Siete de cada diez dueños en EE.UU. priorizan los gastos de mascotas antes que los propios. La cifra la ha dejado una encuesta de The Harris Poll para el Instituto Americano de Contadores Públicos Certificados (AICPA) y dice mucho del lugar que ocupan perros y gatos en casa.
Un gasto que no se negocia en casa
Para empezar, un poco de contexto: el sondeo se hizo entre 1.419 dueños de mascotas en Estados Unidos. No es una muestra pequeña, y sirve para entender por qué el dato del 69% tiene peso. Eso sí, hablamos de prioridades declaradas, no de importes exactos ni de facturas medias.
El 57% convive con un perro y el 40% con un gato, unas cifras que explican el peso emocional de la encuesta. El 95% de los participantes considera a sus animales parte de la familia. Con ese punto de partida, no extraña que el 69% prefiera recortar antes sus gastos que los de su mascota.
La encuesta detecta una prioridad financiera clara. No hablamos de caprichos ni de compras impulsivas: cuidar a la mascota es un gasto fijo más del hogar, igual que la comida o la luz. Lo resume bien Cary Sinnett, director de Planificación Financiera Personal del AICPA: 'el dinero destinado a su cuidado no es un gasto secundario, sino un gasto fundamental del hogar'.
La clave está en el vínculo. No es solo una cuestión de dinero: para muchas familias, la compañía, el apoyo emocional y la estabilidad que da un animal pesan más que un recorte puntual. El vínculo se traduce en decisiones de bolsillo.
Ojo con este detalle: la encuesta no mide cuánto se gasta en total, sino qué se prioriza cuando hay que elegir. Y ahí aparece una brecha generacional muy curiosa.
Cuando el presupuesto aprieta, la mayoría prefiere renunciar a lo suyo antes que al bienestar de quien le espera cada tarde en casa.
La edad también marca la diferencia
Entre los más jóvenes, la prioridad es algo menor: el 64% de quienes tienen entre 18 y 34 años recortaría antes lo suyo. En la franja de 35 a 44 años, el porcentaje es del 63%. Sube al 71% entre los 45 y 54 años, y al 73% entre los 55 y 64 años.
Los dueños mayores de 65 años van todavía más lejos: el 81% prioriza el cuidado de su mascota ante lo suyo. La tendencia es clara: a más edad, más peso de la compañía animal en las decisiones económicas cotidianas.

Detrás de cada porcentaje hay una historia de compañía, rutinas y cuidados que no entiende de números.
Lo que dice este vínculo sobre la economía familiar
Que siete de cada diez personas prefieran apretarse el cinturón antes que reducir el pienso o las visitas al veterinario no es solo una anécdota. Es un reflejo de cómo la economía doméstica incorpora a las mascotas como un miembro más, con gastos fijos de alimentación, cuidados y salud. En España la conversación va en la misma línea: el vínculo emocional con el animal pesa cada vez más en las decisiones de gasto de los hogares.
Y el dato del testamento lo remata: del 73% de los titulares que afirman tener testamento, el 40% ha incluido disposiciones para sus mascotas. Hay quien quiere dejar atado qué pasará con su perro o su gato si un día falta. No es morbo: es planificación responsable. Como apunta Erin Itkoe, miembro del Grupo de Trabajo de Campeones de PFP del AICPA, documentar esos deseos 'beneficia no solo a sus mascotas, sino también a las personas que usted haya elegido para cuidarlas'.
La encuesta no entra en cifras de cuánto gastan al mes, y conviene no sacar conclusiones universales para España. Sí deja una lección común: el amor por los animales también se nota en la cartera, y no solo en los momentos de emergencia. Quien ha compartido casa con un perro o un gato lo entiende sin necesidad de más explicaciones.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Refuerza lo que ya sentimos: el vínculo es tan real que decide la economía de casa.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Priorizar a tu mascota no sustituye una buena planificación financiera de sus cuidados.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Incluir a tu animal en la planificación familiar evita sustos y decisiones improvisadas.



