Casi un centenar de concellos gallegos racionan el agua por la sequía, con cortes puntuales y restricciones en piscinas, baldeos y riego de jardines.
Casi un centenar de concellos, entre la alerta y la prealerta
El 14 de agosto, Augas de Galicia activó la alerta o escasez severa en el río Lérez, la ría de Pontevedra, el río Anllóns, la costa de A Coruña y el río Verdugo. Los embalses de Galicia-Costa estaban al 83,09% de su capacidad.
A comienzos de agosto ya eran 91 concellos afectados, 32 en alerta y 59 en prealerta. La alerta implica prohibir los usos prescindibles —baldeo de calles, piscinas y riego de jardines— y deja la puerta abierta a cortes puntuales si la situación no mejora.
La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS) convocó su oficina técnica de la sequía y declaró la prealerta en el Miño Alto, el Cabe, el Sil Inferior, el Baixo Miño y A Limia. Los caudales circulaban un 45% por debajo de lo habitual para julio.
En Santiago de Compostela, el Concello mantiene desde finales de julio un bando que prohíbe llenar piscinas privadas, lavar vehículos con el agua de la red, o regar jardines.
Así de seco.
La sequía ya no es una previsión: en casi un centenar de concellos gallegos el grifo se corta o se llena de restricciones.
En parroquias más pequeñas, la falta de agua se traduce en cortes directos. Los depósitos no recuperan por las noches y, según la Comisión de Augas del Ézaro, hay días en los que no queda más remedio que cortar el suministro por la mañana.
El sistema de Vigilancia de la Mortalidad diaria (MoMo) contabiliza 276 muertes atribuibles a las altas temperaturas en Galicia desde mayo, de las que 206 corresponden a mujeres. Lo gestiona el Instituto de Salud Carlos III.
El visor River Monitor del CSIC también refleja la presión: el 16 de agosto, el 78% de los ríos gallegos presentaba algún grado de sequía y un 19% estaba en valores extremos.
A quién golpea más: vecinos, granjas y una campaña agrícola al límite
El sector primario nota cada semana sin lluvia. Muchas granjas ya tiran de las reservas del invierno porque la cosecha de forraje ha sido muy pobre, según el Sindicato Labrego Galego (SLG). En buena parte del territorio el ganado dejó de pastar hasta dos meses antes de lo habitual.
En el maíz, la falta de agua en los meses críticos reduce cantidad y calidad, y compromete la producción de la próxima temporada. En la huerta y la apicultura, las cosechas cayeron más de la mitad y en algunos casos, directamente no llegaron a cuajar.

En municipios turísticos como Muros, el consumo se dispara en pleno agosto y el río Arcos baja prácticamente seco. El Concello tuvo que llevar agua con camiones de bomberos a la potabilizadora, según explicó su alcaldesa, María Lago.
El informe de MeteoGalicia confirma lo que se ve en el campo: julio fue el mes más cálido desde que hay registros, con una temperatura media 2,8 grados por encima de lo normal y solo cinco litros por metro cuadrado de lluvia, un 86% menos de lo habitual.
La Xunta propone más embalses; los expertos piden otra vía
El 20 de agosto, la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, defendió la necesidad de construir nuevos embalses para almacenar agua en distintos puntos del territorio. La matización llegó después: no se trata de llenar Galicia de grandes presas ni de instalar depósitos en todos los lugares.
Jorge Dafonte, profesor de la Universidad de Santiago y experto en recursos hídricos, recuerda que los embalses deberían ser la última opción. Sobre ellos pesan un alto coste económico de construcción y mantenimiento, además de un impacto ambiental considerable.
Antes de construir, propone algo menos vistoso pero más eficaz: detectar fugas en la red, contabilizar el consumo y usar aguas regeneradas para riego y baldeo. Para los núcleos pequeños, apuesta por localizar manantiales y pozos y organizarlos en una red distribuida, tomando como modelo el proyecto de Abegondo entre el Concello y la universidad.
La discusión no es teórica. Mientras se decide si tocan más presas o arreglar primero las tuberías, el agua sigue sin llegar a tiempo a decenas de parroquias.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 🌍 ¿Qué ha cambiado? La sequía obliga a 91 concellos gallegos a restringir el consumo de agua, con prohibiciones y cortes puntuales.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? Vecinos de concellos en alerta o prealerta, granjas que agotan reservas y municipios turísticos con ríos secos.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Atender los bandos municipales, reducir el riego y el llenado de piscinas, y reportar fugas en la red.




