Luis Enrique hace deporte en ayunas y hasta seis huevos: ¿acierto o error según la ciencia?

El técnico asturiano no tiene una rutina fija: entrena sin desayunar y a veces aguanta hasta la comida. Repasamos qué dice la evidencia científica antes de copiarle la rutina.

Lo del deporte en ayunas lo ha puesto de moda Luis Enrique, y no es para menos.

El entrenador del Paris Saint-Germain ha confesado que hace ejercicio antes de desayunar, que a veces aguanta sin comer hasta la comida y que ha llegado a zamparse seis huevos en un día. La pregunta es inevitable: ¿la ciencia le da la razón o esto es una burrada más de famoso?

Aquí entramos nosotras con los datos, sin postureo.

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Qué hace exactamente Luis Enrique (y por qué no es tan raro)

Luis Enrique lo deja claro en su documental: no tiene una rutina fija, escucha las señales del cuerpo y adapta el día a cómo se siente. Para hacer deporte, lo hago en ayunas y, al acabar de entrenar, si me apetece, desayuno o bien aguanto hasta la comida. Va según cómo me siento', ha contado el técnico asturiano tal y como recoge Trendencias.

A sus 56 años, no convierte las costumbres en obligaciones. Si tiene apetito, come; si toca moverse, se mueve. Y eso incluye sus famosos snacks de movimiento: levantarse cada media hora, caminar, subir escaleras, hacer sentadillas, estirar.

La idea es romper el sedentarismo de estar 8 o 10 horas sentado en un despacho. De hecho, una revisión publicada en el British Journal of Sports Medicine en 2026 observó mejoras en la capacidad cardiorrespiratoria en adultos inactivos.

Entrenar sin desayunar no es magia, es una forma de empujar al cuerpo a tirar de grasa.

El truco de los snacks de movimiento es que no necesitas sudar para sumar salud.

Y en el plato, el huevo es su gran aliado. 'Seis huevos y más puedo llegar a comer algún día', dijo hace unos años. Para él, es uno de los alimentos más completos que existen.

Esto es lo que dice la ciencia sobre el deporte en ayunas, sin dramas

La evidencia no es unánime, pero la mayoría apunta a que hacer ejercicio en ayunas aumenta la oxidación de grasas, sobre todo en intensidades moderadas. Según una revisión publicada en 2024, el rendimiento no se resiente en sesiones de menos de una hora.

Vamos, que si tu entreno es corto e intenso, puedes no desayunar y no vas a rendir peor. Ahora bien, los autores avisan de que aún no está claro que estas adaptaciones sean buenas a largo plazo ni para todo el mundo.

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Dato clave: si entrenas con hambre y te sientes flojo, forzar el ayuno no es ningún superpoder. Cuidado con esto.

¿Copiaría yo la rutina de Luis Enrique o es puro postureo?

Yo no soy Djokovic, ni falta. Y tú probablemente tampoco. La parte de moverse cada media hora me parece un puntazo, porque convierte el sedentarismo en algo fácil de combatir sin pagar gimnasio.

Los huevos tampoco me preocupan: son saciantes y tienen proteína de calidad. La clave está en que sean de corral, como dice Luis Enrique, y en no pasarse con el aceite ni el pan.

Con el ayuno, mi consejo es simple: si te sienta bien, adelante; si te despierta un hambre voraz a media mañana, desayuna. No hay una talla única para todos, por mucho que el entrenador del PSG sea la prueba viviente de que a él le funciona.

💡 El truco del almendruco

Tiempo total: no aplica (es un hábito, no una receta). Nivel de dificultad: fácil. Consejo extra: prueba a entrenar sin desayunar una semana y mira cómo responde tu cuerpo antes de hacerlo para siempre.

Así de simple.