Hay un rincón en Girona donde las hayas crecen donde no deberían: sobre lava volcánica. El bosque de hayas de la Garrotxa, conocido como la Fageda d'en Jordà, es la escapada de naturaleza perfecta para septiembre.
No hace falta viajar a los bosques milenarios de Kioto para sentirse en un refugio espiritual. En Cataluña, a tiro de piedra de Barcelona y de Girona, la Fageda d'en Jordà crece rodeada por 21 volcanes y regala un silencio denso, de esos que se notan en el pecho.
Por qué un hayedo sobre lava volcánica es tan único
Lo primero que sorprende es la altitud. En la península ibérica las hayas suelen vivir en zonas altas y frescas, pero aquí se despliegan a solo 550 metros sobre el nivel del mar. Esa rareza se explica por el suelo: todo el bosque se asienta sobre una colada enfriada de lava procedente del volcán Croscat, dentro del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.
El resultado es un hayedo tan frondoso que apenas deja ver el cielo, con un abanico de verdes que no se encuentra en cualquier rincón. El poeta Joan Maragall lo describió a principios del siglo XX con una claridad que todavía pone los pelos de punta: '¿Sabes dónde está la Fageda d'en Jordà? Si vas alrededor de Olot, arriba del plan, encontrarás un lugar verde y profundo como nunca hayas encontrado en el mundo'.
Maragall no exageraba. El caminante, al entrar, cuenta sus pasos en la quietud y siente un dulce olvido de todo lo demás. No es una frase de folleto: es lo que ocurre cuando un ecosistema tan singular se combina con la calma del norte de Girona.
Cómo visitar la Fageda y qué rutas hacer
Se puede llegar a a la Fageda desde Olot por carreteras locales bien señalizadas, en una escapada cómoda para ir y volver en el día. Una vez allí, hay una ruta circular que recorre la parte más frondosa del bosque en apenas media hora, perfecta para todos los públicos.
La Fageda d'en Jordà no es solo un bosque: es un capricho geológico al que se llega paseando entre volcanes, y en septiembre regala una luz que ningún filtro puede copiar.
Si te apetece alargar el plan, el camino conduce hasta la Granja de Lácteos de La Fageda, donde se organizan visitas guiadas y, en algunas temporadas, recitales de música clásica. Otro imprescindible para ir en familia o con personas con movilidad reducida es el paseo en carro de caballos, que dura alrededor de una hora e incluye una parada para bajar y pasear quince minutos.
La opción más completa, de doce kilómetros y entre cuatro y cinco horas, conecta el hayedo con los volcanes del Croscat y Santa Margarita. Es la manera de entender que no estás en un bosque cualquiera, sino en mitad de un territorio volcánico que sigue definiendo el paisaje de la comarca.
Septiembre: el mes perfecto para ir sin agobios
El otoño tiñe la Fageda de rojos, ocres y marrones, con el suelo cubierto de hojas. Por eso septiembre se convierte en un mes redondo para visitarla: todavía hace buena temperatura, la luz entra más baja entre las hayas y el ambiente es más tranquilo que en pleno verano.
Mi recomendación es clara: si buscas una escapada de naturaleza desde Barcelona o Girona sin gastar de más, este hayedo volcánico merece muchísimo la pena. No hay que pagar entrada al espacio natural, aunque conviene confirmar accesos, aparcamientos y horarios de visitas guiadas en la web oficial del Parque Natural antes de salir.
Un último consejo: no vayas con prisa. La Fageda no se recorre, se habita. Llévate calzado cómodo, algo de agua y el móvil con batería para fotos, pero deja margen para sentarte a escuchar el silencio entre las hayas y el musgo.
✈️ La hoja de ruta
- 📍 ¿A dónde vamos?: La Fageda d'en Jordà, el hayedo sobre lava del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.
- 💰 ¿Es caro o barato?: Plan low cost: el acceso al espacio natural es gratuito y solo pagas transporte y lo que consumas.
- 🎒 ¿Qué tienes que llevarte?: Calzado cómodo de senderismo, una chaqueta ligera y agua, porque dentro del bosque refresca.




