El juicio a Meta sobre los menores: el jefe de Instagram declara que no hay 'soluciones mágicas'

Adam Mosseri reconoce que las medidas de protección a menores no han cambiado demasiado la frecuencia de uso. La demanda de 29 estados acusa a Meta de crear productos adictivos.

El juicio a Meta por los menores ha arrancado con una frase de Adam Mosseri, jefe de Instagram: 'no hay soluciones mágicas'.

Qué ha dicho Mosseri exactamente

Este martes, ante un tribunal de California, Mosseri defendió que las medidas de protección a menores han mejorado con el tiempo, pero admitió que el efecto ha sido limitado. Según su declaración, ni el control parental ni las restricciones que limitan temporalmente el uso de la app han cambiado demasiado la frecuencia con la que los adolescentes entran en Instagram ni el tiempo que pasan dentro. Puedes ver más sobre esas funciones en la página oficial de seguridad para adolescentes de Instagram.

La frase completa, tal y como la recogen los medios que siguen el proceso, fue: 'No existen soluciones mágicas para problemas como este'. Spoiler: no convenció a la acusación.

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Por qué la demanda va más allá de un simple juicio

Los 29 estados que han denunciado a Meta acusan a la compañía de infringir la ley federal de protección de la privacidad infantil en internet, que prohíbe recopilar datos de menores sin el permiso de sus padres. También le reprochan haber promocionado la seguridad de sus plataformas mientras sus directivos sabían de los riesgos para los jóvenes.

En el juicio salió a relucir un documento interno en el que se reconocía que las herramientas de seguridad para adolescentes no resultan 'eficaces para reducir determinados comportamientos'. Preguntado por ese dato, Mosseri respondió que no le sorprendía.

Francesco Fogu, director de diseño de producto de Instagram, admitió además que funciones como el modo noche o el aviso de 'Tomarse un descanso' se implantaron como opcionales. La compañía sabía que serían más efectivas si fueran automáticas, pero eso podría haber reducido el número de usuarios.

La defensa de Meta se apoya en reconocer que las medidas no funcionan del todo, pero el cálculo de usuarios pesa más que la protección real.

El precedente que ya le ha costado a Meta 567 millones

Este caso no es el primero. A principios de mes, un tribunal de Nuevo México impuso a Meta una multa de 567 millones de dólares, que se destinarán a financiar programas de salud mental para menores. Esa resolución, que la compañía va a recurrir, exige por primera vez cambios concretos en el diseño de las apps.

Me parece un argumento fuerte: igual que las empresas contaminantes deben responder por daños a toda la sociedad, las plataformas tendrían que hacerse cargo de los efectos que generan más allá de sus usuarios directos. La diferencia es que aquí el daño se mide en ansiedad, depresión y, en los casos más graves, suicidios.

Si Meta pierde, la factura podría llegar a los 200.000 millones de dólares (unos 171.000 millones de euros) y, sobre todo, obligaría a cambiar el diseño de Instagram y Facebook para hacerlos menos adictivos. Eso, en teoría, arrastraría al resto de plataformas.

El Salseómetro

Nivel de salseo: 7/10. No es un beef entre streamers, pero la declaración de Mosseri ha puesto sobre la mesa una frase que medio internet está comentando. La cifra de 200.000 millones y la admisión de que las funciones opcionales se quedaron cortas le dan un toque de drama corporativo de primer nivel. (Las palomitas, en este caso, son de las de verdad.)

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📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)

  • 👤 De quién hablamos: Adam Mosseri, el jefe de Instagram.
  • 📲 En qué red social ha pasado: Instagram, en medio de un juicio contra Meta en California.
  • 🔥 Por qué es viral: Mosseri reconoce que no hay soluciones mágicas para proteger a los menores y que las medidas actuales apenas cambian su uso.