¿Quién pagará las catástrofes? España pide a la UE un impuesto a las petroleras y a los vuelos prémium

La vicepresidenta Sara Aagesen ha enviado la propuesta a Bruselas para financiar la adaptación climática con un fondo respaldado por petroleras, gasistas y deuda común. El debate llegará a Dublín el 18 y 19 de septiembre.

España quiere que Bruselas ponga un impuesto permanente a las petroleras y a los vuelos prémium para pagar la reconstrucción climática.

Qué pide España a Bruselas

La ministra de Transición Ecológica y tercera vicepresidenta, Sara Aagesen, ha enviado una carta y un documento político al comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, con una propuesta concreta: crear un fondo de adaptación climática financiado con un gravamen permanente sobre los beneficios del petróleo y el gas y con más deuda común. La petición llega antes de que Hoekstra presente este otoño la nueva estrategia europea de adaptación y resiliencia, con el objetivo de movilizar recursos antes de que el próximo desastre obligue a medidas de emergencia.

La iniciativa española busca redirigir los ingresos extraordinarios de los sectores de combustibles fósiles hacia inversiones públicas en adaptación: infraestructuras preparadas para el clima, gestión de la escasez de agua y apoyo a los sistemas agrícolas golpeados por fenómenos extremos. El documento también plantea gravar los vuelos prémium como una vía adicional de financiación, según confirman fuentes del departamento de Aagesen. La lógica es que quienes más emiten y quienes viajan en clases más caras contribuyan al fondo.

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La factura climática que ya se paga en Europa

España cita estimaciones del banco Triodos para argumentar la urgencia: el calor extremo podría recortar el PIB de la UE en torno a un 1% en 2026 y un 2,3% en 2050. El sur de Europa, incluidos España, Francia y Portugal, sufre este año escasez de agua e incendios forestales especialmente duros.

Los economistas sitúan el coste de la sequía de este verano en al menos 50.000 millones de euros, aunque un banco eleva la factura total a 180.000 millones. Aagesen insiste: 'Las estrategias reactivas para abordar la vulnerabilidad climática han demostrado ser insostenibles'. Cada año sin adaptación aumenta la factura y deja al sur de Europa más expuesto.

La factura climática ya se paga en forma de sequía, incendios y pérdida de PIB; la propuesta española mueve esa carga hacia quien más emite.

El precedente de Ucrania y el pulso con las petroleras

La Comisión Europea se ha negado hasta ahora a imponer gravámenes extraordinarios a petroleras y gasistas durante la crisis energética, pese a que sí los aplicó tras la invasión de Ucrania. Bruselas recuerda que los Estados miembros pueden aprobar sus propios impuestos, como Portugal, que ha establecido un gravamen del 33% sobre los beneficios extraordinarios de 2026.

Los directivos del sector han dedicado el año a frenar la propuesta. Darren Woods, CEO de ExxonMobil, avisa de que nuevos impuestos llevarían a cancelar inversiones; Meg O'Neill, consejera delegada de BP, califica la medida de 'respuesta errónea', y Patrick Pouyanné, de TotalEnergies, ha condicionado el límite del precio de la gasolina en Francia a que no haya nuevos recargos.

El precedente es concreto. Tras la invasión de Ucrania, la UE aprobó un gravamen temporal a los beneficios extraordinarios del sector energético. Aquella medida, según los directivos, llevó a ExxonMobil a presentar una demanda y a cancelar proyectos en Europa; Woods recuerda que la industria no puede convertirse en un 'chivo expiatorio'.

La medida también tiene un recorrido político europeo. Los ministros de finanzas de Alemania, Austria, Italia, Portugal, Polonia y España pidieron en agosto un impuesto europeo a los beneficios extraordinarios, y la propuesta se debatirá en Dublín el 18 y 19 de septiembre. Mientras tanto, España ha pedido integrar los riesgos climáticos en el diseño de todas las infraestructuras y respalda el aumento de la flota europea de aviones de extinción de incendios. La pelota queda en el tejado de Hoekstra, que presentará la estrategia este otoño y tendrá que decidir si el fondo y los nuevos gravámenes entran en la negociación.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: España ha pedido por carta a la Comisión Europea un impuesto permanente a petroleras, gasistas y vuelos prémium para financiar la adaptación climática.
  • Por qué te importa: De aprobarse, cambiaría quién paga los costes de incendios, sequías y reconstrucción, con posibles efectos en el precio de la energía.
  • A quién afecta: A las empresas de petróleo y gas, a los viajeros de vuelos prémium y a los países del sur de Europa, los más expuestos a incendios y sequía.
  • Hacia dónde vamos: La propuesta se debatirá en la reunión informal de ministros de finanzas en Dublín los días 18 y 19 de septiembre.