Si compras dátiles o frutos secos en el supermercado, esta alerta te interesa: CECU y COAG piden a Consumo investigar el origen real de estos productos.
La Federación de Consumidores y Usuarios (CECU) y la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) han presentado una denuncia ante la Dirección General de Consumo. El motivo: la posible venta en tiendas y supermercados de alimentos cultivados en territorios palestinos ocupados que, en su etiqueta, figuran como importados de Israel.
La denuncia se apoya en los indicios recogidos en el informe Importando la Ocupación, elaborado por el Centro de Litigación Global Echo, y en un reportaje de investigación de Público sobre la venta de dátiles y frutos secos producidos en asentamientos de Cisjordania. Las dos investigaciones apuntan a que esos productos habrían entrado en el mercado español sin reflejar su verdadero origen, lo que podría haber permitido su comercialización.
¿Qué han denunciado CECU y COAG?
España aprobó el Real Decreto 10/2025, que prohíbe la venta de productos procedentes de territorios palestinos ocupados. Esa ocupación fue declarada ilegal por el Tribunal Internacional de Justicia.
Según la denuncia, la posible venta de estos alimentos con una etiqueta que los presenta como israelíes supondría una vulneración de la normativa de consumo y etiquetado. El comprador recibiría una información incorrecta sobre el origen del producto, y eso afecta a su derecho a decidir con datos veraces.
La denuncia también recoge el impacto sobre el sector agrario español. CECU y COAG advierten de que, si se confirman los hechos, se incurriría en una competencia desleal para los agricultores que cumplen con la normativa nacional y europea, más exigente en materia de control y trazabilidad.
Conocer el origen real de un alimento no es un detalle menor: es la base para decidir con información veraz y para que la etiqueta no se convierta en un espejismo.
Por qué el etiquetado de origen es clave para tu compra
El derecho a saber qué compras no es un formalismo. Cuando la etiqueta dice 'origen: Israel' y el producto se ha cultivado en un asentamiento ilegal en Cisjordania, la información que recibe el consumidor no se corresponde con la realidad.
La normativa europea exige que el país de origen de determinados alimentos figure de forma clara. Un error en esta indicación no es un simple fallo administrativo: impide comparar productos en igualdad de condiciones y rompe la confianza en el lineal.
El etiquetado de origen no solo condiciona la decisión de compra por valores o preferencias personales. También tiene efectos prácticos: permite verificar si un producto cumple la normativa de importación, comparar precios y saber qué cadena de suministro hay detrás.
Así lo resume David Sánchez Carpio, director de CECU: 'La transparencia es imprescindible para que cada persona pueda ejercer un consumo informado y acorde con sus valores, especialmente cuando hablamos de productos procedentes de territorios palestinos ocupados'.
Los datos de compras dan contexto. Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en 2024 España importó de Israel 71 millones de euros en mercancías agroalimentarias y pesqueras. Las frutas, sobre todo los dátiles, las las hortalizas y las semillas concentran buena parte de esas compras.
España es, además, uno de los principales compradores en Europa de productos agrícolas procedentes de Israel. La trazabilidad de estos lotes y la veracidad de su etiquetado es lo que ahora se tendría que comprobar con las inspecciones.
Por eso la denuncia pide al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 que realice inspecciones para determinar el origen real de estos productos. También solicita que se identifique a las empresas que podrían estar implicadas.
Qué puede pasar ahora y cómo te afecta como consumidor
El siguiente paso corresponde al departamento de Consumo. Deberá comprobar mediante inspecciones de dónde proceden realmente los lotes señalados y si alguna empresa ha comercializado productos incumpliendo la prohibición.
Si se confirma una irregularidad, las organizaciones reclaman que se apliquen las medidas sancionadoras previstas. En la práctica, para el consumidor la consecuencia es clara: no ha podido elegir con datos correctos en el lineal.
Conviene recordarlo. En España, el etiquetado debe reflejar el origen con precisión, y cualquier indicación que pueda inducir a error está vigilada por la normativa de defensa de los consumidores.
Si tienes dudas sobre un producto concreto, puedes acudir a la OCU, a Facua o a una oficina municipal de consumo. Allí te orientan sobre cómo presentar una reclamación y qué documentación conviene conservar. Mientras tanto, revisa la etiqueta antes de pagar y pide la información al establecimiento.
Según Sánchez Carpio, se pide 'una investigación exhaustiva y el cumplimiento estricto de la legislación vigente', porque 'defender los derechos de las personas consumidoras también significa garantizar que la información sobre el origen de los productos sea veraz'.
🛒 La ficha de consumo
- ⚠️ Problema: Posible venta de alimentos de territorios palestinos ocupados etiquetados como israelíes.
- 💸 Posibles consecuencias: Compra sin información veraz sobre el origen y posible competencia desleal agraria.
- ✅ Consejos para solucionarlo: Revisar el etiquetado y acudir a Consumo, OCU o Facua ante dudas.
- 🏁 Resultado final: Que Consumo inspeccione y, si hay irregularidad, sancione a las empresas implicadas.



