Un estudio con participación española confirma que los rodenticidas envenenan a las aves rapaces de la Patagonia

Los venenos anticoagulantes que se usan contra las ratas se acumulan en búhos, gavilanes y chimangos. Los investigadores piden vigilancia toxicológica para proteger a estos depredadores.

Los rodenticidas que se usan contra las ratas están envenenando a las aves rapaces de la Patagonia. Un estudio con participación española lo confirma y enciende una alerta de conservación que afecta a búhos, gavilanes y chimangos.

¿Qué ha encontrado el estudio?

El avance de las áreas urbanas sobre los bosques nativos ha generado una convivencia estrecha entre personas, roedores y depredadores. Ante el temor al virus Andes, causante del síndrome pulmonar por hantavirus, se usan rodenticidas anticoagulantes de segunda generación, muy persistentes y bioacumulables.

Los análisis toxicológicos revelaron que el 18,2% de las rapaces halladas muertas en el norte de la Patagonia argentina tenían rodenticidas en el hígado. El compuesto más frecuente fue el brodifacoum, presente en el 18,2% de los casos, seguido de la bromadiolona, detectada en el 9,1%.

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La exposición no se limitó a las aves especializadas en cazar roedores, como la lechuza de campanario (Tyto furcata). También apareció en el peuquito o gavilán austral (Astur chilensis) y en carroñeros generalistas como el chimango (Daptrius chimango) y el jote cabeza negra (Coragyps atratus), que comen desperdicios y presas en vertederos urbanos.

El equipo también encontró difenacoum, flocoumafen y difetialona, y la mitad de las aves expuestas acumulaba más de un tipo de rodenticida. La exposición fue mayor en zonas con más superficie urbana en un radio de cinco kilómetros alrededor del punto donde se recogió cada ave.

Los rodenticidas no solo matan ratas: se acumulan en los depredadores que mantienen el equilibrio del ecosistema patagónico.

¿Por qué estos venenos resultan tan dañinos?

Estos rodenticidas anticoagulantes bloquean la vitamina K1, imprescindible para que la sangre coagule. La consecuencia son hemorragias internas y una debilidad extrema que puede matar al animal o dejarlo tan desorientado que acaba atropellado o chocando contra cables.

El caso más grave documentado fue el de un tucuqueré o búho magallánico hallado en Bariloche, débil y sangrando por las fosas nasales. Murió poco después: su hígado presentaba una concentración masiva de rodenticidas y niveles muy bajos de vitamina K1.

Al comparar los resultados con modelos internacionales de toxicidad, el 75% de las aves con residuos de rodenticidas superaba el umbral que implica un 50% de probabilidad de sufrir hemorragias letales. Incluso con niveles bajos, los efectos subletales aumentan el riesgo de atropellos, choques con cables y otros accidentes.

Con un nuevo método que extrae a la vez los rodenticidas y la vitamina K1 del hígado, los investigadores confirmaron que las aves con residuos tenían niveles drásticamente reducidos de vitamina K1. Eso convierte la técnica en una herramienta forense para confirmar envenenamientos en fauna silvestre.

La vigilancia que falta en América Latina

El hallazgo tiene un contexto que lo hace aún más relevante: en América Latina no existen redes de vigilancia toxicológica como las que han permitido detectar este problema en otras regiones. Por eso, el impacto de los rodenticidas sobre la fauna silvestre ha quedado invisibilizado durante décadas, justo cuando el avance urbano pone en contacto a roedores, personas y depredadores.

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El propio trabajo apunta a una paradoja: los roedores desarrollan resistencia genética a estos venenos, mientras que se daña a las rapaces que los controlan de forma natural. Rafael Mateo, investigador del IREC, lo resume: cuidar de los depredadores es cuidar de nosotros mismos. La protección de las aves rapaces no es solo ética, es una solución basada en la naturaleza para la salud pública.

🐾 Huella animal

  • ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Cada rapaz envenenada es un eslabón roto en el control natural de roedores.
  • 📌 De qué no tienes que olvidarte: El uso de rodenticidas persistentes tiene un coste directo para la fauna silvestre.
  • ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Faltan redes de vigilancia toxicológica que eviten envenenamientos silenciosos en depredadores.