El periodo estival que está a punto de cerrarse ha dejado un panorama en televisión irreconocible en comparación con el que arrancó en la pasada temporada televisiva. Donde había presentadores consolidados durante años en una misma cadena, hoy hay sillas vacías y contratos recién firmados en la competencia. Ni RTVE, ni Atresmedia, ni Mediaset se han librado de un mercado de fichajes que, por volumen e impacto, no tiene precedentes recientes en la pequeña pantalla española.
El movimiento más mediático lleva la firma de Javier Ruiz, que ha abandonado RTVE rumbo a La Séptima, el nuevo canal de TDT impulsado por José Miguel Contreras y que comenzará sus emisiones el próximo 5 de noviembre. Su marcha pone fin a una etapa que transformó por completo el matinal de La 1. Desde que se incorporó a Mañaneros 360 formando tándem con Adela González, el espacio pasó de firmar un 8,6 % de cuota de pantalla en marzo de 2025 a registrar un récord del 17,4 % en julio de 2026 en medio de un giro deliberado hacia la tertulia política como eje vertebrador del programa.
Ruiz se despidió de la audiencia el viernes 7 de agosto con un alegato que ha dado mucho que hablar. El periodista puso el foco en lo que definió como una plaga de falsificación del periodismo y apeló directamente a los espectadores para que premien la información de calidad. Su destino en La Séptima todavía no ha sido detallado oficialmente, pero el fichaje se interpreta como una declaración de intenciones del canal que busca hacerse un hueco en un mercado saturado.
La salida de Ruiz provocó un efecto dominó dentro de la propia RTVE. Jesús Cintora ha asumido desde este lunes el bloque político de Mañaneros 360, un salto natural para un periodista que ya se había consolidado en la franja nocturna con Malas lenguas noche. Cintora compaginará ambos espacios a lo largo de la temporada, y en su primera interacción con Adela González dejó claro que su intención es hacer un programa de servicio público con rigor, entretenimiento y seriedad cuando la actualidad lo requiera. Por su parte, Gonzalo Miró se ha despedido de Directo al grano para tomar las riendas de Malas lenguas de forma indefinida a partir del 31 de agosto, compartiendo protagonismo con Esther Palomera y Ana Hinestrosa.
Pedrerol y Cristina Pardo, dos movimientos de alto voltaje en Atresmedia
Si hay un fichaje que ha sacudido las dinámicas entre los dos grandes grupos privados, es el de Josep Pedrerol. Después de 13 años en Atresmedia, el presentador catalán confirmó el 14 de julio su marcha a Mediaset en lo que ambas partes calificaron como una separación de mutuo acuerdo. El Chiringuito ya se ha estrenado en Energy con emisiones de lunes a jueves a partir de las 23.45 y los domingos en Cuatro a medianoche. Los primeros datos le han sonreído con un 5 % de share en su debut, superando a Telecinco y Cuatro en esa franja.

Pero la ambición de Mediaset con Pedrerol va más allá del late night. Cuatro ha incorporado una reposición matinal del programa a las 08:15, compitiendo directamente con Aruser@s en laSexta y haciendo de telonero de En boca de todos con Nacho Abad. El movimiento evidencia la apuesta del grupo italiano por reforzar Cuatro como cadena con personalidad propia frente al declive de Telecinco, algo que el propio Pedrerol ha subrayado en entrevistas recientes. Además, El Chiringuito está disponible en la plataforma Mediaset Infinity.
En el otro lado de la ecuación, Atresmedia también ha protagonizado un movimiento de gran calado con Cristina Pardo. Tras 20 años en laSexta, la periodista navarra ha dado el salto a Antena 3 para ponerse al frente de La Mesa, un formato semanal de prime time centrado en la actualidad y sus protagonistas. La despedida de Más Vale Tarde el 12 de junio junto a Iñaki López fue emotiva, y Pardo no escatimó en agradecimientos hacia una cadena que le dio tantas oportunidades. Su marcha, no obstante, se enmarca en un contexto delicado para laSexta.
La cadena verde atraviesa lo que algunos analistas han descrito como su crisis de audiencia más grave desde que nació como operador independiente. Cuatro está superando a laSexta en varias franjas, especialmente en las mañanas, donde el matinal de Ferreras ha quedado relegado a tercera opción por detrás de Mañaneros 360 y del propio Nacho Abad. Los datos de la última semana reflejaban un 15,3 % para el matinal de La 1, un 9,7 % para Cuatro y un 6,2 % para laSexta en la franja política, unas cifras que han encendido todas las alarmas en el grupo Planeta.
Fichajes rotos, regresos inesperados y algunos formatos que dicen adiós a la televisión
Más allá de las grandes maniobras estratégicas, el verano ha dejado historias individuales igualmente relevantes. María Casado sorprendió el 20 de julio al anunciar su marcha de Informativos Telecinco Fin de semana por motivos personales relacionados con la conciliación entre Málaga y Madrid. Apenas una semana después se confirmó su fichaje por Canal Sur para presentar La gran audición, un concurso de talentos junto a Pablo Puyol. Mediaset le deseó suerte públicamente y dejó la puerta abierta a un posible regreso.
Carlos Latre también ha dado un giro a su carrera al poner fin a su contrato de cadena con Mediaset, apenas dos años después de un fichaje que arrancó con el frustrado Babylon Show y continuó con apariciones en El programa de Ana Rosa y Got Talent España. El imitador ha aclarado que seguirá vinculado a proyectos puntuales del grupo, pero que ya no será una cara exclusiva, lo que le abre la puerta a trabajar con otras cadenas.

En laSexta, la despedida de Paula del Fraile después de 14 años cerró un ciclo que abarcó programas emblemáticos como Al Rojo Vivo, Aruser@s y Liarla Pardo. Su compañero y pareja, José Yélamo, organizó un homenaje sorpresa durante la última emisión de laSexta Xplica el 25 de julio que emocionó visiblemente a la periodista. Su próximo destino profesional sigue sin conocerse.
Y RTVE también ha perdido a una de sus voces más queridas con la jubilación de Julia Luna, histórica narradora de natación durante más de 25 años en la corporación pública. Su última retransmisión fue la jornada final de los Europeos de Natación, donde su compañera Erika Villaécija le dedicó un homenaje en pleno directo. Luna arrancó su andadura en RTVE en 1988, aunque su primer campeonato de natación no llegó hasta el Mundial de Fukuoka en 2001.
El verano también se ha llevado por delante formatos históricos. El Rosco de Pasapalabra dejó de emitirse en Antena 3 a mediados de junio tras una sentencia firme del Tribunal Supremo que reconoció los derechos del formato a la productora neerlandesa MC&F. Telecinco ya prepara su versión bajo el nombre Rueda la letra, con Carlos Sobera como presentador. Y Cine de barrio, tras 31 años en La 1, se ha trasladado a La 2 en un formato reducido sin presentador ni tertulia, apenas con una breve pieza introductoria antes de cada película. Inés Ballester se despidió del programa el 8 de agosto y ya trabaja en un nuevo proyecto.

Atresmedia reorganiza sus platós de cara a septiembre
Por último, merece la pena señalar que la avalancha de cambios en las parrillas tiene su reflejo físico en los propios estudios de las cadenas. Según hemos podido saber, Atresmedia ha acometido una reorganización completa de los platós en su sede de San Sebastián de los Reyes de cara al arranque de la nueva temporada en septiembre.
La ruleta de la suerte, de Jorge Fernández, abandona el histórico estudio 1 —que en su día acogió Lo que necesitas es amor y Megatrix— para instalarse en la carpa estudio donde se graba Pasapalabra. Ese estudio 1 pasará a alojar Espejo Público con Susanna Griso y Y ahora Sonsoles por las tardes, mientras que el estudio 2, donde se rodó la mítica Farmacia de guardia, acogerá ahora los programas de actualidad de laSexta, Al rojo vivo y Más vale tarde, que estrenarán nuevo decorado.
Los estudios que quedan libres, el 3 y el 10, albergarán nuevas producciones como La Mesa de Cristina Pardo. El estudio 4, vacío tras la marcha de El Chiringuito a Mediaset, también queda disponible. Todo ello forma parte de un plan más amplio que busca optimizar recursos y, sobre todo, dar un lavado de cara a unos espacios de laSexta que necesitan revertir urgentemente la sangría de espectadores.



