuevo modelo de financiación autonómica, que sustituiría al vigente desde 2009.

La Comunidad de Madrid no se limita al plantón: ha pedido al resto de consejeros del PP que tampoco asistan para romper el quórum (número mínimo de asistentes para que la reunión sea válida) y bloquear la votación. La tesis de fondo es que el texto pactado entre el Gobierno central y Oriol Junqueras rompe, según Madrid, la igualdad entre territorios.

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Qué se vota y de dónde sale el acuerdo

El orden del día incluye un nuevo reparto pactado por Pedro Sánchez con el líder de Esquerra, Oriol Junqueras, y bautizado por sus críticos como el cupo catalán. Según el Ejecutivo madrileño, el acuerdo 'blanquea la deuda generada por la gestión corrupta de los gobiernos independentistas' y, a su juicio, solo busca oxígeno político a cambio del apoyo de Esquerra.

La posición no es unánime en el bloque del PP. Murcia, con Marisa López Aragón, ha escrito al ministro para reclamar 'una negociación de verdad', mientras Castilla y León, con Carlos Fernández Carriedo, pide retirar la propuesta del orden del día. Sin embargo, ambos barajaban acudir y votar en contra, no reventar la reunión.

Por qué Madrid dice que votar en contra no basta

El argumento de Ayuso es aritmético: el ministro solo necesita el sí de Cataluña para aprobar el modelo en el consejo, porque tiene garantizado el voto de la Generalitat y el del Gobierno canario. Canarias, gobernada por Fernando Clavijo (Coalición Canaria), ha pactado una aportación extra anual de 600 millones de euros.

La votación de este viernes puede quedar en una aprobación sin consenso territorial y con un rechazo frontal de varias comunidades socialistas.

Asturias y Castilla-La Mancha, ambas gobernadas por el PSOE, también han anticipado su voto en contra y piden al Gobierno que retire el texto. Pese a ello, fuentes del Ministerio de Hacienda acusan a Madrid de 'gamberrismo institucional' y de hacer un llamamiento irresponsable al boicot.

El Ministerio defiende que la reforma es 'imprescindible' para financiar sanidad, educación, servicios sociales y vivienda. La clave final no está este viernes: está en el Congreso. Junts ya ha mostrado rechazo al acuerdo, por lo que el nuevo modelo puede morir más tarde incluso si el CPFF lo aprueba.

El precedente de 2009 y el peaje parlamentario que viene

El actual sistema de financiación autonómica se aprobó en 2009 y desde entonces ninguna reforma ha logrado un consenso territorial. El intento actual repite un patrón: el Gobierno necesita a los independentistas para aprobar sus cuentas y ofrece cambios en la financiación como moneda de cambio. Para Madrid, es una cesión; para Hacienda, una reforma pendiente desde hace más de una década.

El siguiente paso, si el CPFF da luz verde, será la votación parlamentaria, donde el rechazo de Junts puede bloquear la medida. Mientras tanto, comunidades gobernadas por PP y PSOE coinciden en una cosa: el reparto no genera consenso. La próxima reunión y las posiciones de los barones del PP serán la pista para saber si el plantón de Madrid se convierte en estrategia nacional o queda como un pulso aislado.

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📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: Madrid ha anunciado que no acudirá al CPFF de este viernes y ha pedido al resto de comunidades del PP romper el quórum.
  • Por qué te importa: El modelo en discusión reparte el dinero de sanidad, educación o vivienda entre territorios.
  • A quién afecta: A comunidades autónomas, a sus servicios públicos y a las condiciones de financiación de cada territorio.
  • Hacia dónde vamos: Si el CPFF aprueba el texto, la batalla se traslada al Congreso, donde Junts puede frenarlo.